Fuera de cualquier pronóstico, el idolatrado y odiado paladín de la justicia y símbolo del american way of life resucitó en versión existencialista, con pinta grunge —y música Chris Cornell, de Soundgarden de fondo—, buscando su origen y destino de la mano del efectista director Zack Snyder (300, Watchmen) y la tremenda ayuda de Christopher Nolan (Batman), quien se ha convertido en especialista en darle sustancia a héroes a los que ya nadie les tenía respeto.

Pero elegir a un actor capaz de enfrentar la maldición de Superman (sus antecesores murieron siempre rodeados de la tragedia) era difícil.

Pero elegir a un actor capaz de enfrentar la maldición de Superman (sus antecesores murieron siempre rodeados de la tragedia) era difícil. El ex modelo británico Henry Cavill (30) tomó el fierro caliente y es el protagonista de Man of steel. Y Cavill, ex niño gordo víctima de bullying en el colegio, salvó la capa de superhéroe con una actuación bien física y menos empalagosa que la de su fallecido antecesor.

Ayuda recibe, por supuesto, con un reparto sólido —Rusell Crowe y Kevin Costner, como sus padres, entre otros— que explican y dan coherencia a este extraterrestre venido de Krypton para darle ‘esperanza’ a la Tierra. Sí, porque la ‘S’ del traje no es por Superman, significa esperanza en su destruido planeta natal.

“En las historias anteriores él era un ser impenetrable, parecido a un dios, ahora lo mostramos más como una figura con la cual identificarse, a la que le toca enfrentar asuntos muy humanos como el amor, la lealtad dividida y la familia, sin ser él mismo un ser humano”, plantea Nolan, productor responsable de darle profundidad sicológica al más clásico de los héroes modernos: Clark Kent, Kal-El, hijo de Krypton o simplemente Superman.

“En las historias anteriores él era un ser impenetrable, parecido a un dios, ahora lo mostramos más como una figura con la cual identificarse, a la que le toca enfrentar asuntos muy humanos…

En 1938 el mundo lo empezó a amar. Ahora, una nueva generación, de seguro, se rendirá ante su capa roja. Porque, como decía Bill (David Carradine) en Kill Bill de Quentin Tarantino, “Superman nació siendo Superman”. No se tiene que disfrazar como Batman, sino que debe ponerse anteojos, pasar inadvertido como periodista en un diario e intentar ser lo más humano posible.

Revisa el tráiler de Superman (“Man of Steel”)