Hasta la ropa que usa lo aleja del glamour y la imagen de galán que siempre tuvo.

El protagonista de Titanic fue visto con un look desaliñado, evidente sobrepeso y una actitud despreocupada mientras realizaba unas compras por la Avenida Madison de Nueva York, convirtiéndose en la última víctima  de los paparazzi y provocando un gran revuelo entre sus miles de seguidoras.

Es tan fuerte la transformación, que al parecer son los kilos de más de Leo los que tienen dudando a la misma Rihanna (27)  en seguir su relación con él y no al revés, como siempre aseguró el actor  a los cuatro vientos.  Por el momento ambos disfrutan lo que tienen sin ataduras,  mientras él se decide a recuperar su atlética figura.

¿La buena noticia? El impactante cambio de imagen tiene una explicación. La transformación obedece a su rol como Hugh Glass en The Revenant, su último trabajo cinematográfico donde estuvo bajo la dirección del mexicano Alejandro González Iñárritu.

Pero su rol como defensor de la ecología tampoco atraviesa su mejor momento. Ultimamente se lo ha acusado de hipócrita y de tener doble discurso. Según el medio mexicano Universal, hackearon unos correos de Sony Pictures donde se leen peticiones del galán que contradicen su postura: en más de seis ocasiones solicitó jets y yates a nombre de sus jefes, causando el enojo de la compañía y el desprecio rotundo de las organizaciones medioambientales de Estados Unidos.

A DiCaprio parece no importarle ser cuestionado por la prensa, odiado por los ambientalistas ni perder su carnet de galán de Hollywood. Por ahora se concentra en su trabajo como actor. Tal vez, así de una vez por todas el protagonista de El Gran Gatsby deja de ser el eterno nominado a los premios Oscar y consigue el tan anhelado galardón.