Radio
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De pie y en el aire
Se abre la tierra, colisionan placas recónditas… En segundos, nos convertimos en cubitos de hielo dentro de una coctelera; un estruendo inimaginable, gritos, polvo, se corta la luz, no marcan los celulares ni los teléfonos fijos, no hay tele, internet, ni cable, sólo oscuridad y miedo. Buscando una relativa calma vamos por una radio, ese medio que, sabes, nunca falla. Y el sintonizador avanza nervioso, hasta que una voz aparece y, de alguna manera, el alma vuelve al cuerpo.
Para muchos, Bío Bío fue la primera señal en levantarse como soldado que, ante la brutal embestida, alza su cabeza para observar y reportar de inmediato la condición del terreno. Desde entonces, se volvieron imparables y sinónimo de veracidad, garantía de la instantaneidad que distingue y confirma a la radio como el medio de comunicación por excelencia en esta clase de catástrofes.
Pronto reaccionó el consorcio de Iberoamericana Radio Chile, principalmente a través de su estación ADN. Luego uniformaron su señal y combinaron sus equipos. Estaba Leo Caprile, una de sus voces más reconocibles y querida por muchos —fue una manera, también, de llevar un mensaje de esperanza—, sin perder acento en lo informativo…
Y Cooperativa, reportando con el tono urgente que mantiene por décadas, entrevistó además a la Presidenta Bachelet cuando arreciaban las críticas por el manejo de la catástrofe y ella ahí, por primera vez casi lloró (“Chile no merecía esto”, dijo después).
Cuando toda esa tecnología que nos habla de hiperconectividad y datos inmediatos —celulares, Facebook, Twitter— se hizo humo, un invento del siglo XIX, que en Chile suma casi 88 años como medio de comunicación, nos informó al instante en los momentos más angustiosos. Como siempre.

