Nadie podría negar que se ha vuelto frecuente cuando le preguntan la edad a una mujer sorprenderse por lo joven que se ve. Ahora esto no es por ‘obra y gracia del Espíritu Santo’, sino por que justamente se ha decidido cuidarse y disponer de toda la oferta de mejoramiento estético del mercado para que ese proceso natural de la vida que es envejecer sea de manera gradual y poco evidente. Ahora bien, muchas mujeres post 50 años han recién despertado a ese deseo de verse lindas. Pero, ¿qué ocurre con ella que dejó pasar más tiempo, ¿hay cambios irreversibles? ¿Su edad es adecuada para someterse a tratamientos no invasivos o solo necesita dar un paso al pabellón para una cirugía plástica? Todas las respuestas están aquí… continúe leyendo.

Cuando el foco es el rostro 

“Con el paso de los años, la genética, la menopausia, ciertas enfermedades y las exposiciones climatológicas, a las que ha sido sometido el rostro, pasan la cuenta y es muy fácil evidenciar. En cuanto a lo exclusivamente cosmetológico, una alternativa útil, pero que solo genera cambios sutiles es la hidratación y/o oxigénesis facial idealmente asociada a un velo de colágeno. También se recomiendan dos tipos de láser, uno para las arañitas vasculares o telangectasias y otro para las manchas que aparecen por la exposición al sol acumulativa”, dice el cirujano plástico Alex Eulufí.

La opción de rejuvenecimiento facial está ligado particularmente a la aplicación de diversos tipos de láser. Por una parte está el resurfacing, que es un método suave que recupera el aspecto luminoso de la piel, atenúa o borra ciertas arrugas y manchas. “Devuelve un aspecto lozano y fresco, es habitualmente ambulatorio, indoloro y no altera la vida laboral. El resultado perfecto se consigue con cuatro o seis sesiones. Bien realizados los cambios son sorprendentes, aunque no es solo para ciertos pacientes, a diferencia del láser BabyFace que sí está indicado para un mayor número de paciente ”.

En la vereda del frente, el cirujano plástico comenta que están los láser ablativos, los cuales permiten un tratamiento profundo, pues remueven prácticamente todo el complejo dermoepidérmico. “Su indicación es habitualmente en una sesión, requiere anestesia en crema, reposo laboral promedio de una semana y ausencia absoluta a la exposición solar. Cabe señalar que el uso de estos equipos es exclusivamente médico y por lo tanto, su manipulación debe ser por cirujanos plásticos o dermatólogos entrenados”.

El tema de las manchas desde los 50 años se convierte es un gran problema, pues se tornan demasiado visibles, “creo que el E-LIGTH es una buena opción porque fusiona con dos tecnologías: radiofrecuencia (RF) y luz intensamente pulsada (IPL). El uso de este equipo requiere de 3 a 5 sesiones dependiendo de la extensión y profundidad de las manchas. Además, puede aplicarse en el escote y dorso de las manos”, dice Eulufí, quien agrega “a nuestra clínica arribó el láser Endolight que es más potente que BabyFace aunque memos agresivo que un láser ablativo. Es ideal para mujeres de entre 45 a 60 años. Ojalá con piel delgada, sin mucha flacidez y algo resquebrajada pero no arrugas profundas. Consiste en pasar una fibra Láser de 0,3 mm en forma de abanico por debajo de la piel (con anestesia) por toda la cara y la frente. También puede incluir el cuello y arrugas (código de barras) del labio superior típicas del fumador”.

cirugiainteiror1

En materia de pinchazos 

La toxina botulínica (Botox y Dysport dentro de las más conocidas), sigue siendo muy utilizada y como ya es de conocimiento público está sugerido para disipar arrugas del tercio superior de la cara (frente, entrecejo, patas de gallo y ocasionalmente cuello). “Se utiliza sobre las arrugas dinámicas, es decir, las que actúan en la expresión facial. Su aplicación es muy rápida, prácticamente indolora. Su efecto varía entre los seis y ocho meses. Mediante su administración la persona atenúa significativamente o borra,las arrugas en las zonas tratadas. Esto da, tanto a hombres como a mujeres, un aspecto descansado, juvenil incluso más ‘simpático’ para el resto de las personas”, comenta el cirujano estético de CLA Estética.

Asimismo, recomienda no aplicarlo más de dos veces al año y con una periodicidad de seis meses, ya que es la manera de lograr mantener naturalidad de la expresión.

Cabe señalar que los rellenos faciales son de gran utilidad en esta etapa de la vida. Su indicación es para la atenuación o desaparición de las arrugas estáticas, es decir, la que la toxina botulínica no puede tratar. Entre ellos de encuentran los surcos nasogenianos, arrugas bajo los párpados y perimentón.

“La permanencia del relleno es variable. Existen los de mediana duración, que permanecen por ocho meses en promedio y el más utilizado es el ácido hialurónico. Hay otros de mayor duración, 2 a 5 años, como el Aquamid y Radiesse, que pueden ser aplicados en las mismas zonas con la salvedad de que requieren mucho mayor entrenamiento por parte del cirujano plástico. Recomiendo al paciente si es su primera vez, partir por uno reabsorbible de mediana duración para ver el resultado y satisfacción, luego pasar a uno de larga fijación”, enfatiza el especialista.

Con pase libre al quirófano

En cuanto a las cirugías faciales, es muy importante señalar que ni los pacientes ni los cirujanos plásticos buscan resultados poco naturales, faltos de elegancia o que evidencien el procedimiento. En los últimos años han aparecido nueva técnicas, algunas útiles y otras no, pero principalmente los procedimientos quirúrgicos se han refinado mucho. Dentro de los mínimamente invasivos aparecen los hilos faciales (hilos rusos).

“Esta técnica es muy antigua y en los últimos años resurgió debido a la aparición de nuevos materiales que prometían mejores resultados. La evidencia al día de hoy es que sus efectos no son los esperados y las complicaciones mucho más frecuentes, aunque en manos muy entrenadas y bien indicado este procedimiento puede ser útil”, indica el doctor, quien agrega que la blefaroplastia o cirugía de los párpados (superiores y/o inferiores) es probablemente la intervención más solicitada después de los 50 años y consiste en quitar ese aspecto cansado y triste de la zona periocular mediante el retiro de piel excedente y bolsas grasas. Sus cicatrices son mínimas y prácticamente imperceptibles.

La recuperación es rápida y el resultado evidente y duradero. A su vez, el lifting facial o ritidectomía, también continúa siendo el método para atenuar de manera global y duradera el envejecimiento y por supuesto ese aspecto de entristecimiento de la cara y el cuello. “En los últimos años han surgido valiosos aportes técnicos que permiten excelentes resultados con cicatrices acortadas y postoperatorios más breves. No obstante, no debe obviarse que la cirugía facial es técnicamente delicada y compleja debido especialmente a la proximidad de estructuras nerviosas que dan la expresión facial”.