Era la favorita y las quinielas acertaron. La actriz Rita Moreno fue la encargada de anunciar la cinta chilena como la ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera. Un orgulloso Sebastián Lelio recogió el premio junto al equipo de su filme. Y se convirtió en el segundo Oscar para el país, después de Historia de un oso (2016) que lo obtuvo como Mejor Corto Animado.

Una mujer fantástica llegaba también con el Goya a Mejor Película Iberoamericana y el Oso de Oro al Mejor Guión en el Festival de Berlín, entre otros galardones.

Apenas unas horas antes de la ceremonia de los Oscar nos encontramos con Sebastián Lelio (44). Nos recibe en un lujoso hotel de Beverly Hills. Todavía no sabe que su película ganará el Oscar y con una serenidad envidiable, habla de cine, de lo que lo inspira en la vida y de las mujeres fantásticas que más lo han marcado.

oscar

“Estoy muy tranquilo porque hemos hecho un trabajo profundo de generar conciencia de la existencia de la película, de comunicarla de la mejor manera posible. Estoy muy orgulloso de todo lo que ha pasado con Daniela, cómo se ha convertido en un ícono, en un referente… Cómo la cinta ha ido encontrando tanta herencia, tanto cariño en donde sea que se ha mostrado. Ha sido un año increíble. No estoy nervioso porque siento que este trabajo ha recibido ya tantos regalos tan hermosos, que estar acá es una fiesta espectacular. Estamos preparados para todo y dispuestos a todo”.

—¿Algún día soñó con estar donde está hoy, camino a los Oscar?

—Creo que todo cineasta sueña con hacer una película que tenga la fuerza como para llegar a un momento como este. No por el premio, sino por la relevancia. Representar a Chile es un honor, sobre todo con una historia que habla de los dos Chile. El Chile que va hacia atrás y el Chile futurista.

—¿Usted habla de regalos, ya se siente premiado sin tener la estatuilla?

—Uno hace las películas para que sean vistas. Todo lo que ayude a que se vea es un regalo para mí. Los filmes tienen sentido cuando son vistos. Ahí ocurre el cine. Todo este respaldo que la historia ha generado significa que la han visto y eso es el mayor premio.

Lelio

—¿Por qué piensa que el público ha conectado con Una Mujer Fantástica?

—Porque invita a conectar con el viaje emocional de Marina (Daniela Vega), antes que de manera intelectual. Y esa conexión emocional genera una especie de canal a través del cual pasan todas las ideas de la película, las ideas cinematográficas, sociales y políticas. Todo eso entra en el espectador, producto de que la conexión primordial es emocional.

—En sus películas siempre muestra mujeres fuertes e independientes. ¿Por qué eligió a Daniela Vega para interpretar a Marina?

—Cuando conocí a Daniela, me pareció tremendamente encantadora y al mismo tiempo mordaz. Alta política y alta frivolidad. Tiene un talento único y todo eso era lo que yo buscaba, de alguna manera. Ella es una fuerza de la naturaleza, por su historia vital y su energía.

—¿Logró transmitir ese mensaje?

—Me cuesta hablar de mensajes. En verdad el cine se parece más a una pregunta que a una respuesta. La película no viene a dar una solución de nada, pero sí a ofrecer un espacio en el cual el espectador puede probar cuáles son los límites de su empatía. Al final de la película, el espectador puede acabar conectando con un personaje con el que pensaba que no tenía conexión alguna. El hecho de abrir ese espacio emocional en el público es ya un triunfo.

—¿Cree que vivimos en un mundo fantástico o no tan fantástico?

—Pienso que vivimos en un mundo fantástico, en el sentido de que posee cualidades extraordinarias y depende de nosotros cómo lo percibamos. Nosotros vivimos en el mundo que somos capaces de percibir.

MUJERES FUERA DE SERIE

Dice que su vida está inspirada por la valentía y la belleza y en especial por las mujeres de carne y hueso que habitan su existencia y también sus personajes.

—¿Qué mujer fantástica le ha marcado más? ¿A qué mujer admira?

—Soy de los que cree que la mujer salva al mundo. No solo la mujer, sino lo femenino. Una mujer que me marcó profundamente ha sido mi abuela Olga. Ella es uno de los pilares en mi vida, por su elegancia, su agudeza y por el cariño que siempre me dio. Sigue viva, tiene 94 años y es muy actual y está siempre atenta a todo. La quiero demasiado.

—¿Qué significa el cine para usted?

—Para mí es una especie de nave espacial que uno se fabrica para llegar a un planeta desconocido como ser humano, para llegar a otro lugar, para evolucionar.

—¿Qué sueños le quedan por cumplir?

—Muchísimos, especialmente los que todavía ni siquiera he empezado a soñar.

—¿Qué es lo más fantástico que le ha pasado en la vida?

—Conocer a Virginia, mi mujer.