Érase una vez un fotógrafo muy famoso que tenía su propio estudio y se codeaba con las más grandes estrellas de la música y el mundo de la actuación. Hollywood, y hasta algunos políticos y personajes de la socialité, se rendían a sus pies. Era amigo de todos y todos querían ser su amigo. Pero parece que el cuento de hadas tenía fecha de vencimiento.

Famoso por sus portadas para Vogue, GQ y Rolling Stones, Terry Richardson parece ser imparable. Con 48 años ha cosechado una carrera que muchos ya se quisieran. Ha publicado cerca de siete libros de fotografía y ha influido en varios looks de estrellas de la música, como es el caso de Lady Gaga con quien lanzó un libro el 2011 (Lady Gaga x Terry Richardson) y en el último tiempo ha trabajado la nueva imagen de Miley Cirus. Incluso dirigió “Wrecking ball”, uno de los vídeos más controvertidos de la ex chica Disney. Su lista es extensa si de campañas publicitarias se trata: Tom Ford, H&M y Chanel han exigido la presencia de este fotógrafo entre sus filas.

Wp-cirus-450

Dentro del círculo de amistades que tiene este newyorkino se encuentran las hermanas Hilton, la excéntrica cantante Lady Gaga, Pharrell, la modelo Bar Rafaeli y Lindsay Lohan. En el ámbito amoroso, su actual pareja es Audrey Gelman, la mejor amiga de la actriz y directora Lena Dunham (Girls por HBO), quien además es portavoz y secretaria de prensa del presidente del condado de Manhattan, el demócrata Scott Stringer, candidato a la alcaldía de NYC. Si hasta el presidente de EE.UU., Barack Obama, se ha dejado fotografiar por Richardson.

Sin embargo, con el lanzamiento de su libro “Kibosh” en 2006 –donde se muestran imágenes explícitas de Richardson teniendo sexo con sus modelos–, su fama comenzó a dar un giro inesperado. Poco a poco comenzaron a surgir los comentarios de que el fotógrafo era acosador y maltratador de mujeres, sumado a la acusación de un par de modelos que aseguraron que nunca más volvieron a conseguir empleo luego de que el libro saliera a la luz.

Wp-richardson-obama-450

Hace una semanas, una joven británica llamada Alice Ehrenfried levantó una campaña en su contra a través de internet. Su idea es juntar 50 mil firmas en el sitio change.org para evitar que las grandes compañías y revistas trabajen con Terry. ¿Su principal argumento? “El trabajo de Richardson influye negativamente en los medios de comunicación por supuesto abuso y explotación de ciertas modelos”. Hasta el momento, Ehrenfried ha juntado más de 17 mil peticiones para derrumbar el imperio Richardson, nada mal para una chica que recién superó la mayoría de edad.

Aunque pareciera ser que Terry tiene influencias por todos lados y está en la cima de su carrera, definitivamente no todo es color de rosa. La compañía sueca H&M afirmó hace unos días que no trabajará más con él, sembrando las dudas en cómo reaccionará el mundo de la moda frente a esta iniciativa.

Ahora habrá que esperar para ver cómo responden las grandes revistas de papel couché. Lo que sí es seguro, es que Terry Richardson tiene más amigos que enemigos y miles de fans alrededor del style system.

Comentarios

comentarios