Ya entró en la historia como la película de terror más vista en su estreno en Estados Unidos. It, la adaptación cinematográfica del libro de Stephen King, dirigida por el argentino Andy Muschietti, tiene méritos variados.
Primero como una gran adaptación de la prolífica y siempre cinematográfica obra de King (Carrie, El Resplandor, Cuenta Conmigo), que incluso se anota con otra de sus historias en cartelera, La Torre oscura.

En It la invitación está lanzada más allá de los fanáticos del género, que no se llevarán una decepción con la atemorizante caracterización del mítico payaso Pennywise, interpretado por Bill Skarsgård, tan macabro como impredecible.
Acá una pandilla autodenominada “los perdedores”, se tomará la cinta con grandes actuaciones pre-adolescentes y un viaje mítico para enfrentar al payaso demoníaco que toma la forma de los miedos de cada una de sus víctimas.
Con una puesta en escena impecable, una visión infantil de finales de los años ochenta muy lograda, que recuerda mucho a la taquillera Stranger Things, que tanto le debe a King.

El autor aquí es respetado y su historia trabajada con esmero (y algunas licencias obvias). En síntesis, It nos presenta a ese ente de procedencia difícil de explicar que asola cada 27 años un pueblo de Estados Unidos llamado Derry y que se alimenta de sus habitantes, con predilección por niños y adolescentes. Y King, siempre tan político en su obra quiere mostrarnos, a modo de radiografía, quiénes son los que tienen que enfrentar el terror de este payaso maldito. En este caso el club de los perdedores: un tartamudo con un hermano desaparecido, un niño hipocondriáco aplastado por una madre controladora, una niña abusada sexualmente por su padre.

It no es una película para ver por el placer del susto o no. Es una gran película, con buenas dosis de humor, mucha entretención, un rito de pasaje hacia la madurez lleno de subtextos políticos muy bien logrados. Habrá que esperar hasta 2019 para ver qué pasa 27 años después con esta pandilla luego de enfrentarse a Pennywise. A ver si Trump y su gobierno están de telón de fondo…