,

Cultura, Espectáculos y TV

Fotógrafo de estrellas

Phil Stern

Por: Soraya Melguizo

Phil Stern captó las imágenes más recordadas del Hollywood de los ’50 y ’60. CARAS habló con él a propósito de su retrospectiva en Milán. ‘Todo fue gracias a Frank Sinatra’, recuerda nostálgico.

foto
La cámara de Phil Stern ha registrado a los más grandes del cine estadounidense de todos los tiempos. Desde una singular Marilyn Monroe —embarazada de pocos meses de Arthur Miller—, pasando por Sofía Loren, Audrey Hepburn, John Wayne, Louis Armstrong o Frank Sinatra. Retratos fascinantes de estrellas del celuloide que se han ganado un sitio en la memoria colectiva. Todos sus aciertos están en la retrospectiva que está cerrando por estos días la Fondazione Forma de Milán.

¿Quién no recuerda la imagen de James Dean con la mirada entre provocadora y cansada mientras se tapa media cara con su propio suéter? “Era un día de marzo de 1955 como a las siete y media de la mañana. Yo conducía por Sunset Boulevard. De repente un motociclista loco chocó contra mi auto. Estuve a punto de matarlo, se salvó por poco. Bajé la ventanilla con la cara desencajada, hasta que se levantó del suelo y me di cuenta de que era el mismísimo James Dean. Por fortuna, estaba bien. Terminamos desayunando juntos y hablando durante dos horas y al final, lo invité a que me acompañara al set de la película Ellos y ellas (1955) adonde iba para hacer una sesión con Marlon Brando y Frank Sinatra. Mientras esperábamos a Sinatra le hice la famosa foto. Es mi preferida”, recuerda en conversación con CARAS. Ese mismo año, Dean murió en un accidente de tránsito.

A sus 91 años Stern es más que un fotógrafo con la suerte de haber estado “en el lugar adecuado en el momento preciso”. Su estilo inconfundible, capacidad de observación e ironía lo convirtieron en el preferido de las estrellas. Nadie mejor que él podía colarse en los rodajes de las películas de los grandes estudios y retratar a sus protagonistas en momentos de descanso, entre toma y toma, cuando los divos se transforman en personas corrientes de carne y hueso. Jack Lemmon travestido durante una pausa del rodaje de Con faldas y a lo loco (1959), Alfred Hitchcock en su cantina de vinos, Groucho Marx con la mirada perdida, Rita Hayworth sacando una foto a Burt Lancaster durante la filmación de Mesas separadas (1958) o Ella Fitzgerald cantando: “la más grande entre las grandes, como no ha habido ninguna otra después”. Imágenes que son más que un instante en la vida de sus protagonistas. Son pedazos de historia.

fotos200Sin embargo, la casualidad ha sido un factor importante en su obra. En 1953 Stern trabajaba en un pequeño despacho en los estudios de la Goldwyn Mayer. Desde su ventana podía ver cada día a los actores de cine que cruzaban de un lado al otro de la calle, donde estaban los camarines. “Un día pasó Marilyn Monroe —durante el rodaje de Con faldas y a lo loco— y un soplo de viento hizo que la bata que vestía se le pegara al cuerpo, descubriendo la barriguita de una mujer embarazada. Nadie sabía hasta entonces que el gran mito erótico de la década de los ’50, casada con el escritor Arthur Miller, estaba a punto de convertirse en mamá”, cuenta. El disparo preciso y certero de Stern inmortalizó el momento. Monroe tuvo una pérdida a las pocas semanas, pero la fotografía dio la vuelta al mundo.

STERN NACIÓ EN UNA FAMILIA DE JUDÍOS RUSOS EMIGRANTES EN ESTADOS UNIDOS. Sus primeros pasos los dio en el Bronx de Nueva York como ayudante en un laboratorio fotográfico. Con veinte años entra como fotógrafo freelance en la revista Friday, donde descubre su verdadera pasión: observar la vida de otros tras el objetivo de una cámara. Sus trabajos se publican en Life, Collier’s y Look hasta que se traslada a Los Angeles para trabajar en el set del rodaje de Ciudadano Kane, de Orson Welles. Al poco tiempo estalla la Segunda Guerra Mundial y Stern se alista en el ejército. Tras un breve período en Londres, se marcha voluntariamente al norte de Africa como corresponsal para la revista de las Fuerzas Armadas Stars and Stripes.

Mientras la guerra continúa, Hollywood vive una de sus épocas doradas. Stern se traslada definitivamente a la meca del cine, donde comienza a retratar para Life a las más importantes celebridades en sus momentos de intimidad, el backstage donde nadie las ve. Por ejemplo, cuando Rita Hayworth deja a un lado a Gilda para volver a ser Margarita Carmen Cansino, su verdadero nombre.

“Lo más importante ocurrió en 1961 durante la posesión de mando de Kennedy. Hubo una gran fiesta y el presidente encargó a Sinatra que se ocupara del entretenimiento. Le mandé una nota pidiéndole ser el fotógrafo oficial”.

La imagen de ‘La Voz’ encendiendo un cigarrillo a Kennedy documenta cómo en la América de la época, el cine y la política estuvieron más unidos que nunca, y el ojo de Stern siempre se mantuvo detrás para inmortalizar esos momentos. Sólo le queda una espina clavada: “La persona a quien más me hubiera gustado fotografiar fue a Charles Chaplin, pero por desgracia nunca tuve la oportunidad de hacerlo”.

Envíe su opinión sobre este artículo a actualidadcaras@televisa.cl

Comparte esta noticia