Una remota isla habitada únicamente por divinidades femeninas es el lugar donde se desencadena la historia principal de Amaluna, la producción que el Cirque du Soleil estará presentando en Chile entre el 31 de mayo y el 22 de junio en su monumental carpa levantada en la Ciudad Empresarial. El espectáculo describe cómo Próspera, reina de Amaluna, al presidir la ceremonia de iniciación de su hija Miranda desata una tormenta que arrastra hacia la isla a los ocupantes de un barco del cual emerge un elegido: aquel que robará el corazón de la joven.

A lo largo del show, la romántica Miranda y Romeo, su audaz pretendiente, deberán sortear numerosos obstáculos antes de encontrarse en el verdadero amor, incluyendo las trampas del celoso Cali —una criatura mitad hombre, mitad lagarto— y su aliada, la diosa Pavo real, así como la voluntad ondulante de la diosa Luna.
Diane Paulus, ganadora de un premio Tony en 2013 por Pippin (reedición de un musical de 1972 sobre el hijo mayor de Carlomagno), es la guionista y directora de esta intensa historia, donde alegoriza mitos griegos y nórdicos sobre una base argumental inspirada en obras como La flauta mágica de Mozart y La tempestad de Shakespeare.

El nombre Amaluna, en tanto, proviene de la fusión de “ama”, palabra que alude a “madre” en diferentes idiomas, y “luna”, símbolo de una feminidad que “evoca tanto la relación madre-hija como la idea de diosa y protectora del planeta”, según explican los productores. No es de extrañar entonces que el espectáculo comience con un ritual celebratorio de “la feminidad, la renovación, el renacimiento y el equilibrio”.

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Descrita como “un tributo al trabajo y a la voz de las mujeres”, Amaluna alinea un elenco mayoritariamente femenino, sobre un total de 46 artistas. “No quise construir un show sobre la agenda de la mujer, sino un relato donde las mujeres estuvieran en el centro, una historia oculta que las mostrara como heroínas”, ha dicho Paulus a propósito de su creación, donde como ya es tradicional sobresalen los números acrobáticos –desde el monociclo hasta las barras asimétricas y las piruetas aéreas—, cuidadas coreografías y, en esta ocasión, impresionantes rutinas acuáticas, como el acercamiento de Miranda y Romeo en la piscina de cristal instalada sobre el escenario.

“Lo que hace único este espectáculo es la presencia femenina, el poder de la mujer”, confirma a través del teléfono Amara Di Filippo, acróbata oriunda de California, cuyo debut en la compañía canadiense se produjo precisamente con Amaluna, cuando se presentó por primera vez en 2012. “Otro aspecto destacable es la banda musical en vivo, formada íntegramente por mujeres y con un sonido sobre todo rockero. Creo que el hecho de que la directora venga de Broadway también hace una diferencia, porque estamos contando una historia de principio a fin, no es que pasamos de un acto a otro acto y a otro, sin un hilo que los una”, agrega Di Filippo, que en Amaluna intepreta a una de las amazonas encargadas de proteger la isla, rica en tradiciones y con una flora y fauna espléndidas.

Amara y sus compañeras de elenco ofrecen en Amaluna una clase magistral de gimnasia artística en las barras asimétricas, con la participación de los jóvenes arrojados a la isla por la tormenta inicial. “Nos hemos presentado en Canadá, Estados Unidos y Europa y en todas partes la reacción de la gente ha sido grandiosa, realmente lo han disfrutado”, señala.

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Esta es la sexta producción del Cirque du Soleil que desembarca en el país desde que debutara con Saltimbanco, en 2006. El año pasado trajo de vuelta a Soda Stereo con Sép7imo Día: No descansaré, que debió agregar funciones tras un éxito arrollador. Algo parecido está ocurriendo con Amaluna, cuyas entradas van desde los $38.000 hasta $170.000 y se consiguen en Punto Ticket y módulos de venta en Hites y Cinemark.

Con una visión muy cercana a un musical, Amaluna no descuida ni la ambientación —escenarios circulares permiten que el espectador aprecie el montaje desde cualquier ángulo— ni el diseño de vestuario, donde prima la mezclilla, asociada con la adolescencia. También incluye referencias a Roy Orbison, Village People, Tim Burton y John Galliano en la concepción de personajes como las “criaturas de la noche”, que secundan a Miranda, una soberana dotada con poderes sobrenaturales que se deja arrastrar por las emociones humanas y, en el vendaval de una noche, empuja a su hija hacia una atrapante historia de amor.