Blog

¿Intransigente yo?

Publicado el 8 Agosto 2011 Blog, Pauta Libre 3 comentarios

El Gobierno dice que los estudiantes son intransigentes por no aceptar su propuesta. Los dirigentes del movimiento retrucan que los intransigentes son quienes no responden a sus demandas y se van por la tangente. Avisan que seguirán marchando por donde se les ocurra. Entonces la autoridad responde: “no hay permiso”… Usted ya sabe lo que sigue.

protestas-en-chile

Foto: educacionadebate.org

Según la RAE, intransigente es aquel “que no transige”. A su vez, transigir tiene dos acepciones: “Consentir en parte con lo que no se cree justo, razonable o verdadero, a fin de acabar con una diferencia” y “ajustar algún punto dudoso o litigioso, conviniendo las partes voluntariamente en algún medio que componga y parta la diferencia de la disputa”. Difieren ambos en que, en la primera, una de las partes cede a fin de dejar de pelear (como en las parejas bien avenidas) y en la segunda, se recurre a un mediador (como en “La doctora Polo”). Aunque las palabras tienen un valor matemático, por alguna misteriosa razón, cuando se trata de opiniones, las personas insisten en desconocer que 2 + 2 es cuatro, hablando metafóricamente,  y no otra cosa les parezca “justa, razonable y verdadera”.

No cabe duda de que el movimiento estudiantil está empoderado por el respaldo ciudadano y sus carismáticos líderes, convencidos –por la solidez de sus argumentos– de la legitimidad de sus demandas. También las autoridades pueden tener su parte de razón, aunque cueste verla por ciertas medidas adoptadas en los últimos días.

Buscando variar la clásica visita a Las gatitas en un viaje relámpago a Viña, acepté que me llevaran a una picá sin ninguna referencia. Partimos al sector alto de Con Con y luego de un par de vueltas por los cerros llegamos hasta el Horizonte, 120 de la Calle San Pedro, en Higuerillas.photo

Realmente es una picá más por su aspecto y calidad, que por sus precios, pero vale la pena el viaje.  El local de madera, como dos casas unidas, es simple y agradable. Fuimos un martes, buen día para los mariscos y pescados frescos (nunca pidan mariscos un lunes). Había un sol espectacular así es que fuimos directo a la terraza, nada pretenciosa pero con linda vista de la del mar. Les dejo la foto desde la terraza para que disfruten la vista.

3

Qué triste final el de Amy Winehouse. Nada más indigno que expirar solo en la propia casa y que encuentren tu cuerpo inerte tirado ahí, como un calcetín huacho o una camisa vieja, sobre un charco de efluvios que mejor no describir. Muchos dicen que falleció fiel a su estilo  y con cierta solemnidad hablan de su ingreso al Club de los 27, cuyos miembros se caracterizan no sólo por haber muerto de patéticas formas a esa edad, sino más bien por tratarse de sensibilidades enormes que, sin embargo fueron incapaces de encontrarse a gusto con sus dones, vidas, con ellos mismos y los demás. Una cosa sin duda es el genio y otra la inteligencia. Porque, seamos claros, nadie puede negar que Jim Morrison, Hendrix, Brian Jones y Janis Joplin fueron unos pelotudos de extraordinario talento. La excepción tal vez sea Curt Cobain, que a pesar de ser un poliadicto tenía una inteligencia superior,  pero para el caso no cuenta, ya que cualquier análisis serio a los hechos sustenta la tesis de que fue asesinado. No somos pocos quienes así lo creemos.

Podemos estirar la cuerda más allá de los 27 años e incluir en esta lista a John Bonham, Elvis Presley y Michael Jackson. Personas en quienes se encarnó el fuego divino para maravillar al mundo con su destreza, pero que sin él no eran más que unos pobres y tristes pelmazos, que intentaron llenar su vacío interno con estimulantes, basuras para no ver lo que sus fans ignoraban: su miseria interna, esa que los asaltaba en la soledad de sus lujosos cuartos, acorralándolos más allá de los límites de la decencia y el amor propio, hasta hacerlos reventar.

Malditos 27

Publicado el 25 Julio 2011 Blog, Pauta Libre 1 comentario

El fin de semana Amy Winehouse cantó por última vez. Aunque no está confirmado, lo más probable es que la droga y el alcohol le hayan cobrado con creces las ocasiones en que ahogó penas y soledades en su compañía. La inglesa se suma así a la larga lista de artistas que han muerto a consecuencia de sus excesos… casualmente varios de ellos a los 27 años.

amy

La verdad, poco creo en las casualidades. Y cuando todos hablan de los malditos 27, yo propongo los soberbios 27. Una edad en que dejaste atrás los años universitarios y su idealismo. Ahora tienes tus propios ingresos, auto, éxito, vives sin mayores responsabilidades; si eres patudo vives con tus padres, pero si no arriendas ese departamento con el que soñaste. Sientes que nada puede tocarte, ni la desgracia, ni la muerte… nada… eres invencible. No necesitas ser cantante para experimentar la sensación.

Recuerdo a una joven periodista a quien le dieron un puesto importante por primera vez  a los 27. En corto tiempo ya estaba sobre Dios y te mandaba al diablo por poca cosa. Es una época veleidosa… uno y sólo uno tiene la razón. Yo misma perdí una de mis grandes amistades a esa edad. La soberbia tuvo la culpa, la poca sensibilidad también… Una época que muchas veces termina abruptamente. La mayoría no con la muerte, pero sí con una separación, enfermedad de tus padres o hermanos, un hecho que te marca y te enseña que estás lejos de ser un intocable. Aprendes, pero a golpes.

Vi esta semana un concurso en Internet para elegir Las 7 maravillas de Chile. No sé qué sentido podría tener hacer un listado de este tipo, considerando que hay muchas más, pero bueno. No es primera vez que se intenta, seguro tampoco será la última.

laportada

 

Están los moais, por ejemplo, pero Chile es mucho más que algunas estatuas de rasgos duros mirando el mar. En Chile hay muchas maravillas, sí señor. Aquí mis propios candidatos a ser las ‘Maravillas chilenas’, sitios de innegable atractivo, que según muchos no desteñirían al lado de ninguna maravilla mundial. Pero que en realidad… Bueno, vote usted por la que prefiera.

El Morro de Arica. Sólo en Chile puede tener tanto valor una piedra. Al final, el morro no es más que eso: una piedra –grande, está bien, pero piedra al fin– a la orilla del mar. Y vamos dándole con la bandera flameando en la punta, hasta con museo que muestra la historia de la batalla. Sí, porque se la quitamos a los vecinos en sangrienta lucha, corvo en mano y tomando ‘chupilca del diablo’, esa mezcla de aguardiente y pólvora que, dicen, hacía invencibles a los ‘rotos chilenos’. No fueron pocos los que murieron en la lucha. Y todo por esa miserable roca. Y no son pocos los que han muerto después lanzándose –la mayoría de las veces con auto y todo– al mar desde la altura. Maravilloso, ¿no?

La Portada de Antofagasta. Otra piedra. Cualquiera diría que en Chile las piedras son la excepción, ya que tenemos que ponerles nombre. ¿Cuál es la gracia de esta otra? Que tiene un hoyo. En realidad, parece un arco…. de fútbol, por ejemplo. En el mar. Ya. ¿Y qué más? Nada. De verdad. Pero la gente se saca fotos en el mirador, con ‘la Portada’ detrás, como si fuera la gran cosa. Y sí, es una piedra grandota, que el agua la ha ido erosionando y bla bla bla, pero tampoco es para tanto. Salvo que uno se imagine clavándola, con certero tiro libre, en el ángulo, allá donde las arañas tejen sus redes. Y ni así.

El Salto del Laja. El equivalente nacional a las cataratas del Niágara, Iguazú y Salto del Ángel en Venezuela. En versión de bajo presupuesto, eso sí. Durante años tuvo la afluencia de público asegurada, gracias a su hermosura, el caudal de las aguas que caían estruendosamente al vacío, a su ubicación a un costado de la carretera y, por supuesto, a su famosa hostería. Pero los tiempos de bonanza han quedado atrás: la nueva carretera, con un simple pero letal bypass, dejó lejos del alcance del común mortal el famoso salto. Como si fuera poco, además de desviarse hay que pagar un peaje, todo para llegar a un salto que no es ni la sombra de lo que fue. El agua que cae es como si alguien hubiera dejado la llave corriendo un poco más arriba. Menos gracia imposible.

El Faro de La Serena. En una lista de maravillas no puede faltar una

En George´s, la especialidad son las hamburguesas, va en la línea de Mr. Jack o Johnny Rockets  sin embargo destacan las recetas creadas por de uno de sus socios Jorge Lavados, (George Wash, para los amigos) y su mujer. Éstas preparaciones combinan sus ingredientes de maneras poco usuales en las propuestas de hamburguesas de nuestra capital, como queso crema y pimientos morrones caramelizados, o láminas de almendras tostadas con palta.

george

Los nombres de cada uno de sus platos hacen honor a un George famoso tanto de la política, el cine o la música. Es así como encontramos a George Louis Costanza, George Harrison, o George W. Bush.
Las hamburguesas son de tamaño adecuado y muy sabrosas. Una preparación distinta y sabrosa es la de George Herman “BABE” Ruth: Hamburguesa cubierta de queso cheddar fundido, pepinillos, tomate bañados en oliva a la cebolleta y albahaca, brotes de alfalfa, lechuga, cebolla morada y aceitunas negras.

No somos nada

Publicado el 12 Julio 2011 Blog, Pauta Libre 6 comentarios

El día que sepultaron a Sarita Vásquez estuve en la clínica con mi mamá. La operaron para extirparle la vesícula biliar, llena de cálculos. La Lola, como se hace llamar por los nietos, tuvo mejor suerte que la enigmática Sarita, devenida en celebridad, probablemente a su pesar, y quien al final de muchas burlas, manipulaciones y maledicencias fue una más en la estadística de la principal causa de muerte entre las mujeres de nuestro país.

Sarita, sola y padeciendo horrores con estoicismo la mayor parte de su sufrido tránsito por esta tierra, sucumbió y se hizo un cáncer. Mi mamá con sus cálculos tuvo apenas un aviso, molesto sin duda, para que le afloje a los costillares y los encurtidos que tanto nos gustan en la familia.

Quienes han comprendido un poco más sobre lo que es una enfermedad como esta, capaz de cortar de golpe la vida de una niña feliz de 6 años, o de incubarse en las penas y soledades como en Sarita, saben que hay un algo ahí que tiene que ver con la historia de sus vidas, incluso de sus ancestros… hasta con los males mundo. Esos insondables designios del karma. Todos intuimos que tales trances que son cosa de Dios, tanto como de los secretos y delicados recovecos del alma humana.

Yo apoyo la igualdad de derechos. Esa que hoy no existe en Chile. Esa por la que muchos –espero– nos manifestaremos este sábado en Plaza Italia. Esa que ha logrado que alrededor de 15.000 usuarios de Twitter “igualicen” su avatar, apoyando la marcha.

He visto, en estos días, apoyo a esta causa: columnas, cartas abiertas, usuarios cambiando su avatar para expresar apoyo. He visto, también, ataques. Gente que no entiende que hay otros distintos en su orientación sexual, y sin embargo iguales en su condición humana y ciudadana, que hoy son discriminados. Me han “insultado” –eso creen ellos– diciéndome homosexual, gay, maricón. El término es lo de menos; lo que impresiona es que crean que eso es un insulto. No soy homosexual, pero no llego a entender cómo eso podría ser un insulto.

Uno de los mejores “días de la amistad” de mi vida lo pasé en el Piégari de Buenos Aires. Fue hace unos años, cuando vivía allá. Nuestros vecinos trasandinos son maestros de la celebración y cada 20 de Julio no queda silla vacía ni alma en soledad en toda la Argentina, por lo que sólo buenos recuerdos tengo de aquel lugar.

piegari2

Curiosamente, el Piégari de Capital Federal tenía más de 3.000 clientes chilenos registrados en su base de datos, lo que definitivamente empujó a sus dueños a instalarse en Chile y nada menos que en el recién inaugurado hotel NOI en Vitacura. Su casa nueva es un estiloso salón con cascadas de agua, madera, cuero y mimbre trabajado elegantemente. Según su gerente Hugo Altamirano, El Piégari promete serle fiel al espíritu familiar y cálido de su padre argentino.

De la carta de entradas me gustó mucho la “berenjena al forno gratinada con muzarella”, láminas delgadas de esta verdura preparadas con maestría, que espantan todo prejuicio de amargura en su sabor. Otro plato recomendable para empezar es el prosciutto con muzarella búfala y tomates deshidratados, riquísimo.

Me gusta Woody Allen. Digan lo que digan de él, me entretienen sus relatos omnipresentes aunque sus detractores digan que son innecesarios. Match Point y Scoop son historias redondas y bien contadas.  Y cómo olvidar la película donde él era un director a punto de quedarse ciego, que para mí es una de las más geniales.

Con todo este background y un prometedor nombre por delante llegué al cine a ver You´ll meet a dark tall stranger o Conocerás al hombre de tus sueños. El film narra las historias de un conjunto de personajes que se entrelazan, como es común en las producciones del neoyorkino. El problema es que a este tejido le faltan varios puntos, por lo que los lazos son más bien hebras forzadas que resultan poco interesantes.