Bajo la experimentada dirección de Phillip Noyce (El coleccionista de huesos, Juego de patriotas, Peligro inminente) llega a salas El dador de recuerdos (The giver, un título mucho mejor que su traducción hispana), que es la adaptación al cine de la novela homónima de Lois Lowry, que fue best seller hace 20 años.

A diferencia de la horda de películas que están tomando prestadas historias desde la literatura, The giver logra la difícil misión de respetar la esencia del texto pero también tomar vuelo propio cinematográficamente. Los encargados de esto último están encabezados por dos maestros: Jeff Bridges (que además es productor de la cinta) y Meryl Streep, quienes forman parte de una especie de consejo de ancianos que dirige a una humanidad que vive en la utopía de la no historia. Un lugar donde todo funciona como reloj, no hay guerras, pero tampoco colores, placer, apellidos, ni menos amor. De hecho, Streep, quien encarna a la jefa del consejo de ancianos, tiene la tesis de que “cuando la gente tiene libertad para elegir, elige mal”.

Algo de la tradición de 1984 o Un mundo feliz se desliza en el libro-trilogía —que ha vendido más de 10 millones de copias a la fecha— y en la puesta en escena, sobresaliente en su estética blanco y negro y sus cruces al color, una realidad vetada a los habitantes de esta sociedad.

La historia se centra en Jonas (Brenton Thwaites), un joven que debe iniciar su “aporte” a la comunidad y es designado como el “receptor de recuerdos” y prepararse para reemplazar en el futuro al “dador” anciano (Bridges) y sostener la secretamente frágil sustentabilidad de este mundo perfecto y sin memoria.

Hasta ahí, la candidez de Jonas y su grupo de amigos se mantiene intacta y la realidad pulcra en perfecta armonía. Todo se quiebra cuando “el dador”, que está ahí como último recurso del consejo de ancianos, como memoria colectiva móvil, le empieza a mostrar a Jonas la verdad de la milanesa sobre la humanidad: hay dolor, penas, gente mala, hambre, pero también amor, creatividad y esperanza.

Drama Sci-fi con toques místicos, las actuaciones de Bridges y Streep (y un respetable reparto con Alexander Skarsgård, Katie Holmes, Odeya Rush y Taylor Swift) le dan otro nivel a una cinta que podría tranquilamente haberse comparado con Los juegos del hambre en versión existencialista, pero que transita tranquila y transversal como entretención con contenido para gente que le gusta salir del cine haciéndose preguntas.

> Revisa el tráiler de El dador de recuerdos (The giver)