Ni acabada de estrenarse Exodo: Dioses y Reyes cuando el hiperkinético Ridley Scott (Alien, el octavo pasajero, Blade Runner, Gladiador) se lanzó a terminar su último trabajo: The martian, también llamada en Hispanoamérica —muy desafortunadamente a nuestro juicio— Misión rescate.

El asunto del nombre que tiene una película no es menor. Misión rescate no le hace completamente honor al sentido final que Scott le imprimió a esta sobresaliente cinta de aventuras y Sci-fi, dos de los géneros donde este director se mueve con maestría.

The martian, como la llamaremos porfiadamente, es la epopeya del primer hombre que, sin querer, debe colonizar el planeta Marte, bastante a su pesar. Con Matt Damon sólido, dominando su actuación entre el humor y el pavor de saberse solo y a la deriva en el espacio, The martian se apega a su origen, el libro homónimo del norteamericano Andy Weir. La propuesta da un resultado bello: el primer Robinson Crusoe espacial. 

Con momentos notables que recuerdan a Náufrago de Tom Hanks y Robert Zemekis y esa soledad absoluta que puede sacar lo mejor o lo peor de los humanos, acá Damon encarna al astronauta Mark Watney, un botánico que es dado por muerto por el resto de su tripulación, que debe regresar de emergencia a la Tierra. Lejos, ni más ni menos que en Marte, Watney se da cuenta de que si no actúa, morirá irremediable y rápidamente. En el intertanto, el resto del reparto (Jessica Chastain, Jeff Daniels, Kate Mara, Chiwetel Ejiofor, Kristen Wiig, Michael Peña, Donald Glover y Sean Bean) intentan enfrentar la situación, que incluye ejecutar un improbable rescate del astronauta.

Entre música disco, David Bowie, plantaciones de papas, soledad, impotencia, bastantes chistes nerds estilo The big bang theory y una maestría audiovisual de primera, The martian funciona en todas sus líneas; entrega más de lo que uno pediría e incluso se da el gusto de partir en cartelera justo la misma semana en que la Nasa anunció la existencia de agua en el planeta rojo. 

> Revisa el tráiler de Misión Rescate