La única hija mujer de Jackson sufrió una severa depresión luego de la muerte de su padre, de quien era muy cercana y dependiente. La adolescente no supo lidiar con la repentina muerte del cantante y los acontecimientos que la sucedieron. Después de un intento de suicidio en 2013 —consumió exceso de antiinflamatorios y se cortó los brazos—, fue trasladada por su familia a un centro privado en Utah, que se especializa en jóvenes con problemas donde estuvo internada.

Se ve que Paris está saliendo poco a poco de la depresión, aunque no se sabe si está de visita o de vuelta en su casa en Calabasas, se dice que su relación con su abuela materna Katherine –quien tiene su custodia y la de sus hermanos– es cada vez mejor y es ella quien intenta protegerla de la información que sale en los medios e internet. El acercamiento con ésta y el nuevo romance, al parecer, le están ayudando a superar ese triste episodio de su vida.

Cualquiera que haya sido el ‘ejercicio’ que hizo para recuperarse estuvo perfecto, pues se le ve de lo más saludable en contraste con su imagen preocupante de hace dos años. El rey del pop la está cuidando desde lo alto.