Donde esté, Elvis Presley debe estar feliz. Su nieta Riley Keough (28) está catalogada como una de las actrices más interesantes de Hollywood y según la prensa especializada, el 2018 será el año de su consagración.

Con cinco películas para estrenar, entre las que destaca The House Tat Jack Built de Lars von Trier, la primogénita de Lisa Marie y el músico Danny Keough, avanza rápidamente hacia el estrellato. Tiene la belleza de su abuela Priscilla y la mirada intensa de su abuelo. Debutó en 2010 con la cinta The Runaways, pero el reconocimiento llegó el 2016 cuando recibió el premio del jurado del Festival de Cannes por su papel en American Honey.

Ese mismo año, fue nominada al Globo de Oro como mejor actriz por su interpretación de una fría estudiante de derecho que entra al mundo de la prostitución en la serie The Girlfriend Experience. “Fui una de esas niñas que pensaba que podría ser presidente de Inglaterra cuando fuese grande si quisiera. Más tarde empecé a actuar y me di cuenta de que la vida es dura y la gente es mala”, dijo a la revista Vanity Fair al hablar de su infancia repartida entre la mansión del rey del rock en Graceland y Neverland, el rancho de su padrastro Michael Jackson.

Como modelo, trabajó para Victoria’s Secret, Dolce & Gabbana, Dior, Miu Miu y Balenciaga. Casada con el doble de acción australiano Ben Smith-Petersen, es vegana y dice que cambiaría todo por una vida sin preocupaciones en alguna playa de Hawai.