Esta es una de las mejores épocas para viajar a NY. Es primavera, las nubes se borran poco a poco y los “niuyorkers” con cuatro meses de invierno encima, ven un atisbo de sol y salen en polera a hacer picnic en las plazas, aunque el termómetro no se estabilize por sobre los 16 grados.
Con la baja del dólar y el cambio de estación, mi envidia crece como maleza y, por ahora, no me queda más que echar mano a los recuerdos culinarios de mi último viaje. 
Acá les doy un excelente dato para comer barato en pleno Manhattan. El Pukk , un restorán cuyo lema es ‘Eat More Greens’ (come más verde) –muy de moda por estos días–, es uno de los pocos lugares de la isla donde puedes comer rico por menos de 10 dólares. Ubicado en el # 71 de la 1era avenida entre la 4ta y la 5ta del Lower East Side.
El Pukk es de inspiración tailandesa, pero con muchas recetas de creación propia. Un local rectangular, donde predomina el blanco y los azulejos. A primera vista es como estar comiendo en una piscina o en un lujoso baño, pero de a poco se va notando que cada detalle forma parte de un estilo muy bien cuidado. Las mesas nacen de las paredes, para aprovechar mejor el codiciado metro cuadrado de Manhattan. Cada pieza del mobiliario está cubierto por lunares blancos estilo mosaicos y los cojines son de lo que parece una resina blanda y verde.





El 16 de diciembre de 1993 fue uno de los días más importantes de mi vida. Cuando uno tiene 21 años los sueños suelen ser la fuerza que nos mueve e inflama, antes de volvernos cínicos, materialistas, consumidores obedientes o simplemente adultos rancios, por lo menos quienes

