A tablero vuelto
Teatro Nescafé de las Artes
A un año de abrir sus puertas, el Teatro Nescafé de las Artes ha tenido 220 presentaciones y 85 obras de distintos estilos y temáticas. Alfredo Saint Jean, director ejecutivo, habla de estos 12 meses de éxito.

–¿Cómo cómo ha sido la respuesta del público?
–Fantástica. Ha sido el doble de audición de lo esperado. El público nos ha recibido de forma entusiasta y participativa. Nos pidieron, por ejemplo, que nuevamente traigamos la obra Baraka y a mediados de septiembre llega por segunda vez al teatro. También recibimos también felicitaciones de gran parte de las autoridades culturales del país, quienes valoran la remodelación de un gran teatro y que ha tenido una gestión exitosa, con una oferta cultural que era inexistente en el país. Con un solo año de funcionamiento somos líderes indiscutidos de audiencia.
–¿Cuáles han sido los espectáculos más impactantes que se han presentado?
–Fueron todo un suceso social las transmisiones en vivo desde el The Metropolitan Opera de Nueva York (con alfombra roja hasta la calle). Exhibimos nueve obras, entre ellas Tosca, Aída y Turandot con la más alta tecnología en HD. Logramos una audiencia cercana al 90 por ciento y más de la mitad compró abonos.
Destaco también Chile íntimo, una apuesta que reunió a tres grandes voces nacionales: Myriam Hernández, Nicole y Joe Vasconcellos. El desafío fue que los artistas, de alguna forma, reinventaran su show para lograr una conexión más cercana con su público. Myriam Hernández se acompañó sólo de un piano, Nicole cantó escoltada por un grupo de cuerdas, liderado por la cellista Angela Acuña, y Joe Vasconcellos desplegó toda su vitalidad con el grupo musical Fractal. Con este ciclo respaldamos nuestra línea editorial, que acoge todas las artes escénicas mientras sean de excelencia. Vuelvo a mencionar a la multipremiada obra Baraka, un estreno sin precedentes en la escena nacional. La sala se llenó los cinco días que se exhibió. Esto nos confirmó que montajes de gran calidad de otros países son muy demandados por el público chileno. Además, tenía un elenco argentino de lujo: Darío Grandinetti, Juan Leyrado, Hugo Arana y Jorge Marrale. Por último destaco a Tricicle 2. A días de inaugurado el teatro, trajimos a esta compañía catalana con 25 años de trayectoria de humor gestual con risas (comprobadas) cada 10 segundos. En Chile nadie los conocía y tuvo un rotundo éxito. Regresaron en julio de este año con Garrick.
–¿Cómo respondieron los operáticos a las transmisiones desde el MET?
–La gente se apasionaba, se involucraba y aplaudía cada ópera. En el foyer (durante los entretiempos) conversaban sobre la función y la gran nitidez de la pantalla, que permite ver hasta gestos y arrugas de los protagonistas. Además, el MET despliega 14 cámaras. Entonces el público veía al director, a la orquesta, los cambios de escenarios, tenía planos generales y close up. Como dice el propio MET: “Se ve mejor que en el mejor asiento del Metropolitan”.
–¿Qué novedades hay en carpeta?
–Se viene en grande Il Postino. La famosa película italiana (basada en el libro de Antonio Skármeta) será llevada por primera vez a la ópera. Plácido Domingo personificará a Pablo Neruda y Cristina Gallardo-Domás a Matilde Urrutia. Su estreno, en la Opera de Los Ángeles de Estados Unidos, es el 23 de septiembre. Al Teatro Nescafé de las Artes llegará diferido el 2 de octubre. Además, el 2 de septiembre llega el Ballet Trockadero de Monte Carlo. Es un espectáculo fantástico, deslumbrante, con una de las compañías de ballet más prestigiosas y revolucionarias del mundo. Los “TROCKS”, como los llaman, son 14 hombres que toman el desafío de pararse en punta de pies y logran el control absoluto de sus movimientos. Todo mezclado con un humor muy fino, que parodia y pretende homenajear al ballet. Un espectáculo con todas sus letras.
Y, por supuesto, el 9 de octubre parte la nueva temporada del MET (con 11 funciones). Nuevamente sacaremos la alfombra roja a la calle y perfumaremos la sala para recibir a la primera ópera: El oro del Rhin de Wagner.

