,

Cultura, Espectáculos y TV

‘Tenemos un pacto de sangre’

Tonka y Martín

Por: Alfredo López

Fotos EK Producción Carmen Rosa Echenique Pelo John Pérez Maquillaje Macarena Matte

Protagonizan la guerra más descarnada en la historia de los matinales chilenos. Y si bien el debut fue un golpe para la competencia, en su primera entrevista juntos desde que están al aire con Bienvenidos, reconocen que se aproximan tiempos turbulentos: “Esta es una batalla épica que recién comienza” y se juraron lealtad hasta las últimas consecuencias.

tonka-destacado

Partieron como los dueños de la mañana. Bienvenidos promedió en su primera semana 7.5 puntos de sintonía, liderando el rating. Desde que comenzaron los preparativos del nuevo matinal de Canal 13 se prometieron no pensar en cifras, pero sí era un sueño vencer. Aunque la dupla se mueve con cautela. Están claros de que todo puede suceder. Por eso, cuando después del mediodía del primer lunes despedían el programa, no aplaudieron ni se abrazaron, pese a que en la plana ejecutiva de la estación de Luksic el ánimo era de fiesta total. Comenzaron con el pie derecho, pero de inmediato se prohibieron egos y triunfos apresurados. Las sorpresas o imprevistos podían aparecer en cualquier momento. Y así fue. El viernes pasado Chile entero amaneció en vilo por la amenaza de tsunami tras el terremoto 8.9 que sacudió a Japón. El matinal fue postergado. Se quedaron el día entero en el set, listos para salir al aire si era necesario. Y para no perder el tiempo, el equipo dirigido por Pablo Manríquez organizó una larga pauta para enfrentar la segunda semana, en la que todo estaría permitido. De hecho, el lunes 14 Buenos días a todos… dio el contragolpe con las declaraciones de Raquel Argandoña sobre su hija Kel y la relación con Pablo Schilling. La pelea de los matinales se libra minuto a minuto y la tensión es alta.

Ahora agradecen haber descansado un poco durante el verano. Martín Cárcamo (35) estuvo en Puerto Varas y luego en México con su señora y dos hijos. Tonka Tomicic (34), en cambio, se quedó en Santiago para hacer un “retiro a conciencia. Me desconecté completamente, dejé fuera todos los volts que sabía vendrían con el matinal”. Pero antes de partir, la dupla conversó días sin parar. Y luego, como una manera de apaciguar los nervios, sencillamente acordaron que dejarían de verse hasta el estreno de Bienvenidos.

El inicio de la guerra de los matinales fue despiadado y los resultados mucho más estrechos de lo esperado. Punto a punto. Sin contar con la fuerza de dos contendores más que han salido con todo a dar la pelea: las mañanas de Chilevisión y Mucho gusto de Mega.

SIN REDES SOCIALES LA HISTORIA HUBIERA SIDO OTRA. Los twitteos de apoyo siguen marcando, hasta ahora, el pulso de Bienvenidos. La misma cadena de comentarios que los primeros días pareció ensañarse contra Carolina de Moras.

Pero esta dupla no hace eco de las comparaciones. “Con Tonka cultivamos la amistad, nos gusta trabajar, hacer bien las cosas, ponerle esfuerzo y cariño a todo”, dice él. “Ambos tenemos mucho de croatas (el segundo apellido de Martín es Papic) y eso se refleja en el perfeccionismo”, afirma ella.

—A diferencia de algunas duplas televisivas se nota que ustedes son más que compañeros de trabajo, ¿se ven fuera del canal, con las familias?
—Martín: Por supuesto. Ambos tenemos la sensación de estar mucho tiempo juntos en esto.
—T: A lo mejor ya no me quiere ver tanto (risas).
—M: Puede ser… no hay que saturar al otro. Hace poco saqué la cuenta y son muchas horas las que pasamos aquí. Cuatro diariamente en el matinal, más dos de pauta. A veces hasta ocho horas…

—¡Ve más a Tonka que a sus propios hijos!
—M: Claro, es un tema que…
—T: (Interrumpe) Requiere paciencia y voluntad.

—Es la carga de un matinal, ¿no?
—M: Mis hijos tienen 6 y 5 años. Sólo los veía en la mañana cuando los llevaba al colegio y luego, al llegar a la casa, ya estaban dormidos. Por los horarios, antes tenía muy cortada mi vida familiar. Ahora está más ordenada.

—Tonka, ¿y en qué quedaron los planes de ser mamá?
—Difícil. Hay que tener un reto a la vez. Mejor, pregúntame a mitad de año… (responde con sonrisa cómplice).

—Tonka, regresó a las mañanas en gloria y majestad, ¿cómo cree que la ve hoy el público?
—Depende mucho de las fibras que toques. Imagino que un señor mayor me ve como una hija, otro como su futura polola y posiblemente una niñita sienta que soy su hermana grande.

—Al irse de TVN dijo que quería dejar la rutina y lo duro que es un matinal. ¿Qué la hizo reincidir?
—En un momento pudo ser así, es verdad, pero tiene que ver con las experiencias y horizontes que van apareciendo. Sé que dije que no quería volver a un matinal y, sin embargo, aquí me tienen. Las circunstancias me trajeron acá… Pasaron cosas que nunca imaginé podrían suceder: la compra de Canal 13 por parte de Andrónico Luksic, encontrarme con varios ex compañeros de trabajo. Todo ha sido muy grato.

—La fuga de profesionales de TVN, ¿es una ventaja para ustedes?
—M: Estamos en un escenario propicio. No sólo por lo que está pasando en TVN, también por lo que sucede en las mañanas. Los resultados han confirmado que no hay un líder. Atrás quedó cuando se registraban hasta cinco puntos de diferencia de sintonía. Pero nuestra ambición no es ganar, sino construir algo.

—Tonka, ¿cómo ve el matinal de TVN, su antigua casa?
—Muchos de mis afectos siguen estando ahí. Es algo que trasciende canales y programas. Son cosas intocables.

—¿Difícil competir con amigos?
—Lo es, pero tengo claro que es trabajo. Esto es una batalla épica y, por lo mismo, es súper motivadora. Es la oportunidad de mostrar algo diferente, de ganarse el cariño y la confianza del público, más allá de los cálculos de sintonía. Es un camino largo.

—¿Cuál ha sido el aporte de Julio César Rodríguez al panel?
—T: Lo hace muy bien, es increíble. Un matinal de cuatro horas es un verdadero acorazado y esa fuerza se logra con la ayuda de muchas personas: Daniel Matamala, Andrés Caniulef, Lucía López, Branko Karlezi, Pedro Engel es fundamental…

Tres grandes bloques dividen Bienvenidos. Uno informativo, con enlaces del periodista Daniel Matamala. Luego, un espacio dedicado a la mujer, con temas de belleza y salud. Espectáculo y farándula en manos de Julio César Rodríguez y Lucía López. Y, finalmente, una sección dedicada a las historias de amor, con consejos y opiniones de expertos.

—No pueden negar que el espacio de las parejas tiene mucho de Pasiones de TVN…
—M: Pero si yo era parte de Pasiones. Esos ingredientes no son de un par de personas, ni de un canal, le pertenecen al público. Para nosotros es muy importante ser fieles a nuestro slogan Cada uno cuenta.

—Luego de los resultados que han tenido, qué opinan de lo que se repite hasta el cansancio: que Juan Carlos Díaz y Mauricio Correa son los inventores de la fórmula matinal…
—T: Pero acá tenemos otro equipo, otros científicos locos y una fórmula distinta.

“Somos parte de una gran torta… Y hay que repartirla, por supuesto”, desafía Martín.
—T: Nosotros queremos llegar a la dueña de casa 2.0, una mujer que se entera de todo, que tiene twitter y quiere saber cosas. Pero también nos dirigimos a hombres, jóvenes, somos completamente inclusivos.

—¿Qué los diferencia de los otros matinales?
—T: El simple hecho de estar empezando de cero. Ese estado de virginidad tiene una serie de atributos únicos: la inocencia y la magia de comenzar algo nuevo. Con toda la fuerza, las ganas, la locura… Como un recién nacido y con cuna nueva (refiriéndose al cambio de dueño del 13).
—M: Hay valores sólidos que esperamos seguir entregando al público. Y eso pasa cuando los equipos están sanos, lejos obviamente de la mera competencia.

—Tanto se habló de la maldición de las mañanas en Canal 13… Luis Jara y Fernanda Hansen, por nombrar algunos de los que han pasado y no salieron bien de pantalla.
—T: Adoro que huela a peligro, como la canción de Myriam Hernández. Me encanta que sea difícil y que se corran riesgos.

—Martín, no se fue bien de TVN, todo el mundo comentó lo duros que fueron con usted. ¿Qué siente hoy, que partió con el pie derecho en la competencia?
—Sólo puedo agregar que ojalá nunca le pase a nadie algo así. Me dolió mucho. Ninguna persona se lo merece, no importa donde trabaje. Para todos, el cambio de horizontes laborales es un derecho, es parte de la vida.

—¿Lo llamaron de TVN para felicitarlo por su buen inicio en Bienvenidos? ¿Los amigos al menos?
—Sí, me llamaron y me escribieron felicitándome.

—¿Felipe Camiroaga también? Ustedes eran muy amigos.
—Sólo puedo decir que me llamaron felicitándome y nada más.

—¿Se contactó con Camiroaga cuando se le quemó su casa?
—Le mandé un mensaje de texto. Fue tremendo lo que le pasó. Más que lo material, es lo emocional. Toda la historia que había construido con tanto esfuerzo… Después lo vi y felizmente estaba con buen ánimo.
—T: Yo por supuesto que hablé con él. Seguimos siendo amigos. Esas cosas no cambian.

—¿Y qué tal la nueva compañera de trabajo? Me refiero a Carolina de Moras, cuando dijo al regresar de comerciales: Hola, estamos en Bienvenidos…
—M: A veces los nervios te pueden jugar una mala pasada. No es condenable. Todos queremos ganar, compartimos los mismos objetivos. Y eso también es una tremenda pasión.

—Tonka, usted estuvo a cargo de un reality y un talk show que no tuvieron el éxito esperado. ¿Esos formatos no son para usted?
—Después de la guerra todos son generales. Yo soy de las que se ponen las botas con todo. Ahora me doy cuenta de que me acomodan los horarios de la mañana… Hay que darse una vuelta por el jardín para volver a tu centro.

—La guerra de los matinales está peleándose punto a punto, día a día. Si logran liderar en el tiempo, ¿qué harán?
—M: Buena pregunta. Yo ya me premié. Porque venía muy acelerado, muy nocivo. Y cambiarme de canal, con este proyecto, también fue una apuesta para estar con los que más quiero, ser fiel conmigo. Bueno, pero siempre celebro todo con comida… me gusta la fiesta.
—T: ¡Es absolutamente sibarita este hombre!… Yo me premiaría haciendo que lo imposible sea posible. No lo quiero decir, pero nos vienen… (y se queda pensando).

—¿Aguas turbulentas?
—T: ¡Claro! Serán olas grandes, chicas, habrá mar calmo, de todo…
—M: Vamos a tener días de sol, pero puede llegar una tormenta y hay que aprender a surfear. Para eso tienes que estar bien firme y tranquilo.
—T: Por eso hicimos un pacto de sangre…
—M: De lealtad, porque son muchas horas y desafíos juntos.
—T: Es verdad, hicimos un compromiso de jugar limpio entre nosotros. Podemos caernos y equivocarnos, pero nos miraremos a los ojos y nos volveremos a parar… Remaremos hasta que saquemos el barco completamente mar adentro.

galeria

Vea el video de esta producción.

Envíe su opinión sobre este artículo a actualidadcaras@televisa.cl

Comparte esta noticia