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Se me apareció marzo

Publicado el 1 Marzo 2011 Blog, Tendencias 2 comentarios

Tal vez algún creativo visionario y misericordioso discurrió eso de poner el Festival de Viña como últimaactividad del verano. Teniendo en cuenta que el primer mes hábil del año se cierne lleno de obligaciones ineludibles, habrá pensado que con la pachanga artificial del certamen fresca aún, nos sería menos doloroso enfrentar la dantesca imagen del regreso de los automovilistas a la capital, la compra de uniformes y útiles escolares, el pago de la patente, el tránsito y el transporte público colapsados y la pega acumulada en la oficina. Aunque, la verdad, lo dudo.

marzo
Lo probable es que simplemente las cosas se fueran dando sin planificación para que nuestras vidas transcurrieran según la  pauta de una melodía latera de ciclos repetitivos, separados por  el falso silencio de los feriados y otros hitos mensuales.

Sobrevivimos a marzo pensando en reponernos en la Semana Santa, tratando de ignorar en la televisión las mismas películas bíblicas y las ofertas de pescado de siempre, para luego aspirar a que el día del Trabajo, cada vez menos solemne, y el 21 de mayo republicano caigan día “sándwich”. A partir de eso el resto será cuestión de estufas y liquidaciones de temporada, Copa Davis o Copa América o algún concierto de una mega estrella, panoramas de emergencia en las vacaciones de invierno, los destrozos del día del joven delincuente y de cada S-11, el pie de cueca de la autoridad de turno en la fonda oficial, las empanadas y el asado.

True Grit es la segunda versión en cine de la novela escrita por Charles Portis, que en su estreno en 1969 le otorgó el único Oscar de su carrera a John Wayne. No era tarea  fácil superar este clásico western.

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La gracia de esta versión de los Hermanos Coen es que fueron directamente a la fuente y pusieron su foco y talento en lo que el autor del libro quiso destacar. Se trata de Mattie Ross (Hailee Steinfeld), la decidida y obstinada jovencita de 14 años que se embarca en la misión de vengar la muerte de su padre. Para esto va en busca de un hombre con “Temple de Acero” y elige a Rooster Cougbourn, (Jeff Bridges), un cazarrecompensas ligero de gatillo, al que le debe preparar los cigarros pero que a pesar de su afición por el whisky, le entrega su confianza y dinero para encontrar al asesino de su padre.

Festival…

Publicado el 23 Febrero 2011 Blog, Pauta Libre Sin comentarios

Parto por reconocer que no vengo de una familia festivalera. No es que no fuéramos a la Quinta Vergara, sino que en mi casa ni siquiera se veía el festival por televisión. No estaba dentro de las tradiciones, a diferencia de lo que pasa –según he visto con los años– en muchas otras familias.VIA201~1

El festival es  para mí una adopción tardía. No me recuerda mi infancia, no me evoca nada. Todo lo que sé de ediciones anteriores –el Puma Rodríguez pidiendo escuchar la voz del pueblo, por ejemplo– se lo debo a la investigación posterior. Tal vez por eso no le tengo demasiado cariño y me siento con total libertad para criticarlo. Lo miro desde fuera; no me siento parte de él.

No obstante, desde hace algunos años se ha vuelto algo así como un placer culpable. Recuerdo el papelón de Xuxa luego de que el público coreara, entusiasta, su Ilarié; la ya mítica presentación de Óscar Gangas, pifiado inmisericordemente; la breve –nunca mejor aplicado el término– animación de Ricardo Montaner, y así  hitos aislados de los últimos diez o quince años. La posibilidad de comentarlo vía Twitter con miles de personas no ha hecho más que incrementar esa sensación de placer culpable. Así fue el año pasado, justo antes del terremoto. Así ha sido este 2011.

Como estamos a mitad de festival, no quiero –todavía– hacer un recuento. Ya habrá tiempo para eso. Sí puedo, con lo que ya se ha visto, emitir algunas opiniones. Como que me ha gustado la animación de Eva Gómez, a la que le tenía poca fe. Que esperaba que la obertura de la primera noche fuera más extensa. Que traer a Víctor “Zafrada” Díaz a cantar y subirlo a hacer playback por unos segundos era innecesario. Más cuando nos enteramos que ni siquiera era su voz. Un fiasco que recuerda a Milli Vanilli. Supe que también estuvo en la obertura la niña que tocó la campana en Juan Fernández. Su aparición fue tan corta que ni siquiera la vi, seguramente concentrado en tuitear algo sobre el Zafrada.

Las competencias –internacional y folclórica– siguen siendo tan malas como antes; el jurado se sigue componiendo de rostros de teleserie que poco o nada han hecho en la música, pero sirven para posicionar la próxima producción dramática del canal a cargo. ¿La novedad? Ahora la votación aparece en pantalla, excepto la de dos jurados, que permanece secreta hasta el último día de competencia. Tal como en los programas de talentos.

Poco ha cambiado en el festival. Salvo el “Monstruo”, que a estas alturas es tan dócil que difícilmente califica como tal, sigue siendo la misma fiesta nacional que muchos criticamos, pero que seguimos viendo. La misma de la que nos quejamos, pero revienta el rating. Cambian los animadores, el director, el canal que transmite, pero la esencia continúa. Seguimos nosotros pegados a la TV –en alta definición, ahora– viendo una parrilla que siempre nos parece pobre, y que probablemente siempre lo es. Y seguiremos ahí, mientras el festival siga existiendo. Porque durante una semana, los diarios, los canales de televisión, las redes sociales, las conversaciones de pasillo se centran en el festival. El que no lo ve queda fuera, desconectado. No es una mala opción, claro. Pero no tengo la valentía de tomarla.

Mundo “freegan”

Publicado el 23 Febrero 2011 Blog, Pauta Libre Sin comentarios

freeganTristram Stuart dedica todas las tardes a hurgar en los tarros de basura de la ciudad. Después de las 6, vestido de jeans, zapatillas y chaqueta sale a explorar los patios traseros de las grandes tiendas de autoservicio. No es un homeless –como llaman a los que viven en la calle– sino un treintañero de clase media, educado en la Universidad de Cambridge, que se ha lanzado a la aventura de demostrar lo escandaloso que es el desperdicio de comida en Inglaterra, donde una cuarta parte de los alimentos que se compran acaba invariablemente en la basura.
Las cifras oficiales indican que en el Reino Unido se tiran 20 millones de toneladas de alimentos cada año. Y no todo es desperdicio.

Tristram y su esposa llevan años viviendo de los desechos de la tienda del barrio, que –según cuenta en su libro Waste: Uncovering the Global Food Scandal– arroja a la calle bolsas y bolsas de alimentos comestibles que servirían para alimentar a un sinfín de familias de escasos recursos y combatir muchos de los problemas que están impactando al planeta.¿La lógica? Si botamos menos alimentos a la basura se necesitarán menos tierras de cultivo y, por tanto, se cortarán menos árboles y se usará menos agua de riego. “En un nivel más básico hablamos de igualdad –aclara. Si se desperdicia menos comida, lo cual es absolutamente posible, habrá más alimentos para combatir el hambre que afecta a  muchas personas”.

Sabores caseros

Publicado el 17 Febrero 2011 Blog, Tendencias 1 comentario

Esperanza Urrutia y Horacio Johnson, querían compartir  las recetas con las que crecieron y con ese espíritu crearon La Punta. No es un restorán nuevo, de hecho existe hace ya 20 años. El local de Vitacura nació en 1998 y ya es una tradición para los que trabajan cerca de la rotonda Pérez Zujovic, o los fieles parroquianos que recorren varios kilómtros con tal de llegar a la hora de almuerzo.

pastel de choclo

GRETA GARBO

Sus caracteres –al menos a mí– me resultan semejantes, aunque ella, Greta Garbo, no era argentina ni menos rosarina, sino sueca. Sabía actuar como los dioses. Bielsa también, pero ella en el gran cine y él sólo en el teleteatro (sin embargo, aclara que las telenovelas no son responsabilidad suya). Él aprovecha su histrionismo para dar seudo conferencias de prensa, que son verdaderos soliloquios (del estilo del de Segismundo, en “La vida es sueño”), en cambio ella enmudecía. Quizás sabiamente. Entre sus pocas frases está aquélla de: “la vida sería maravillosa si tan sólo supiéramos qué hacer con ella”.

El aparentó saber muy bien qué haría con su existencia, pero al parecer no tenía idea. Un día era blanco, el otro negro, pasando por todos los grises. Y así tuvo a un país tontamente en ascuas, hasta que ‘Tontilandia’, como denominaba a Chile en simbiosis con los chilenos el singular escritor Jenaro Prieto, se fue hartando solito y, en cierto sentido, despertó.

Bielsa quiso que su vida estuviera rodeada de misterio. La de Greta realmente lo estuvo. Pero si en algo se asemejan es que ambos jugaban (él sigue jugando) a ser enigmáticos, ermitaños, y si bien los dos han sido difíciles hay que hacer una salvedad: no creo que “la divina” (así la llamaban) lo haya sido tanto o más que él.

Love is in the Air

Publicado el 9 Febrero 2011 Blog Sin comentarios

MacBook_Air_5Hay quienes dicen, con buenos argumentos pero probablemente también algo de pica, que el MacBook Air, el computador ultraliviano de Apple, es un equipo prescindible.  Con ese criterio también podríamos decir que el Mini deportivo es un automóvil innecesario, ya que hay vehículos compactos más poderosos, y que si de lujo se trata, mejor valdría la pena gastarse las lucas en un deportivo de verdad. Pero he aquí el punto: se trata de un computador que no es para la mayoría de nosotros, sino para quieres pueden darse el lujo de acaparar miradas, tirando pinta sin perder eficiencia.

Escribo, esta vez, desde la tranquilidad de mis vacaciones. En el sur de Chile –Región de Los Ríos, si queremos algo un poco más preciso–, con mi familia (o parte de ella), calma, naturaleza… y conectividad total.
Porque las vacaciones ya no son lo que solían ser. No en mi caso, al menos. El acceso a Internet, el teléfono que permite estar conectado a Twitter y al mail las 24 horas. Todo atenta contra esa desconexión ¿necesaria? para descansar.
Es que ya no me parece vital olvidarse del mundo, que sigue corriendo mientras uno desaparece, para descansar. Más todavía: la desconexión absoluta me produce –y hablo, como siempre, a título personal– cierta dosis de estrés que me impide descansar. Esa necesidad de saber lo que está pasando al final termina esclavizando. Incluso en vacaciones.

Coquinaria

Publicado el 1 Febrero 2011 Blog, Pauta Libre 5 comentarios

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Convengamos que Coquinaria es mucho más que un restorán. Es un mercado de especies, preparaciones gourmet, pastas frescas, chocolates exóticos y de un cuanto hay para los amantes de la cocina. En su espacio interior se despliegan estantes de cielo a suelo con más de 3.000 productos y a través de su arquitectura, inspirada en el Mercado Central, logra revivir la experiencia de comprar y comer en un mismo lugar. Los “caseros” o “gourmands” están muy dispuestos a resolver las dudas sobre el uso, composición y origen de cada uno de los productos. Es nuestro Dean & Deluca.

Su nombre se inspira en el compilado de recetas y secretos de cocina del romano Marco Gavio Apicio, la “opera prima” de la gastronomía mundial que se llama De re Coquinaria y que fue escrita en el siglo I d. C.

La terraza es otra cosa: un espacio amplio y a la que en verano llega una brisa divina. Lo más probable es que uno de sus dueños, el impecable inglés Kevin Poulter, te reciba y acompañe a la mesa, acepta el Bellini de aperitivo que te ofrecerá o directamente pídelo. Una fresca combinación de espumante, jugo, helado y trocitos de durazno. Muy bueno.

Emprender con el ego

Publicado el 28 Enero 2011 Actualidad, Blog 8 comentarios

Existe en Chile una comunidad de emprendedores tecnológicos compuesta –en su mayoría– por jóvenes que parecen más dispuestos a conformarse con ser referentes sociales, en lugar de empresarios millonarios o visionarios capaces de cambiar al mundo. welcu

Muchos dedican el tiempo a mantener un blog con nombre en inglés y reseñar el último celular o gadget de moda a cambio de desenvolverse como líderes digitales. Siempre se dejan ver acompañados del aparato en boga y una indumentaria ad hoc (poleras de apariencia casual o envejecida, sombrero o gorra de baseball, zapatillas vintage y muchas veces chaqueta de terno) ahí dónde sea que la comunidad se reúna. Algunos además deben tener una idea de negocios, pero parece que es lo de menos.
Pero hay otra especie de emprendedores que si bien suele aparecer entre esa farandulilla geek, tiene sus propios cenáculos a los que los otros no llegan. Algunos pueden ser, en apariencia, igual de snob: tuitean cosas como “el jet lag me tiene mal y aún no vamos ni en la segunda reunión del día, pero venir al Valle siempre vale la pena” o “Wences cuenta chistes tan buenos como las pastas que está cocinando”. Pero ojo: cuando alguien presume porque se la puede, se nota. Digamos que son gente cuyo referente podría ser un tipo como Jeff Bezos (fundador de Amazon) y no Mark Zuckerberg (creador de Facebook) vale decir, el ejemplo no va por el que le dio el palo al gato sin querer e inspiró una película, sino por el otro que diseñó con precisión milimétrica una estrategia de negocios y supo mantener el bajo perfil para que su compañía creciera sumando cada dólar.