Hace uno días, de paseo por la zona de Mantagua, cerca de Concón, me dio por ir a recorrer las playas del sector. Camino a Maitencillo el paso obligado fue Ventanas (Puchuncaví, Valparaíso), “Ventanas la triste” debiera llamarse. Al menos para mí, porque siempre que paso por ese lugar seco e inhóspito siento el doloroso recuerdo de la escuelita de La Greda y los niños hospitalizados a causa de la contaminación ambiental. El recinto educacional posteriormente fue reubicado a dos kilómetros del original pero el problema de fondo…siguió.

Hace unos días el mismísimo ministro de Medio AmbientePablo Badenier, estuvo en la zona. Ni se si haya sentido lo mismo que yo, pero al menos se espera que sus intenciones tengan más efectos. Durante su paseo por la zona presentó un programa de recuperación ambiental para el sector de Ventanas, un lugar totalmente contaminado. Aquí no hay prácticamente plantas ni vegetación, la polución parece cubrirlo todo.  ¡Y no exagero!. Ese mismo día del encuentro con la autoridad un grupo de cerca de cien pescadores protestó, fuera de la reunión, porque sus productos también estaban contaminados, lo que les impedía venderlos. Una cadena de desastres.

Prometió conversar con el Ministerio de Economía, dar respuestas y ocuparse del tema. Y sí que se necesita conversar, responder y ocuparse de dar soluciones reales.

El problema en la zona no es nuevo, ya que se arrastra por varias décadas y todavía nadie logra dar con una solución para disminuir a niveles razonables (si es que los hay) las emisiones de la división Ventanas de Codelco. Curioso dato. Codelco significa Corporación Nacional del Cobre de Chile, y como dice en su página web “es una empresa autónoma propiedad del Estado chileno”, y sumando “es el primer productor de cobre del mundo y posee, además, cerca del nueve por ciento de las reservas mundiales del metal rojo”.

Tanta información me marea, pero me imagino que a la gente de Ventanas que vive en un aire contaminado, todo cuanto se publique es de gran ayuda para que el gobierno intervenga.

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