Fashionista y musa de directores y diseñadores de alta costura, la elección de Penélope Cruz (41) para ser integrante estelar en la secuela de Zoolander —comedia de culto en torno al mundo de la moda— tiene una lógica perfecta. La madrileña ganadora del Oscar en 2009 por Vicky Cristina Barcelona, tiene cuna profesional en esa estética extrema y humor desopilante de su mentor Pedro Almodóvar. Ingresar a la (i)lógica de los top models masculinos Derek (Ben Stiller) y Hansel (Owen Wilson) en esta cinta significaba ejercitar nuevamente esos ‘músculos’. También retomar con escotes generosos y trajes de cuero ese estatus de símbolo sexual que su matrimonio con Javier Bardem (46) y la maternidad dos hijos no han disminuido.

Los flashes encandilan cuando la española pasa por la alfombra roja frente a Leicester Square en la capital inglesa para el estreno de esta cinta. Sexy a rabiar en un vestido metálico Atelier Versace entrega el look que los medios esperan. ‘Hechicera’. Así la bautizaron en su tierra natal antes de partir a ‘encantar’ en Hollywood a sus coestrellas fuera del set: Matt Damon, Tom Cruise, Nicolas Cage y Matthew McConaughey. Ninguno de ellos pudo resistirse a su mirada, la misma que cautivó al público cuando, quinceañera, fijaba directo sus ojos a la cámara en el video de “La fuerza del destino”, del trío Mecano.

En Zoolander 2 la europea interpreta a la agente de la Interpol Valentina Valencia, quien recluta a la pareja de maduros íconos de la pasarela para que la ayuden a encontrar al cerebro criminal tras el asesinato de las personas más bellas del mundo… A ese mundo glamoroso y narciso retornan Will Ferrell y Christine Taylor, también se embarcan estrellas como Benedict Cumberbatch, Justin Theroux, Kristen Wiig y figuras de la música pop de la talla de Justin Bieber y Ariana Grande. Y como los fans esperan, además hay apariciones sorpresas de una avalancha de celebridades. Es obvio que todos deseaban estar en esta comedia que en esta oportunidad deja Nueva York y se traslada a la elegante Roma.

Esta es una reaparición de —con portada en Vogue incluida—, quien en los próximos meses toma su ritmo en varias películas. Entre aquellas está La reina de España, del director Fernando Trueba, otro maestro que le dio un impulso en el inicio de su carrera. Mientras que los medios esperan la tercera reunión en el cine con su marido en el largometraje biográfico Escobar.

penelope450-1

—Sin duda, esta es una película demasiado atractiva para negarse, ¿te gustó Valentina Valencia?

—Me encanta mi personaje porque es un bicho raro. Ella es una chica dura que, a primera vista, parece un ser humano normal. Pero descubres que no es así, además tiene una conexión muy profunda con Derek.

—Es literalmente una ‘policía de la moda’.

—Sí. Es agente de la Interpol en la división de moda y toma muy en serio su trabajo. Ella es quien se entera de la muerte de Justin Bieber y de muchas otras celebridades; personas talentosas y hermosas del planeta. Su misión es detener eso. Debe averiguar la razón de estos casos y necesita a Derek Zoolander para resolver este misterio.

—¿Eres fan de Justin Bieber?

—Pienso que es un muy buen músico. Tiene mucho talento. Fue muy profesional y educado en el set, bastante amable con todo el mundo. Él estuvo genial.

—¿Es difícil mantenerse seria cuando Ben Stiller se viste como Zoolander y dice sus diálogos?

—Me reía todo el tiempo. Y él se ponía muy serio, ya sabes, mientras dirigía. Me hablaba con ese peinado divertido y un traje brillante y no lo podía evitar, a mí se me salían las carcajadas.

—Se cumplen 15 años de la primera Zoolander, ¿qué te pasó cuando la viste por primera vez?

—Creo que la vi en Los Angeles, pero me la repetí muchas veces más. Soy una gran fan.

—¿Y cómo fue retomar ese estilo de humor en pantalla?

—Bueno, soy de esas personas que me sabía los diálogos de la primera película. Así que el hecho de poder compartir el set con Hansel y Derek fue algo muy cool para mí.

—¿Cómo te sentiste en una comedia? ¿Es algo que deseas hacer más?

—Sí, me encanta este género. Creo que es muy difícil y delicado. Mucha gente piensa que es menos complicado que el drama, pero discrepo de aquello completamente. Por eso me siento feliz ahora, porque estoy con maestros de la comedia.

penelope450-2

—¿Cómo fue compartir con grandes diseñadores que participan en la cinta, nombres como Valentino y Marc Jacobs?

—Fue realmente increíble e importante para la película, ¿sabes? Es un plus que estén en la cinta, al igual que otros personajes sorpresas que aparecen en cameos (como ellos mismos). La película abre con Justin Bieber y luego están otros pesos pesados ​​del mundo de la moda que, con su intervención, dan su bendición a Zoolander 2.

—Debes conocer bastante bien a esos diseñadores

—Sí, a algunos. Por esa razón me puso muy feliz estar con ellos en la cinta. Después de tres meses de rodaje fue muy emocionante verlos al final como visitas especiales. Sobre todo a Anna Wintour, porque me alegra que el público tenga la oportunidad de ver que esta gente tiene gran sentido del humor sobre sí mismos.

—Caminar por la alfombra roja usando vestidos fabulosos, ¿es una parte de tu trabajo que todavía amas?

—Bueno, soy una admiradora de la moda. Realmente la respeto y admiro porque sé el trabajo duro y la creatividad que existe detrás. Pero cuando me felicitan por usar algo en una gala siento que no tengo mérito. No soy quien diseña y elabora el vestido. Sólo lo elegimos. Tal vez esa sea la única parte que me corresponde agradecer. En mi vida cotidiana prima la comodidad de los jeans y camisetas porque tengo dos niños—Leonardo (5) y Luna (2)—, que son prioridad (sobre la imagen). Cuando tienes que estar lista para este tipo de giras promocionales, en las que visitamos tantas ciudades y hacemos estrenos se necesita la ayuda de alguien para encontrar diseños adecuados a las distintas ocasiones, todos esos vestidos de maravillosos diseñadores.

—¿Cómo recuerdas tu triunfo en los Óscar?

—Fue una noche mágica, pero sólo me acuerdo una cuarta parte de lo que sucedió. Es una experiencia de tanta adrenalina que a la mañana siguiente cuando despiertas no sabes si estabas soñando o si fue real. Mi familia y mis amigos me dicen: ¿Recuerdas cuando nos encontramos con éste y aquel otro nos comentó…? Siento como si me hablaran en chino, ya que siento como si nunca hubiera pasado por aquellas experiencias. Por supuesto que es muy bonito experimentar algo por el estilo: una instancia donde la gente de tu profesión te entrega esa validación. Es una cosa hermosa.