Aprovechando la naturaleza

Frente al creciente uso de químicos artificiales y pesticidas en los productos que consumimos a diario, ha habido un vuelco hacia la alimentación natural y sustentable. ¡Estamos volviendo al origen! La agricultura sana, limpia y orgánica está captando cada día más adeptos porque estamos tomando conciencia de que a través de los alimentos que comemos podemos cuidar nuestra salud.

Por ello, los expertos coinciden en que como regla general es mejor utilizar siempre hortalizas orgánicas, porque son cultivadas en tierras libres de pesticidas y químicos, al menos por tres años, tal como exige la normativa chilena.
Incluso la ONU, Organización de Naciones Unidas, ha señalado que la agricultura orgánica es la mejor forma de alimentar al mundo. En un informe titulado “Wake up before it is too late: Make agriculture truly sustainable now for food security in a changing climate” (Despiértate antes de que sea demasiado tarde: hacer una agricultura verdaderamente sostenible para la seguridad alimentaria en el cambio climático), enfatiza la necesidad de una transformación hacia una agricultura más sustentable.

Es hora de informarse y conocer las propiedades de las hortalizas orgánicas que están a nuestra mano esta temporada, tanto en supermercados, tiendas y ferias orgánicas. ¡Hay desde ciboulette hasta melones! Acá presentamos 4 seleccionados:

HOJAS DE MIZUNA

Es una verdura de tres hojas muy exclusivas y es uno de los brotes más frecuentes en el mix de ensaladas orgánicas que se ofrecen en el mercado, junto a la hoja de mostaza y la lechuga butterhead, verde y rosácea. Es decorativa, rica y saludable, y se le atribuyen muchas propiedades beneficiosas para la salud, por su alto contenido en clorofila.
Posee  propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Aporta numerosos beneficios anticancerígenos y cantidades grandes de vitamina A y C, esenciales para que el sistema inmunológico funcione bien. Se recomienda consumirla cruda.

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RÚCULA

La rúcula es una hortaliza con un agradable sabor y grandes ventajas para nuestro organismo. Se usa en mezclas de ensaladas, sándwiches y en diferentes platos. Contiene una sustancia llamada glucosinato, muy efectiva en la lucha contra determinados tipos de cáncer; además posee vitamina A, C y K, la que ayuda a evitar enfermedades cardiovasculares. También mejora la digestión. Por su alto contenido en ácido fólico y vitamina B, evita que el cerebro envejezca prematuramente. Tiene un gran poder desintoxicante. Definitivamente, es una hortaliza a tener en cuenta si se quieren perder unos kilos. Incluso hay antecedentes de que baja el nivel de colesterol negativo en la sangre y ayuda a regular el nivel de azúcar. Es favorable para nuestra vista por su contenido en carotenoides.

ESPINACA

La espinaca es un alimento bajo en carbohidratos, pero rico en fibra insoluble. Este tipo de fibra aporta muchos beneficios a nuestro sistema digestivo, y es muy beneficiosa para tratar el estreñimiento.
Entre sus propiedades se mencionan: aumentar la fuerza muscular, prevenir el cáncer, regular la actividad intestinal, disminuir la presión arterial, y ayudar a tener huesos saludables.
También es una excelente fuente de vitaminas, minerales y ácido fólico, conocido como vitamina B9. Es esencial para la función celular normal y para el crecimiento del tejido, es muy recomendable en el embarazo. Sus nutrientes son mejores en las hojas verdes brillantes.

TOMATE CHERRY

El rey de la temporada es el tomate cherry. También aporta antioxidantes y licopeno, cuyos beneficios se multiplican al cocinarse. Contiene importantes cantidades de vitaminas B1, B2, B5, E y, sobre todo, C y A.  El tomate apenas contiene grasas. Esta característica, unida a su poder diurético, lo convierte en un aliado de excepción en las dietas de adelgazamiento y de control de peso. También se encarga de eliminar el ácido úrico y de reducir el colesterol.

DIFERENCIAS ENTRE HORTALIZAS HIDROPÓNICAS Y ORGÁNICAS

Cada vez es más común encontrar en los supermercados ensaladas de verduras que son cultivadas de manera más sana. Pero, ¿sabemos realmente cuáles son las características de cada una, en qué se diferencian de las hortalizas tradicionales y qué beneficios nos aportan?

Lo primero es saber que las hortalizas orgánicas son alimentos que se producen evitando el uso de productos sintéticos, como pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales y cuentan con certificación de un organismo acreditado.
La ley Nº 20.089, que regula la producción orgánica nacional a través del SAG -organismo estatal encargado de velar su cumplimiento-, señala y define los productos orgánicos como aquellos provenientes de sistemas que fomentan la biodiversidad y los ciclos biológicos del suelo.

Según el ingeniero agrónomo Carlos Veloso, especialista en este tipo de cultivos, “los alimentos orgánicos son aquellos producidos bajo principios ecológicos sin uso de fertilizantes y pesticidas de síntesis química, con base en el uso sostenible de los recursos naturales y cuidando el medio ambiente. Esta práctica tiene como resultado alimentos sanos, saludables y libres de productos químicos”.
Los cultivos orgánicos en general, son tratados con compost y materias naturales, todas debidamente autorizadas. Además mantienen un balance bioquímico de nuestro cuerpo; son nutritivos, ya que tienen un alto contenido vitamínico, proteico y mineral.

Los productos hidropónicos por su parte, según describe Veloso, “usan un método de cultivo industrial que tienen como base un sustrato acuoso con una alta carga de nutrientes químicos disueltos, pudiendo crecer en una solución mineral únicamente, o bien en un medio inerte, como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras”.

Los cultivos hidropónicos son muy útiles en zonas especialmente áridas. El experto agrega que, “la ley no exige que se informe al consumidor la cantidad de químicos que posee una lechuga o tomate hidropónico”.

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¿CÓMO SABER SI ESTÁN CERTIFICADAS?

Para vender un alimento rotulado como orgánico, la ley chilena exige que un organismo certificador sea testigo de que está libre de químicos. Y las exigencias son estrictas. Los cultivos orgánicos requieren plantarse en tierras que han estado libres de pesticidas por lo menos por tres años. Es en esta etapa donde los procesos de certificación son bastante importantes, ya que estas empresas se legitiman por toda la cadena de producción. Desde la comprobación de este período de fertilidad de la tierra hasta el proceso de packing de los productos.

Vegus es una de las empresas de hortalizas orgánicas presentes en nuestro país con la mayor superficie de cultivo de este tipo. Sus hortalizas cumplen estrictas exigencias y son plantadas en tierras libres de pesticidas y químicos, tal como exige la normativa.

Tanto sus campos como su planta procesadora cuentan en Chile con la certificación orgánica de Argencert, fiscalizada por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). También cuentan con estándares internacionales. Sus cultivos poseen la certificación internacional de Rainforest, multinacional de origen norteamericano que promueve la conservación de la biodiversidad y la producción de agricultura limpia.

“Contar con esta certificación permite asegurar que nuestros alimentos cumplen con los más altos estándares y es un atributo valorado por quienes buscan una alimentación saludable, puesto que garantiza que se está consumiendo un alimento sano. Hemos estado trabajando en esta línea hace 11 años, profesionalizando cada vez más el rubro, y ya estamos presentes de Arica a Punta Arenas. Incluso ampliaremos la variedad de hortalizas de este tipo para esta temporada, llegando a cerca de 30 variedades. Sumaremos tomates cherry de colores, alcachofas y apios orgánicos, entre otros alimentos”, señala Felipe Guzmán, gerente general de Vegus (vegus.cl).