“Para mí Copi es un autor genial, irreverente, al que le debía un reconocimiento entendiendo que su éxito se dio más en Europa que en su propia casa”, explica Benjamín Vicuña minutos después de bajar del escenario del Teatro Cervantes. Es la noche del debut de Eva Perón y El homosexual o la dificultad de expresarse, donde él se encarga de personificar a una particular Primera Dama en su agonía final. En la manera en que se apropia del mito para humanizarlo, hay una plasticidad que quita el habla.

“Este es un personaje que tiene una clara demanda física y fue abordada desde ese lugar, donde el cuerpo habla y comunica el dolor que ella experimenta. Es un elemento más del lenguaje”. Mientras a su alrededor, otros actores, entre quienes destacan Gonzalo Valenzuela, Patricio Contreras, María Gracia Omegna y la diva argentina Nacha Guevara se agolpan para felicitarlo, el más internacional de los intérpretes chilenos posa para los focos y los flashes. “Eva Perón es una persona a la que admiro y respeto mucho. Es un ícono mundial de lucha y defensa de los derechos de los más pobres y las mujeres. En la obra, mi rol es la Eva de Copi”, aclara, antes de empezar los festejos. La crítica nuevamente aplaude su talento.