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César Caillet

Directo y franco, dispara sobre el doble discurso de los chilenos.

Por: Paula Palacios

Cesar200

La rompió con su personaje en Dónde está Elisa? Directo y franco, dispara sobre el doble discurso de los chilenos y se siente un privilegiado por haber puesto el tema gay sobre la mesa.

Fotos Ari

De los dividendos que dejó el éxito de Dónde está Elisa? teleseries.tvn.cl/dondeestaelisa/2009/, César Caillet (35) sacó la mejor parte. En su rol de Javier Goyeneche, un homosexual que se enamora del marido de su mejor amiga, se robó la película. Hasta entonces había tenido pequeños roles en distintas teleseries, pero fue en la serie nocturna donde se pegó el gran salto. Una vez finalizada firmó contrato con CHV para Sin Anestesia, y el 16 de diciembre debutará en el Teatro Nescafé de las Artes, con el protagónico de la obra infantil Gusanos, que dirige Patricia López y actuan niños con Síndrome de Down de Coanil. Además, está en pleno rodaje de una producción europea de la que por contrato no puede adelantar detalles.

No le fue fácil aceptar el papel de gay que le ofreció Pablo Illanes. Tenía miedo a la reacción de la gente. Pero hoy este atractivo, soltero y estiloso actor admite que debió comerse sus palabras, porque lo único que ha cosechado han sido elogios.

Algo que siempre soñó en su Temuco natal. Por eso apenas se tituló de abogado se propuso cumplir con su vocación: estudiar teatro. Ante la sorpresa de sus padres y única hermana, partió a Santiago. Trabajó cinco años como cajero de la tienda Zara y así costeó sus cursos en la Academia de Fernando González. “Siempre quise ser actor, pero no era opción, además en Temuco no daban la carrera. A los dieciocho eres muy chico para definir tu futuro. Y hay una estructura social marcada y exitista que te obliga a salir del colegio, entrar a una carrera, titularte, comprarte un auto, y a los 30 casarte…”.

—¿Se rebela contra los patrones establecidos?
—Es estresante responder a ellos. Ahora, nunca nadie me dijo ¡tienes que estudiar leyes! Pero era humanista y pensé que era lo mejor. Soy mateo y perseverante, pero en tercer año cambié el chip, cuando vi a mis compañeros trabajar como procuradores de chaqueta, corbata y maletín. No le encontré ninguna gracia. Empecé a cuestionarme todo y partí con una búsqueda espiritual. Llegó a mis manos el libro de Louis Hay, Usted puede sanar su vida, que me remeció e hizo plantearme: si me gusta el teatro, ¿por qué no?…

—A sus padres no les debió parecer buena idea.
—Si se los decía en ese minuto iba a haber crisis familiar, pero sabía que si yo era feliz, ellos también lo serían. Terminé la carrera, y ahí les conté: él se lo tomó bien, pero mi mamá casi se murió.

—Un giro completo de vida.
—Al principio no encontraba pega, y necesitaba una en que me pagaran bien y me permitiera estudiar de noche. Hice unos talleres, y después de dos años me matriculé en la carrera. Tenía muchas expectativas con teatro, pero una cosa era lo que quería, y otra, si tenía dedos para el piano. Al principio estaba tieso, duro, me faltaba desarmarme, ¡sacarme el abogado que tenía dentro! Alfredo Castro, Marcelo Alonso, Fernando González, mis grandes profesores, ¡eran los que más me jodían con esa tecla!
Y lo logró interpretando a Javier.

“Lo más curioso es que antes de que me ofrecieran ese rol, estaba trabajando el tema de la tolerancia. Uno de nuestros grandes problemas es no aceptar las diferencias del otro, por ello la xenofobia, racismo, homofobia… Parte de ser adulto tiene que ver con dejar de ser víctima, de externalizar tus problemas, y darte cuenta de que todo tiene que ver contigo. ¡Basta con eso de que tus papás tienen la culpa de lo que te pasa!

—Aun así, se resistió en un principio.
—Es que si era una loca, no me interesaba. Se ha hecho tantas veces. Mi aporte fue no seguir alimentando estereotipos. Me pareció interesante romper con los prejuicios, con las caricaturas. Fue un privilegio instalar y debatir algo de contingencia en horario prime.

Cesar200“LA HOMOSEXUALIDAD ES UN TEMA TRANSVERSAL, que no sólo tiene que ver con que dos tipos o chicas se gusten. Abarca lo político, social, cultural, religioso. La gente lo oculta porque hay miedo a una muerte social. Con este personaje me interesaba que se conversara de eso, no convencer a nadie, ni tomar un estandarte o convertirme en un ícono del movimiento.”

—¿Por qué cree que su rol se robó la película?
—Pablo Illanes lo escribió muy bien, y por primera vez tuvo luz verde de TVN para armar una historia de amor homosexual, ¡y se fue con todo! Además, Javier no era bueno, de lo contario habría sido discriminación también, de la más solapada y bastarda. Era como decir: él es gay, pero es súper bueno, entonces acéptenlo. No era el caso. No se hacía problemas con su condición, tenía una dicotomía y eso lo humanizó. Era ángel y demonio.

—¿Cómo preparó el personaje?
—Tengo pocos pero muy buenos amigos y uno de ellos me llevó la serie de culto gay Queer as folk, pero era justo lo que no quería; estaba la loca mala, la buena, la víctima, el gay regio… Yo quería hacer un gallo súper normal, inteligente, trabajador, capaz de gustarle a las mujeres y moverle el piso a un hétero casado… Hasta que llegó a mis manos La razón de los amantes de Pablo Simonetti, ¡eso era lo que buscaba! Era la historia de Diego, un hombre varonil, normal, ABC1, que se mete en la vida de un matrimonio, ¡de ahí me agarré!

—¿Tiene claro que desde entonces se especuló con su sexualidad?
—Me imagino que la gente se comenzó a preguntar si yo, el actor, era gay…

—¿Y lo es?
—Mantener el misterio es lo mejor que puedes hacer. Esta es mi quinta teleserie, y nunca he hablado de mi vida privada. Sabía que ahora se iban a meter para ver si tengo novia o novio, y dije ¡no!, no quiero teñirme con nada. Pretendo construir mi carrera según los actores que admiro: Edward Norton, Al Pacino, Gael García… No tengo idea si tienen señora, hijos o son gays, no me interesa. Yo me conecto con ellos en la sala de cine, en el dvd, y quiero que hagan lo mismo conmigo.

—En caso de que fuera homosexual, ¿no hay una contradicción al querer poner, por un lado, el tema sobre la mesa y, por el otro, no admitirlo?
—No. Porque mi aporte es una lección sobre la tolerancia, cómo en el día a día nos relacionamos con quien piensa distinto. Pero en ningún caso es una caza de brujas, ni una invitación a que digan quien es gay o no. Además, tengo tantos fans hombres y mujeres que no quiero matarle la ilusión a ninguno. Soy un vendedor de ilusiones…

—¿Cree que como sociedad estamos preparados para que la gente ‘salga del clóset’?
—Depende del círculo donde te muevas. Da lo mismo si un actor se declara homosexual, no así un gerente general de una gran empresa. No sería bien visto que llegara a la fiesta de fin de año con su novio o que una mujer llevara a su novia. Es muy idealista pensar : Elisa cambió las cosas. Quizá tengamos un presidente que en campaña promete uniones civiles, pero no creo que a la hora de los quiubos sus partidos lo apoyen…

César se apasiona con lo político y arremete: “Me llamaron de tres candidaturas: Frei, MEO y Arrate, pero no acepté porque en esta profesión debes ser un lienzo en blanco; que la gente no te relacione con ningún estandarte. Me interesa entregar mi mirada política a través de la actuación. En las libertades individuales me gusta que me traten como adulto. Si soy mayor de dieciocho ¡déjenme fumar lo que quiera! Y la píldora del día después debe estar en todas las farmacias de este país, donde haya niñas violadas que la necesiten… Esas son las cosas que me dan rabia, y que me motivan a rayar el voto, ¡y váyanse todos para la casa!”.

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Vea video con la sesión de fotos de César Caillet.

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