Jaime de Aguirre en su momento peak
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Fotos Diego Bernales
Le bastaron ocho años para llevar a CHV del cuarto al segundo lugar. Y este 2010, al mejor rating de su historia. Y mientras la grúa del 13 arrasa con TVN, asegura que la política de Luksic “está al límite o un poco más allá…’’.

Jaime de Aguirre tiene carácter fuerte, potente. No le vienen con cosas. De hecho, está entre los pocos que ha llegado a entenderse con Sebastián Piñera. Y eso ya es harto decir. “Es un hombre sencillo y extraordinariamente franco; con humor puedes entenderlo sin andar por ahí cortándote las venas”, afirma el director ejecutivo de CHV, quien reconoce que aprendió del Presidente a no perder el tiempo y decir las cosas directamente. Es increíble como funciona…”, asegura. Tanto así, que hoy hasta lo encara, luego de que Piñera anunciara en Arica estar haciendo “lo humanamente posible” para que el canal llegue a esa ciudad y sus habitantes puedan ver el Festival de Viña: “No le corresponde al Presidente de la República; la autorización la da el CNTV en base al informe técnico de la subsecretaría. Francamente, no sé a qué se refiere…”, dice molesto.
De edad inconfesable —separado, cinco hijos y cuatro nietos—, no cuesta imaginarlo defendiendo con ahínco sus puntos de vista. O comandando Chilevisión justo cuando la industria navega por aguas turbulentas. Primero fue la compleja venta del canal que, finalmente, quedó en manos del gigante norteamericano Time Warner (en 140 millones de dólares). Y, casi al mismo tiempo, Andrónico Luksic entró al 13 con el 67 por ciento de la propiedad—, dirigiendo una grúa que no termina de levantar talentos, principalmente desde TVN.
—Luksic estuvo muy interesado en CHV. ¿Fue un error dejar un comprador tan poderoso?
—El tiempo dirá. Son los avatares del mundo de los negocios. Warner tuvo un precio muy adecuado y hasta ahora ha sido estupendo dueño; es gente con experiencia en la industria y nos sentimos muy apoyados. No lo veo como una desinteligencia, para nada.
—Dicen que Piñera no quiso venderle CHV a Luksic para no otorgarle más poder…
—Tal vez fue un tema de dinero o de otro tipo… Quizá resultó muy caro Chilevisión o muy conveniente Canal 13… Sólo él sabe.
“Se fue Julián Elfenbein y trajimos a Rafael Araneda, la cosa es así”, dice sin amargarse por lo rasguños de la grúa.
—Trascendió que ésta lo anduvo sondeando para llevarlo al 13 con todo su equipo…
—No (tajante). Estoy muy contento, no tengo ningún motivo para cambiarme.
—¿Se necesitan motivos?
—Por supuesto: o estás descontento o te ofrecieron una plata que no pudiste resistir.
—¿Y cuál de estas razones primó en el caso de Elfenbein?
—Pregúntale a él. Supongo que tuvo una oferta mejor o más apropiada a sus intereses.
—¿Entre sus intereses estaba el Festival?
—No hablamos de eso.
—¿Era o no una buena carta para Viña?
—La mejor carta hoy para el Festival es Araneda: con experiencia, mucho prestigio, gran profesional. Lo dejaría hasta ahí.
—¿Qué va a pasar con el matinal ahora que se quedó sin animador?
—En el canal hay gente; la salida de Julián es un problema, pero también un desafío. Ya sabrán nuestras movidas.
Lea la entrevista completa en CARAS Ego del 3 de diciembre.
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