,

Cultura, Espectáculos y TV

42 años juntos, pero no revueltos…

Pedro Carcuro y Sergio Livingstone

Por: Rodrigo Barría

Fotos Diego Bernales

En plena Copa América la dupla más emblemática de la TV chilena ya está en la cancha. Llevan 42 años juntos, pero sin tutearse. ¿Amigos o sólo compañeros de trabajo? Algo más poderoso: dos hombres unidos por un afecto profundo y sincero que supera diferencias. ¿Próximo relato? Un libro que Carcuro escribirá sobre Sapito.

carcuro-sapito-destacado

Apenas la pequeña grabadora se apoya sobre la mesa de la sala de reuniones en TVN, Sergio Roberto Livingstone Pohlhammer (91) apunta su mirada de niño inquieto al artefacto y pregunta:

—¿Y cuántos minutos te caben ahí?
Entonces, Pedro Carcuro Leone (65), dirigiéndose a su compañero de toda la vida, interviene con vozarrón nítido, potente y pausado:
—Pensar que cuando comencé, Sergio, la primera grabadora que tuve pesaba más de cinco kilos…

Tras un par de comentarios más y pedir ambos una taza de té —a la que Carcuro agrega miel y una cáscara de limón—, Sapito interviene para que el preámbulo no se alargue más y la conversación parta de una buena vez: “Ya viejo…”.

Eso fue hace unos días en Santiago. Hoy, Chile enfrenta su segundo compromiso de la Copa América en Mendoza y ahí está nuevamente la dupla eterna de TVN. Una ocasión que hace tiempo no se daba —y quizás una de las últimas— porque las desgastadas rodillas de Livingstone le han impedido salir de Chile en los recientes encuentros futbolísticos.

carcuro-sapito-texto-1En 42 años juntos aprendieron a conocerse y ‘soportarse’, una tarea nada de fácil teniendo en cuenta las diferencias de carácter. Sergio, anglosajón, ensimismado y solitario; Pedro, italiano, extrovertido, amante de la vida. “Fíjese que mi lado escocés me ha dado un equilibrio que me gusta. Carezco de la pasión que tienen los latinos. No hablo del amor o la muerte. Nada que pueda ser un mal rato. No como otros que tienen fuego en la sangre”, dice Livingstone mirando de reojo a Carcuro.

—¿Por eso no soporta el papel picado o las serpentinas en los estadios?
—Sergio Livingstone (SL): Me enferma todo lo que salga del orden. A lo mejor soy un maniático de miéchica nomás. Pero bueno, soy yo, ya me acostumbré… (contesta lanzando una risa irónica).

—¿Qué hay de usted Pedro?
—SL: El es puro fuego… (dice antes de que su compañero conteste).
—Pedro Carcuro (PC): La diferencia de caracteres, en este caso, nos ha dado armonía. Si fuésemos parecidos sería la lata más grande y probablemente fuente de una mayor confrontación. Somos una combinación completamente antagónica. Y eso, al final, nos ha permitido llevarnos bien. En la diversidad hemos encontrado un apoyo mutuo.

—¿Pedro, qué ha aprendido de Sergio?
—PC: Moderación, rigurosidad y disciplina. Y a lo mejor él también ha sacado algo de mí…
—SL: Por supuesto, sobre todo lo que tiene relación con el fuego, la pasión.

—¿Por qué, Pedro, nunca ha terminado por tutear al Sapito?
—Cuando lo conocí sentía un respeto casi reverencial por él, siempre entendí que debía ponerme un peldaño más abajo. Con el tiempo se convirtió simplemente en un estilo de relacionarnos. Eso ha permitido una simbiosis, un traspaso de energía que ha resultado en el entendimiento perfecto.

Entonces, Livingstone lanza su característico ¿Sabe lo que pasa…? Y se larga en su propia versión de este vínculo eterno en TV.
—Desde que nos conocimos, Pedro fue siempre muy respetuoso. En un comienzo, algunos se burlaban porque era colorín y tímido. Pero evolucionó y tomó el vuelo que lo tiene convertido en la figura que es hoy y con la que me siento sumamente cómodo trabajando.

Lea la entrevista completa en CARAS del 8 de julio.

Envíe su opinión sobre este artículo a actualidadcaras@televisa.cl

Comparte esta noticia