Pablo Illanes (40) se mueve por Manhattan como un neoyorquino más. Se enamoró de esta ciudad el ’98 cuando se instaló un par de años para escribir la teleserie de Canal 13 Fuera de Control, y el 2010 estuvo varios meses, por lo que la conoce perfecto. “Es una ciudad con una capacidad de reinventarse maravillosa, que no te etiqueta y es cada día más amable con el extranjero…”.

Esta vez la estadía del director de Baby shower en la Gran Manzana se prolongará por más tiempo, ya que tras casi una década en TVN, firmó contrato con Telemundo por tres años para  realizar guiones en tres producciones. Un coqueteo que partió el 2009, cuando la cadena de TV norteamericana compró los derechos a TVN de las exitosas nocturnas Dónde está Elisa? y Alguien te mira, y el guionista debió viajar varias veces a EE.UU. para asesorar al equipo.

Se le ve contento, entusiasmado con este nuevo paso profesional. Hace tres semanas se instaló en un departamento en el Downtown, y acaba de contratar un personal trainner para seguir con la rutina de ejercicios que tenía en Santiago.


pablo-illanes-verticalHace rato que Pablo quería partir. Aunque confiesa que debutar en la segunda cadena latina más poderosa lo tiene tranquilo-nervioso. “Quizá si hubiese tenido 27, estaría menos confiado. Los 40 me dan una mirada más reposada. El trabajo en Chile me ha servido para pulir cosas, darme cuenta de eventuales errores y potenciar mis fortalezas. La verdad, ¡quiero romperla! No sé a cuánta gente llegará mi trabajo, pero aquí la realidad es muy distinta. Es tanta la oferta y los telespectadores, que puede sea un fenómeno o sencillamente no toparme con nadie que lo haya visto”, reflexiona mientras come una ensalada en un exclusivo restorán del centro neoyorquino.
Eso sí, Pablo seguirá vinculado a Chile con sus proyectos cinematográficos. Se impuso terminar la trilogía de suspenso que comienza con Videoclub —sobre zombies y se estrenaría a fines de año—, para seguir con una historia de fantasmas (con Claudia Di Girolamo) y terminar con un thriller sicológico que protagonizará Fernanda Urrejola.


—El sueño del pibe cumplir 40 con un contrato por tres años en NY…

—No es una cifra que me guste en particular. Como hijo único siempre fui el más niño, el que tenía amigos mayores. Es difícil acostumbrarse a no ser el más chico del grupo…


—¿Tiene algo pendiente a sus 40?

—Estar un rato largo en otro lugar; eso lo estoy resolviendo ahora. Se conjugaron varios factores: tiempo, platas, obras… Cambiarse de ciudad es complicado; tenía mi espacio y ciertas mañanas como escritor que no son pocas. Aunque suene absurdo y cliché, me inspiro cuando me desconecto de la realidad, y Nueva York es complejo porque tiene muchos distractores.


—La forma de hacer teleseries también debe ser muy distinta en comparación a la chilena.

—La gran diferencia es el tiempo. Cuando empecé a hacer telenovelas más complejas como Alguien te mira o Elisa, tenía mucho más tiempo para elaborarlas porque eran policiales. Sin embargo, los últimos proyectos que escribí fueron muy rápidos, con poca maduración. Aquí en Telemundo hay un trabajo más acucioso previo a empezar un proyecto. Para iniciar un guión tiene que haber diálogos, trabajo con actores; muy parecido al cine. Para cualquier original se requiere a lo menos unos nueve meses de trabajo antes de sentarte a escribir una coma.


—¿Mantendrá su sello o llegó a experimentar?

—La idea es mantenerlo, por supuesto el soporte es distinto y habrá una innovación, pero la forma de tratar los temas humanos son iguales en todos lados.


—¿Cómo pretende cautivar a una masa de latinos tan diversa?

—Es el gran desafío. Tengo libertad absoluta en cuanto a temáticas. Ahora estoy en una etapa de observación profunda, alerta, escuchando a amigos que viven aquí. Por lo que he investigado, hay mucha ignorancia de indocumentados que no se atreven a regularizar su situación por miedo a represalias; una idea del pasado, ya que tengo la impresión que con Barack Obama ha sido un poco más flexible en términos de derechos.

pablo-illanes-vertical-2“Espero escribir un fenómeno, que la vea todo el mundo. Con historias simples; ese es mi lema en este minuto, nada demasiado alambicado. Hasta ahora mi experiencia internacional —con Prófugos y Elisa— han sido fructíferas, pero es distinto trabajar para un canal grande como Telemundo: es más competitivo y mayor exigencia en rating”.


—José Ignacio ‘chasca’ Valenzuela y Sebastián Arrau también firmaron con Telemundo, una verdadera fuga de talentos.

—Los guionistas de teleseries chilenos con cierto carrete entendemos mejor la realidad americana. Quizás uno venezolano, peruano o incluso colombiano tenga menos información de cómo viven, porque Chile es básicamente ¡una colonia de EE.UU.!  Si te fijas, en Santiago hay un McDonalds y un Starbucks en cada cuadra, y al mismo tiempo todos odian Estados Unidos. Y al igual que aquí, hay clasismo, desigualdades, unos pocos gobiernan y el resto tiene hambre.


—¿Y qué pasa mientras con la industria chilena?

—Guionistas siempre habrá en nuestra industria de teleseries que, a mi juicio, aún sigue en la adolescencia. El rasgo principal de adultez es cuando un canal hace lo que quiere y conviene, no cuando imita a otros. TVN empezó con las teleseries nocturnas, y lo siguieron el 11 y el 13, en vez de buscar nuevos horarios. Aquí hay 500 posibilidades, siempre competirás con alguien. Otra cosa, creo que los actores se han preocupado de actuar mejor y buscar nuevos referentes, y los guionistas de indagar en otros géneros; hemos hecho la pega, sin embargo, en términos de producción y dirección se hace lo mismo que en los tiempos de Moya Grau, no han innovado.


—¿Por qué cree que ocurre?

—Porque hay una forma de hacer las cosas que funciona, y al final todas se ven y suenan igual, provocan el mismo impacto. Si se compara una  telenovela nacional con una colombiana, hay otras cámaras, iluminación, tratamiento visual, vestuario, tono y fotografía. Hay excepciones, Herval Abreu es un gran director de actores, al igual que gente de TVN. Es tanto lo que se produce y dirige en Chile, que no hay tiempo de indagar, y eso al final perjudica al producto.

Lea la entrevista completa en la edición del 10 de mayo.