Acostumbrados a ver por años el verde sólo en prados y bosques, un día nos sorprendimos viendo que el color característico de la naturaleza –al menos el más asociado a ella– ascendía por los muros tal como en una antigua mansión del campo inglés, esas recubiertas por frondosas enredaderas, claro que esta vez se trataba de modernos edificios. Hoy ya son hoteles como el Intercontinental del Barrio el Golf, malls como el Parque Arauco y edificaciones del más variado tipo como la del Punto Verde en Las Condes que se ubica a un costado del Parque Araucano.

Así como estos, son cada vez más los que muestran en sus paredes variadas composiciones de plantas y pastos cubriéndolos como un monocromático y vivo mosaico. Y es que lo que antaño fue una curiosidad luego se transformó en moda. Y una que se instaló como una opción no sólo para los fundamentalistas del cuidado del medioambiente sino para arquitectos, urbanistas, diseñadores y paisajistas de empresas, y constructoras que ven en esto un importante nichoEl objetivo es estético, pero también cumple con regular la temperatura interior y reducir el  impacto acústico ya que absorbe el ruido.

Esta corriente que se impone en materia de edificaciones ya no se conforma con cubrir las paredes externas, sino que ahora incluso está invadiendo las interiores. Con esto se busca además de un efecto decorativo, crear un entorno más natural e incluso reducir el impacto que tienen en sus empleados el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE, mal que aqueja a muchos edificios inteligentes). Esto, a través de la opciones como la de poner plantas a las que se les atribuye la capacidad de disminuir en cerca de un 20% los síntomas que produce habitar una construcción poco sana.

Es que las paredes verdes tienen un impacto en nuestro bienestar físico y síquico a través de la armonización de la temperatura y humedad de un espacio. La conclusión es que si estamos cómodos nos sentimos bien y, dato para los empleadores, producimos mejor.

Resulta curioso ver lo redondo que es todo. Nuestra civilización se construyó literalmente en la medida que fue sofisticando sus viviendas y ciudades, hoy hemos llegado a un punto en que necesitamos introducir algo de la naturaleza que dejamos fuera para poder mantener nuestro equilibrio y salud.

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