Damien Chazelle (33), el niño prodigio de Hollywood, regresa a la dirección tras las exitosas Whiplash (2014) y La La Land (2016). En First man vuelve a trabajar con Ryan Gosling, esta vez recreando el vía crucis de Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna en 1969, en el recordado viaje del Apollo 11.

Con el quirúrgico guión de Josh Singer, basado en la novela de James R. Hansen, First man correrá de seguro en varias categorías técnicas de la próxima temporada de premios. Con 70 millones de dólares de presupuesto era imposible que Chazelle desaprovechara la posibilidad de armar una banda sonora de alto nivel, bajo la mano de Justin Hurwitz, que junto a la fotografía de Linus Sandgren y a la lacónica actuación de Gosling funcionan como una odisea al espacio, pero con la angustiante sensación de viajar en una máquina de cortar pasto. Armstrong (Gosling) es el elegido para la gloria, pero por dentro está desmoronado y su mujer, Claire Foy, lo sabe demasiado bien.

La precariedad, el terrorífico estatus de ensayo-error permanente, los accidentes, la muerte, la guerra fría en su máximo punto y el duro viaje de un hombre que ha perdido demasiado como para fallar, pasan en pantalla con solidez. El sufrimiento como una posibilidad para llegar al triunfo es el mantra con que Chazelle presenta esta historia, que los mayores vieron como una gran epopeya para la humanidad y que los más jóvenes ni siquiera cotizan.

First man de seguro está dedicada a todos aquellos que viven pegados a la pantalla de su celular. Uno que no tendrían en la mano si todos esos locos que en los sesenta querían viajar al espacio no se hubiesen atrevido. Chazelle se encarga de llevarnos a la Luna con la boca amarga, rasguñados, heridos, llenos de dudas y pérdidas. Observados por todos como un fenómeno rumbo a la muerte con traje espacial. La idea es poco glamorosa, claustrofóbica y efectiva. Aunque muchos esperaban más de la cinta, de seguro acumulará varias nominaciones en esta temporada de premios que inicia. Las que logre, las tiene bien merecidas.