Ni la magia, ni toda la dulzura desplegada como la nueva Mary Poppins, mucho menos su aplaudida trayectoria profesional, libraron a Emily Blunt de una de las máximas injusticias que afecta a las mujeres de todo el mundo: la desigualdad salarial.

La británica, quien hoy realiza las escenas de su próximo filme, Jungle Cruise, basada en una de las atracciones más populares de Disneyworld y donde comparte roles con Dwayne Johnson (más conocido como La Roca), hoy es objeto de una cruel noticia: de acuerdo a un medio estadounidense, Emily Blunt obtendrá 14 millones de dólares menos que su musculoso compañero de elenco. Esto pese a que ambos cuentan con el mismo protagonismo en el filme y —no se puede pasar por alto— que la inglesa posee una trayectoria que supera largamente a la de este popular héroe de acción. Sin embargo, la decisión tomada por la productora hollywoodense es imponente: la actriz recibirá 9 millones de dólares por su desempeño, en contraste con los 23 millones de dólares que obtendrá La Roca.

No deja de ser paradójico que Blunt hoy encarne —y cause furor— como la nueva Mary Poppins. Este éxito cinematográfico de 1964 —y que se acaba de estrenar en Chile— se basa en la obra de P.L Travers, una reconocida feminista, quien a través de esta serie de historias también encontró espacio para homenjear a las sufragistas que lucharon por la instauración del voto femenino en el Reino Unido. Irónico entonces que Blunt se robe la gran pantalla y los aplausos en el rol de una mujer fundamentalmente independiente, quien se niega a dar explicaciones, y que no se asusta ante ningún obstáculo, y que en aquellos tiempos demostró que la igualdad de géneros era posible. Lástima que en pleno siglo 21 aún no se cumpla, sino, que lo diga Emily Blunt.