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La indisciplina de la talentosa Bombal

Entrevista exclusiva de Caras Web a Marcelo Ferrari

Por: Celine Mahou

Fue una adelantada a su época. Rompió esquemas, se dejó seducir por el alcohol, intentó matar al hombre de su vida… amó y odió. La Bombal vivió con una intensidad pocas veces vista. Y justamente la pasión que imprimió en su vida fue que la inspiró e impulsó a Marcelo Ferrari a dirigir “Bombal”, la película chilena que inauguró la cartelera nacional de 2012 y que lleva a la gran pantalla la historia de la escritora chilena, autora de clásicos como La última niebla, La amortajada y de publicaciones menos afamadas como The house of mist.

Wp-MerceloLa cita fue en un café, dos días después del estreno. Ferrari llega con  su mujer Karen Meyer, dispuesto a revelar cada detalle de la producción que le quitó el sueño durante meses.

¿Cómo llegó a este proyecto cinematográfico?
Por una parte la literatura de la Bombal siempre me ha interesado mucho. Mezclar fantasía con la realidad me atrae, además ese estilo tan suyo de atreverse a escribir desde el erotismo-elegante, más aún sabiendo que se encontraba en una década conservadora llamó mi atención. La investigué y descubrí sus amistades con potentes intelectuales, sus momentos de locura, que era una mujer de armas tomar, enamorada de su amante, que incluso llegó a perder los límites de la cordura. Había una historia de vida muy potente sumada a una literatura rompedora… sólo faltaba el guión.

Define a un personaje que proyecta una gran imagen, lleno de fuerza ¿Cómo logró que la fuerte personalidad de la escritora no empañara el relato final?

La opción fue radical, decidimos contar una historia femenina, llena de contrastes, basada en la persona más que en el ícono de las letras. Sabíamos que iba a estar presente su obra, pero quisimos mostrar sus enamoramientos, la relación con Jorge Alarco su marido homosexual, la intensa conexión con su amante Eulogio Sánchez, el rechazo que éste mismo le hizo. Intentamos abarcar los sentimintos, la emotividad con la que vivió esta mujer, para que el público haga conexiones entre sus libros y los episodios que vivió la autora. Aunque siempre estará su impronta latente, ya sea en segunda o tercera línea.

Blanca Lewin se transformó en la protagonista de la trama, con una interpretación y caracterización aplaudida ¿ Cómo llegó a transformarse en la Bombal?

Siempre supe que tenía que ser ella. En mí, continuamente estuvo Blanca caminando, vestida de época, con esa mirada característica, llena de fortaleza, pero a la vez llena de un dolor interno que produce un quiebre realmente interesante y que se acercaba a la definición que tenía de María Luisa. Cuando me contacté con ella, de inmediato aceptó, porque hace mucho tiempo que a ella le daba vuelta la historia, de hecho tuvo algunos coqueteos en el teatro y otros proyectos de cortometraje, siempre estuvo muy cerca, hasta que al final llegó esta película y no lo dudó.

Con el resto del elenco ocurrió algo similar, Alejandro Goic, actor al que encuentro realmente brillante, interpretó a un personaje homosexual extremadamente sensible, sin cruzar la línea de lo caricaturesco, logró darle una humanidad gigante a su rol. Creo que logramos algo importante.
Alfredo Alonso de la misma forma contextualizaba todo lo que buscábamos para Eulogio Sánchez, un hombre de derecha extrema, una especie de danddy pero con ideas políticas muy rudas y para todo eso la impronta de Marcelo era ideal.
Ximena Rivas, interpretando a la gran Marta Brunet, desarrolló un impecable trabajo, los que conocen a la escritora podrán darse cuenta de ello.
Con la que nunca había tenido la oportunidad de trabajar era con Montserrat Prats, una chica que tiene una naturalidad increíble, se enciende la cámara y no es la actriz la que comienza los diálogos, es la persona, eso ayudó a que le diera una belleza al personaje de Beatriz, sobrina de María Luisa Bombal.

Wp-Ferrari-200En el ámbito estético, siempre es un desafío llevar a la pantalla producciones de época, ¿Cómo desarrollaron ese proceso?

Es una de las cosas que más disfruto cuando hago una película, ya desde Subterra gozo viendo cómo se logran cada uno de los detalles artísticos. Pero debo hacer mención honrosa a Sergio Amstrong, director de forografía (Tony Manero,Post Mortem, La Nana), Marcela Urivi, nuestra gran directora de arte (Velódromo) y a Loreto Vuskovic (La Remolienda) una tremenda vestuarista, porque fueron la cabeza de todos los aspectos decorativos. La idea era llegar a una película intensa, minimalista y elegante y creo que se logró. Nos inspiró de alguna manera la estética del cine negro norteamericano , buscamos colores, telas que se asemejaran a los años 50.

El trabajo de locaciones también funcionó. Un día domingo a las seis de la mañana estábamos en el centro de Santiago preparando la escena de los disparos y con Blanca quisimos ir al mismo lugar de los hechos, caminamos entre los adoquines y por nuestra cabeza sólo pasaba el por qué de la decisión que tomó Bombal cuando atentó contra la vida del hombre que amaba desesperadamente. Fue un momento muy especial, al igual que las escenas que grabamos en Viña del Mar, en el Jardín Botánico, en casonas antiguas de Santiago y en algunas calles que aún mantienen esa esencia antigua que tanto buscamos.

¿La escena que más le gusta?

La que más emociona es la despedida de María Luisa Bombal y Jorge Alarco, cuando éste último regresa a Argentina, porque ya no soporta la relación de intensidad que ambos mantienen, de igual forma él la espera y se alejan con cariño. Hay un diálogo allí que es sobrecogedor.

¿La más compleja de realizar?

Son dos. La primera es la del disparo, con muchísimos planos, muchas horas, varios extras, técnicamente fue difícil. Y la otra tiene que ver con una escena compleja en su totalidad, cuando Eulogio viola a Bombal, fue duro lo que pasó allí, la tensión sexual que teníamos que mostrar era tremenda, la atracción tiene que flotar en el aire, debe ser un momento verdadero, tiene que contener la violencia y eso es algo fuerte para los actores.

Dijo que esta película habla de una mujer sin límites. ¿Qué características debe tener ella?

La condición humana contiene lo bueno y lo malo a la vez. María Luisa no tuvo límites porque no condicionó ni su escritura, ni su manera de expandir sus pensamientos a lo que decía el cánon social de la época. Le importó un carajo todo, fue como quiso ser. Pero le acarrió problemas como cruzar la delgada línea de la sensatez y el consumo desmedido de alcohol.

¿Existen aún Bombales en nuestra sociedad?

Totalmente. Hoy la mujer tiene un espacio muy ganado, gracias a estos íconos de época tanto en Chile como en el mundo. Pero aún así, quedan parámetros que establecen límites y  que seguramente en 100 años más serán nuevamente transgredidos por alguna.

>En twitter @bombal_pelicula

>Trailer oficial de BOMBAL

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