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Cultura, Espectáculos y TV

14 en la recta final

Primera Parte

Por: Jose Politino

Fotos Jorge Brantmayer

A pocos días de finalizar el concurso de escultura Nescafé Art Collection, los artistas abrieron sus talleres a CARAS. Orgullosos, mostraron el resultado de meses de trabajo.

Fernando Casasempere: Chileno en Londres
arte1Ha sido un pionero. Fue el primero en combinar su material predilecto, la modesta arcilla, con residuos marinos, cenizas volcánicas y relaves (desechos) del cobre. Está por comenzar la aventura más importante de su carrera: cubrir por completo el Court Yard del Somerset House con sus esculturas. Un monumental patio interior, en un centro cultural de vanguardia y de un tamaño similar al de la Plaza de Armas. Se inaugurará en marzo del 2012, cuando Londres sea sede de los Juegos Olímpicos. Para el Nescafé Art Collection quiso resaltar los aspectos claves del café: contenedor y color.

Aura Castro: Monumental
Su taller es pequeño e íntimo, la antítesis de las esculturas de gran formato que son sus favoritas. A esas enormes piezas les da forma en una maestranza, donde cuida no perder la mística. Busca su inspiración en las culturas ancestrales de Oriente y Occidente. Trasmutador, que realizó para el concurso Nescafé Art Collection, está hecho para que los espectadores se cobijen en él, lo habiten o lo usen para sentarse. Son dos grandes círculos de acero, que oxidó artificialmente. Uno contiene al otro y juntos acogen al visitante. Aunque el acero es austero, la escultura resulta monumental.

Federico Assler: Antiescultor
arte2Trabaja al revés. No talla ni modela, incluso no ve el desarrollo diario de la obra… se encuentra con ella cuando está terminada. Assler usa el negativo de las formas. Arma el molde, lo encofra en madera, lo rellena con hormigón, áridos y pigmentos de colores y lo asegura con fierro. Luego que fragua, realiza el desencofrado y obtiene el resultado. Ha sido galardonado con numerosos premios y fue el gestor del Parque de las Esculturas. El paisaje, la naturaleza, las rocas, el río y los faldeos del Cajón del Maipo lo inspiran. Representa lo masculino con estructuras más duras, y con sinuosas ondas lo femenino. Con estas motivaciones y la cordillera como premisa creó la pieza con que participa en el Nescafé Art Collection.

Francisco Gazitúa: Unión perfecta
Tiene algo de herrero, cantero y tallador. Las formas que ensambla delatan sus motivaciones: las raíces históricas americanas, los movimientos del cuerpo humano y las siluetas orgánicas que semejan árboles. Así han surgido de sus manos caballos, toros y cuerpos. La obra Blanco y negro refleja el proceso de combinar materiales que poco a poco fue uniendo, al igual que las partes de sí mismo: “Mi cabeza con mis dos manos. Mis personalidades de tallador-cantero y herrero. Y el fuego con el agua, sin que ninguno de los dos se extinguiera”.

Mario Irarrázabal: Rey del ferrocemento
arte4La problemática del hombre lo inspira. Cada una de sus obras ofrece al espectador su particular interpretación del mundo, su pensamiento cristiano y su sentido social. Irarrázabal confiesa que en la soledad de su taller decide qué se queda y qué se va al tonel de greda, el gran cementerio. Famoso por sus “manos” de ferrocemento emplazadas en Punta del Este, Madrid, Venecia y en el Desierto de Atacama. La obra que lleva al concurso es Los cuatro pilares de la sociedad.

Luis Mandiola: El solitario
Tal vez por su formación de pintor, es que cualquier proyecto lo empieza con bocetos. Los materiales que le resultan más atractivos son los que se mantienen inmutables a las embestidas del viento y la lluvia. La escultura que preparó para el concurso está formada por dos cuerpos muy transparentes, ejecutados en fierro galvanizado, resina, mosaicos de bronce y pigmentos. Le dio forma en el taller que tiene al lado de su casa en La Reina, donde le gusta trabajar solo y a su ritmo.

Marcela Correa: Al rescate
arte5Su pasión es recuperar materiales en desuso y desechos industriales. Los objetos que para otros serían basura a ella le sirven de inspiración. Este año trabajó aruduamente en la escultura de gran formato en granito, que presentó en la Bienal de Arquitectura de Venecia el 24 de agosto, la que realizó con el arquitecto Smiljan Radic. La obra que lleva al concurso es un ensamble de dos tambores aceiteros de 20 litros, que fueron modelados en una maestranza para darles la apariencia de papel arrugado y luego fueron enlozados. Se instalaron sobre un colchón de lana de dos hojas y costuras gruesas, elaborado a la antigua usanza. El color juega un rol fundamental en la evocación del pasado que pretende la obra.

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