A los siete años, Suri Cruise (11) dejó de ver a su padre. La pequeña que se ha robado la atención de la prensa desde temprana edad, es la razón principal por la que Tom Cruise (55) se desvincularía de la Cienciología, culto al que llegó persuadido por la actriz Mimi Rogers, con quien se casó en 1987. 

Para ser parte de esta creencia, Cruise no sólo ha debido donar importantes sumas de dinero, sino que también ha tenido varios problemas personales, desde pérdidas de contratos hasta las separaciones con sus ex esposas Nicole Kidman y Katie Holmes, en 2001 y 2012 respectivamente. Además, sus hijos adoptivos, Connor e Isabella, quienes fueron convertidos a la Cienciología, decidieron alejarse por completo de la iglesia.

Como Suri no es parte de esta religión, las videollamadas son el único contacto permitido con su padre. La revista Star publicó que en una ocasión: “ella le estaba contando sobre sus clases de ballet, fue ahí cuando Tom se dio cuenta de que nunca la había visto bailar y se puso a llorar”. Pese a que los rumores son cada vez más fuertes, el actor aún no se refiere al respecto. Mientras, Cruise debuta con una cuenta en Instagram y se concentra en promocionar la sexta entrega de
Misión imposible, un nombre que le hace juego a sus posibilidades de abandonar la Cienciología.