CARA

1. PATAS DE GALLO. “En la actualidad las arrugas del rostro no están consideradas de difícil tratamiento, ya que desde hace 20 años se utilizan rellenos inocuos para la salud de las personas” señala María Teresa Pesqueira, médico jefe de la Unidad de Cirugía Plástica y reparadora de Clínica Santa María, quien agrega que la Toxina Botulínica (Bótox) funciona muy bien suavizando surcos y líneas de expresión, “anteriormente era muy complejo tratar esta zona porque había que romper el músculo orbiocular. Para evitar las arrugas, se despegaba la piel, lo cual era bastante invasivo y no siempre duradero”. Hoy nos movemos entre el bótox y el láser, este último lija la superficie y da un muy buen resultado en el rostro”, complementa la especialista y agrega que en casos de envejecimiento más evidente en el área de los ojos el relleno no basta sino que amerita hacer un levantamiento quirúrgico donde la incisión es pequeña y se efectúa en la zona donde comienza el pelo. Otras veces cuando el envejecimiento es en el área del canto externo del ojo y este toma una forma redondeada, se realiza una cirugía que levanta esa zona fijándola al hueso (cantoplastías).

2. SURCO NASOGENIANO. “Hace 20 años trabajamos con materiales inocuos que no producen alergias e inflamación, se reabsorben con el tiempo y no tienen el problema de migrar a otro lugar. Ocupamos distintos tipos de ácidos hialurónicos, que permiten corregir esta zona sin dificultad”, dice la doctora y agrega que en caso de flacidez  extrema, cambia el panorama, pues es necesario recurrir a la cirugía, “levantamos los músculos y se insertan cerca del surco. En caso de que la flacidez sea muy severa, elevamos los músculos, despegamos la piel y resecamos lo que sobra”.

3. LABIO CAÍDO. Este problema delata mucho la edad, ya que el labio con los años se cae y se aplana, volviéndose largo, eso a juicio de la especialista es difícil de tratar, “aconsejo un tratamiento quirúrgico a pacientes de piel muy blanca y delgada. Se realiza una herida en la base de la nariz con el fin de levantar el músculo y eliminar la piel sobrante”.

4. CÓDIGO DE BARRA. Las arrugas periorales verticales son complejas de extinguir, “las catalogaría como una de las zonas más complejas que tenemos en la cara. Rellenar esas arrugas muchas veces deja el efecto de un labio grueso que se mueve mal y se nota mucho, por lo que queda antiestético, entonces el relleno no es lo mejor, aunque es una de las armas que tenemos”, señala y considera que el láser con la modalidad CO2 una gran opción, ya que otorga un buen resultado al efectuar una especie de lijado que disminuye los surcos.

5. COMISURAS DE LA BOCA / CAÍDAS. “Cuando son muy notorias su pueden levantar con injertos de grasa o con el estiramiento de las mejillas, pero si es menor el ácido hialurónico funciona bastante bien”, enfatiza la doctora complementando que al injertar grasa el tejido se nutre en virtud de que tiene células madres que regeneran y potencian el efecto.

6. PAPADA. Hay distintos tratamientos que buscan tensar esta zona, entre ellos corrientes eléctricas y calor profundo, pero en palabras de la especialista no logran una mejoría que se mantenga a lo largo del tiempo, ya que estos métodos sólo producen una inflamación en la capa más profunda de la piel haciendo que el tejido se inflame y logre el efecto de estirado y una vez que la inflamación cede la flacidez aparece nuevamente.
La cirujana plastica llama a no impresionarse con la aparatología moderna porque no hay evidencia científica de que el resultado sea eficaz. Por otra parte, comenta que la liposucción es otra alternativa, “en las mujeres jóvenes es sencillo porque su piel es elástica y por lo tanto,  se retrae y adosa rápidamente. La cicatriz no se nota al efectuarse delante de la barbilla o de las orejas”. En el caso de la mujer mayor es algo más difícil porque ella tiene flacidez que obligará a realizar un lifting para que se estire la musculatura del cuello.

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TORSO

1. ALA DE  MURCIÉLAGO. Esta es una zona compleja de tratar y la única solución real es la cirugía, “se prescribe para mujeres que hayan quedado con exceso de piel por pérdidas de peso masiva. No es un procedimiento que tenga gran éxito, porque para quitar lo que sobra y cuelga se debe hacer una incisión muy grande que va desde la axila hasta casi el codo o el mismo codo. En lo personal creo que es mejor tener un brazo algo flácido que una cicatriz tan grande. Existe la opción de hacer una pinza en la axila, pero es menos efectiva y entrega poca satisfacción”, opina.
En un tratamiento no invasivo ocurre lo mismo que con la papada, se genera una inflamación que tensa por un tiempo pero no permance definitivo.

2. MAMAS. Hoy las cirugías de mama son más cortas, menos dolorosas y más seguras, tanto en reducciones como aumentos. “La evolución natural de la mama es que se caiga, estire y cuelgue. Cabe señalar que el embarazo distiende la piel y la lactancia tiende a atrofiar la mama, por lo que ese proceso genera caída y flacidez. Levantarla, independiente de la técnica que se ocupe, deja una cicatriz muy discreta debajo del sostén”, dice María Teresa Pesqueira.

3. ROLLITO LATERAL  A LA MAMA. Es una zona de difícil manejo y se recomienda para mujeres que han perdido mucho peso. En el método quirúrgico se reseca la piel sobrante de la zona y se tensa hacia la mama, la axila o el brazo, lamentablemente conlleva cicatrices visibles.

4. ROLLITO DEL SOSTÉN. Esta zona a juicio de la especialista puede evitarse con el uso de un buen sostén, ya que uno de mala calidad se entierra y produce una lipodistrofia, acumulación de grasa y agua, arriba y abajo del elástico del sostén que marca el rollito. “Esta zona es muy agradecida cuando se realiza una liposucción de dorso, mejora visiblemente la estética y permanece en el tiempo”, explica la especialista.

5. ABDOMEN. Para los cirujanos plásticos ya no reviste problemas, con procedimientos como la lipoescultura y la abdominoplastía. “Se  arreglan los músculos, se reseca la grasa y se esconden las cicatrices. Visualmente queda muy bien”, dice y añade que los procedimientos no invasivos sirven para que las mujeres se relajen, pero no queman grasa, ni tampoco ofrecen una solución definitiva para un abdomen flácido. Muchas veces el costo de esos tratamientos es cercano al tratamiento quirúrgico que es más efectivo y definitivo.

EXTREMIDADES

1. CARA INTERNA DE LAS  PIERNAS. “Esta es un área muy difícil de tratar, no se recoge con deporte, aparatos, masajes, vendaje ni corriente. Cuando el cirujano plástico interviene en ella debe hacer una cicatriz grande que esconde en el pliegue del muslo, pero con el tiempo la gravedad desciende y se vuelve visible”.
La cirujana alude que no es una inetrvención menor y que solo se considera para casos graves y pérdidas de peso.

2. PANTALÓN DE MONTAR. El exceso de grasa en la cadera es fácil de tratar con cualquier tipo de liposucción especialmente si la mujer es joven.

3. GLÚTEOS. Se estima una zona conflictiva porque aunque se han mejorado las técnicas para aumentar los glúteos con la misma adiposidad del paciente, no siempre resulta, de hecho, se estima que solo el 60 por ciento de las mujeres que se les inyecta grasa la mantendrán, el otro porcentaje la pierde en cerca de dos años. “Cuando una mujer es extremadamente delgada y no tiene grasa para inyectar se instalan implantes que generan un postoperatorio, doloroso expuesto a más complicaciones que las mamas, porque es una zona móvil que siempre se está apoyando. Además, muchos no se ven naturales”, dice la médico de la Clínica Santa María

4. RODILLAS. Es una zona donde se manifiesta el envejecimiento a partir de los 40 años, ya que la gravedad tiende a dirigir la piel hacia abajo, entonces la rodilla comienza a tener pliegues encima de la rótula, con grasa y piel sobrante por encima. La zona anterior de la rodilla es un área muy difícil y sólo se recomienda cirugías para pieles muy blancas, pues de lo contrario su cicatriz es muy notoria. La cara interna de las rodillas es de muy fácil tratamiento con una pequeña liposucción.

5. TOBILLOS. Es un área importante en la armonía de una pierna, el tobillo gordito puede someterse a liposucción para que pueda recobrar su forma. Requiere de un tratamiento quirúrgico, haciendo una liposucción con una cánula fina. “Posee un postoperatorio más largo que otras liposucciones porque el edema de la pierna se drena en la ingle, entonces como se está casi siempre de pie el agua se junta abajo y se debe ir reabsorbiendo la inflamación de abajo hacia arriba y eso demora más en mejorar, pero queda muy bien”, indica

6. ESTRÍAS. “Una vez que hay estrías, se debe asumir que no se pueden borrar, hay una rotura de la capa profunda de la piel provocada por un estiramiento. Hay tratamientos de corrientes de aire con microcristales o láseres y nada es efectivo porque la cicatriz es muy profunda. La única manera de deshacerse de ellas en el caso del abdomen es con una abdominoplastía, porque retiras esa área de piel”, destaca.

7. CELULITIS. Es muy difícil de tratar porque es una condición femenina tanto hormonal como de constitución. “La llamamos grasa femenina que se compone de tabiques fibrosos, entonces cuando una mujer sube de peso, la grasa se aprieta en esos tabiques y se marca más, lo mismo ocurre cuando se retiene líquido, la grasa se hincha y esos ligamentos retraen la piel y se ve todo irregular, yo recomiendo el deporte, caminar, alimentación sana, si se puede suspender los anticonceptivos hacerlo y masajes linfáticos que ayudan mucho al igual que las vendas y dormir con los pies en alto”, comenta Pesqueira y agrega que la celulitis no se trata con liposucción porque es la grasa superficial y este método trabaja sobre las grasas profundas.

8. ARAÑITAS VASCULARES. Se trata de la dilatación de un capilar o una vena de tamaño mediano, que muchas veces es producto del envejecimiento. Los tratamientos cosméticos para eliminarlas es a través de un láser que tiene la capacidad de penetrar a los vasos sanguíneos. “La luz que es captada por la hemoglobina del vaso, la convierte en calor y quema sus paredes logrando que se peguen y desaparezca”. dice la doctora, añadiendo que cualquier procedimiento va asociado a una evaluación previa con un cirujano vascular que certifica que no existe insuficiencia venosa, es decir, que las venas profundas, funcionan bien. Idealmente se recomienda hacer este tratamiento en invierno para prevenir que el sol pigmente.