El sábado recién pasado celebramos el Día Mundial Sin Auto. Algunos fueron peatones furiosos, otros ciclistas enrabiados, un pequeño grupo  víctimas de perros furiosos anticiclistas (sino pregúntenle al Ministro de Transporte) y otros continúaron como automovilistas, ya que no se sumaron a la iniciativa. No estamos aquí para juzgar, cada uno con lo suyo y como dice una buena amiga “karma pa’ ellos”.

No es fácil resistirse a la comodidad de un auto y menos cuando desde hace unos días escuchamos cada vez con más fuerza que se acerca el Salón del Automóvil. Joyitas provenientes de distintos puntos del orbe se disputan entre sí, cual reinas de belleza, las preferencias del público.
Desde hace varios años este y otros salones han dado un espacio privilegiado a las tecnologías verdes. Eléctricos e híbridos son las propuestas que vemos con más frecuencia en los diferentes autoshow del mundo y Chile no es la excepción. Tecnologías más limpias y menos contaminantes cobran cada día más espacio y no por ello pirden en estética y comodidad. Buena noticia para los tuercas y  para los verdes que necesitan trasladarse en nuestras congestionadas calles.

Seamos realistas, los autos son atractivos y por mucho que nos machaquen con que contaminan, es difícil resistirse a su influjo y volverse un radical para circular por el mundo a pie con lluvia y sin aire acondicionado en enero a las tres de la tarde.

No pidamos tanto, busquemos alternativas amables para todos.  Hay propuestas que incluso nos hablan de emisiones 0, como uno de los modelos que pronto verá la luz en el Salón del Automóvil, pero el de París. Lamentablemente  no basta con que estén disponibles, el tema del costo es el gran pero. Estas tecnologías aún son inalcanzables para la gran mayoría, muchos de los vehículos están casi en la categoría de lujo, debido a sus altos costos lo que no ayuda mucho a su masificación.

Esperemos que este nuevo salón traiga novedades para el chileno “verde medio”, ese que aspira a instalar paneles solares, recicla su basura, arregla sus goteras y sueña con un auto moderno, confortable y atractivo pero que sobre todo, utiliza energías limpias. Aunque no es suficiente, se necesita que existan más proveedores de ellas. Hay una iniciativa interesante que logrará adaptar los autos para que funcionen a gas. También están en tabla las electrolineras. Al comenzar el año había 7 puntos de recarga para autos eléctricos y se espera tener unas treintena a fin de año.

Pido un poco de paciencia,  esperemos las novedades din dejar de lado las exigencias. La idea es que no se queden en propuestas para satisfacer la conciencia de los fabricantes, sino que sean una  solución y aporte real a quienes nos gusta disfrutar de un verdadero traslado cómodo y  sin impacto.

 

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