La tercera es la vencida. A sus 51 años de edad, la actriz estadounidense con una carrera de más de dos décadas, ha sido nominada a los premios de la academia en tres ocasiones: la primera en 2008, por la película Doubt, dirigida por John Patrick Shanley y protagonizada por Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman; la segunda, por su brillante rol en The Help. Sin embargo, fue en la edición número 89 de los Oscar —en la que por vez primera hubo tres actrices afrodescendientes nominadas en la misma categoría— en la que pudo conquistar el tan ansiado galardón gracias al papel de Rose Maxon, en Fences.

Un Globo de Oro, el Premio de la Crítica Cinematográfica, el BAFTA y el Oscar, no son los únicos premios que ha recibido la actriz en el último tiempo. La reconocida revista norteamericana Times eligió a Viola como ícono en la decimocuarta elección de las 100 personas más influyentes del año. Pero los galardones y reconocimientos no sólo le han significado aplausos, varios proyectos cinematográficos han puesto sus ojos en ella, una actriz que ha destacado por interpretar a mujeres luchadoras y a madres valientes dispuestas a defender sus principios hasta el final.

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Si bien su rol en la serie How to Get Away with Murder mantendrá su agenda ocupada por un tiempo, ya que se confirmó la cuarta temporada, existen tres películas de las que podría formar parte: Widows, a cargo de Steve McQueen, director de 12 años de esclavitud, que contará la historia de unas viudas que deciden llevar a cabo el crimen que terminó con sus maridos en la cárcel; la segunda producción es un biopic de Harriet Tubman, una activista que luchó por la libertad de los afroamericanos esclavizados durante la guerra civil estadounidense; y, finalmente, Small Great Things, película donde podría compartir escena con Julia Roberts.

—Me resulta imposible empezar esta conversación sin felicitarte por el Oscar y los diferentes reconocimientos que has recibido…
—¡Gracias!, han sido muy emocionantes y significativos cada uno de los premios que he recibido por Fences y he tratado de expresar en el escenario no solo mi gratitud a todos y cada uno de los involucrados en su producción, sino también a quienes me han motivado desde mi infancia a levantarme y a continuar cada día persiguiendo mis sueños.

—Y has alzado tu voz para resaltar la importancia de contar con buenas historias y de tener buenos papeles…

—Sentí que debía hacerlo porque llevar una pieza teatral como Fences a la industria del cine estadounidense suele ser sumamente difícil, pues responde más al arte y al corazón que a la taquilla. Sin embargo, creo que las historias de quienes soñaron a lo grande y nunca alcanzaron sus metas son realmente valiosas, interesantes y pueden ser tan exitosas como cualquiera.

—Te convertiste en la primera mujer negra en alcanzar un Oscar, un Emmy y un Tonny…
—Oh, sí, y me siento muy orgullosa por ello. El Emmy lo obtuve en 2015 por mi participación en How To Get Away With Murder. Interpretar a Rose Maxon me dio en 2010 el Tony a la mejor actriz y, ahora, en 2017 el Oscar. Pero, ¿sabes?, creo que antes de mí pudieron ganarlo otras, porque lo único que diferencia a las mujeres de color de cualquier otra persona son las oportunidades. No se pueden ganar premios con papeles que sencillamente no están ahí… y eso es algo que he dicho en otras ocasiones porque es muy importante que nadie lo olvide.

—Has sido muy abierta al hablar de la desigualdad para la comunidad artística femenina en Hollywood. ¿Sientes que ha habido algún cambio positivo al respecto?
—No es un secreto que aún falta mucho para que las mujeres disfrutemos de igualdad de salarios, por ejemplo. Por eso, me solidarizo con esta causa y lucho a favor de la igualdad de la mujer. Colegas como Meryl Streep y Jennifer Lawrence no solo tienen mi apoyo sino mi aplauso, pues ellas no tienen pelos en la lengua al momento de demostrar estas disparidades. Pero, al mismo tiempo, muchas veces lo que no se dice es cuánto las mujeres afroamericanas tenemos que luchar para obtener la mitad de lo que una mujer caucásica obtiene…
Uno de los desafíos más grandes en su vida ha sido la maternidad. Junto al también actor Julio Tennon, con quien contrajo matrimonio en 2003, adoptaron a su hija Genesis (6) cuando aún era muy pequeña. Para Viola, el apoyo de su pareja ha sido fundamental en la crianza de su pequeña hija y a la hora de superar sus inseguridades.

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—Durante estos seis años, ¿qué tanto has aprendido acerca de ser madre?
—La lección número uno ha sido que ella es quien es… uno tiene que permitirles que tengan su personalidad y su carácter, en eso no te puedes imponer. También me está enseñando a divertirme, acerca de la importancia de despertarme cada mañana y de estar viva… nunca se es demasiado viejo para tener una infancia feliz.

—¿Por qué decidiste adoptar?

—Tal vez fue porque me di cuenta de que uno necesita tiempo invaluable en la vida y eso se logra teniendo familia. Lo añoras más cuando estás trabajando en este negocio del entretenimiento, porque toma mucho tiempo de tu vida y no es tan fácil ni tan glamoroso como muchos creen. Cuando estás tan ocupada, empiezas a entender que anhelas las cosas más simples de la vida y la familia se vuelve aún más importante, al menos para mí. Ir al supermercado, sentarse a la mesa y comer juntos, ir a conciertos y hacer cosas sencillas es lo que me hace apreciar más la vida… son esas cosas simples las que ella ha puesto en perspectiva.