Raúl o Rulo como le dicen en su familia es un niño con autismo que algunas noches se arrancaba a la calle exponiéndolo a muchos riesgos: extraviarse, caer en las manos de algún delincuente o ser atropellado. Sus padres aterrados con la situación decidieron buscar una solución y después de mucho investigar se dieron cuenta de que lo mejor era que el chico tuviese un compañero 24 horas y qué mejor que una perra de raza Labrador. Fue así como llegó la ‘Negra’ y con ella la tranquilidad familiar.

Raúl ya no se escapa y sus estados de ansiedad bajaron considerablemente, ya que el contacto con su amiga cuadrúpeda lo calma y le permite mejorar los patrones de sueño. Esta historia lleva a preguntarnos inmediatamente, ¿qué es el autismo?, pues de esa manera se explica, por qué un animal puede beneficiar con su compañía a un niño de esta condición. Lo primero que se debe decir es que el autismo está definido como una incapacidad relativa del desarrollo mental que, en la mayoría de los casos, aparece en los tres primeros años de vida. A su vez, impacta la evolución normal del cerebro, específicamente las áreas relacionadas con la interacción social y las habilidades comunicativas.

Asimismo, quienes lo padecen revelan deficiencias de comunicación verbal y no verbal, así como en sus interacciones sociales y actividades de ocio, por lo que les dificulta vincularse con otros y convertirse en miembros independientes en una comunidad. Para enlazar esta condición con los animales, Denisse Barrera Mass, terapeuta ocupacional de Zooterapia Imagina, centro especialista en terapia asistida con animales, comenta: “La interacción de un niño con trastorno de espectro autista (TEA) y un perro es a través de una metodología que genera gran impacto a nivel del sistema nervioso, lo que implica una activación del sistema límbico, a través de la producción de endorfinas, lo que provoca sensaciones gratas para el desarrollo de procesos mentales y emocionales. Los animales de nuestro establecimiento son adiestrados para que puedan cumplir con las necesidades de cada uno de los usuarios, por lo tanto, puedan adaptarse a las tareas que se les otorgan”.

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CANOTERAPIA

Ya aclarado este trastorno es necesario mencionar que la zooterapia es una práctica que se implantó en 1792 en Inglaterra, donde se utilizaron animales en el tratamiento de enfermos mentales. Ahora, en lo que respecta al trabajo con autistas se generó por primera vez en 1996 en el National Service Dogs de Canadá, aquí crearon una metodología de trabajo que hoy se utiliza en distintas organizaciones del mundo. La aplicación de esta técnica es paulatina, pues los autistas poseen pautas de comunicación diferentes, es decir, si algo les provoca descontento, frustración, rabia, miedo o angustia, ellos tienden a golpearse o pegarle al resto. Ante esas conductas Denisse Barrera de Imagina, complementa: “Es vital la consulta temprana a ciertos comportamientos y signos que pueden ser determinantes en el desarrollo futuro de cada individuo. La estimulación está abocada a las necesidades particulares de los usuarios lo que favorecerá su proceso de maduración”.

Añade también que siempre es importante, antes de generar el primer acercamiento con al animal, realizar un proceso evaluativo que pueda dar un perfil de la persona, respecto a sus falencias sensoriales y conductuales, determinando su registro táctil, vestibular, propioceptivo, sus patrones conductuales e historia familiar. Considerando todo lo anterior se elige el can idóneo. Cabe señalar que el primer acercamiento entre perro y niño tiene sus bemoles, porque la hipersensibilidad sensorial de los chicos hace que se confundan, pues son muchos estímulos a los que se exponen en forma simultánea: temperatura, textura y olor, lo que puede llegar a ‘invadir’ su mundo y dar como respuesta inmediata ganas de alejarse y evadirse. Por otra parte, Denisse agrega que de acuerdo a su experiencia, la zooterapia es parte del enfoque multidisciplinario que debe tener un menor con autismo, “las terapias alópatas o enfocadas en los síntomas, tienen poco éxito, debido a las consecuencias secundarias que tienen los medicamentos. Hemos observado que los mayores avances se logran al integrar, principalmente a la madre, quien hasta los 7 años de vida posee una especie de ‘cordón umbilical emocional’ fuertísimo con sus hijos. Es esencial que ella, al igual que los otros miembros elaboren el duelo de tener un(a) hijo(a) diferente, y a partir de ahí salir adelante”.

En Imagina abordan el trabajo hijo-madres a través de un método de empoderamiento, el cual se complementa con terapias florales, entre las que destacan: Bach, altiplano, bosque profundo y desierto florido (todas especies chilenas)”. Otra respuesta frente al porqué el tratamiento con perros es beneficioso, la entrega Cecilia Marré, médico veterinario y directora de la Corporación Bocalán Confiar, “ellos producen varias estimulaciones en forma simultánea a diferencia de nuestras terapias para personas con autismo que parten con incitación sensorial de una manera más dinámica, entretenida y efectiva. Luego se pueden modular conductas sociales, entre ellas, el desarrollo de la empatía, la responsabilidad con otro e incluso, la modulación de emociones como la frustración y otros objetivos terapéuticos”.

La experta de Imagina agrega que hay diferentes tipos de atenciones, entre estas existen las grupales e individuales, las cuales se insertan en 6 programas (atención temprana, Programa infantil, Programa habilitando mi vida, apresto laboral, TEA y taller de entrenamiento canino. Cada ingreso cuenta con la evaluación de nuestras 4 especialidades para definir el perfil y la atención que se le brindará. Según la modalidad la sesión fluctúa entre 1 a dos veces por semana y con una duración de 40 min a dos horas”.

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FORMANDO AL COMPAÑERO

Cecilia Marre de la Corporación Bocalán Confiar, entidad cuyo objetivo es contribuir en el proceso de rehabilitación y en la inserción social de las personas con discapacidad a través de los animales, comenta que un perro de asistencia para niños con autismo debe poseer una excelente genética, haber recibido una adecuada socialización y un entrenamiento específico para esta labor. “Este animal no debe entrenarse antes de que tenga un año de edad y su capacitación está a cargo de un instructor, que idealmente pertenece al Assistance Dogs Internacional (asociación mundial que reúne a todas las instituciones que se dedican a esta área y que dicta las normas éticas y estándares de calidad que deben tener los distintos tipos de perros de asistencia que existen) variará entre los 6 y 8 meses”.

Entre las razas que pueden desempeñar esta tarea son varias pero por sus características de tamaño, temperamento y capacidad de aprendizaje, Confiar-Bocalán trabaja con Labrador Retriever y algunos Golden Retriever., aunque que no todos los canes de aquellas raza son aptos para ejercer esta labor, ya que más importante que la raza es seleccionar al ejemplar idóneo. Asimismo, Marré manifiesta que es necesario aclarar la diferencia entre perros de asistencia para niños con autismo y la terapia asistida con perros (TAA) para niños con autismo: “En ambas el objetivo es mejorar la calidad de vida del usuario y su familia, pero en el caso de los perros de asistencia éstos se entregan a la familia en comodato, viven con ellos durante toda su vida y están con el usuario durante el día y la noche. En el caso de la terapia asistida existe la dirección de un profesional de la salud correspondiente, ya sea psicólogo o un terapeuta ocupacional, quien es el que define los objetivos a trabajar con el niño o joven con autismo y dirige las sesiones en que participan además, un técnico en terapia asistida profesional y uno o más perros altamente entrenados y certificados para realizar esta labor. En la sesión se efectúa una serie de actividades con los perros, orientadas a conseguir los objetivos planteados para el niño de una forma más intensa, rápida y lúdica. La sesión dura unos 45 minutos, y se define un determinado número de encuentros para comenzar con la intervención. El niño sólo interactúa con el can durante la sesión y el perro luego regresa con su entrenador a la institución correspondiente”.

En lo que respecta a los resultados entre una y otra también es diferente, en el caso de los perros de asistencia para niños con autismo se observan muy buenos efectos respecto a disminuir los episodios de crisis, organizar mejor las respuestas sensoriales, aumentar las horas de sueño durante las noches, mejorar la seguridad evitando las situaciones de escape mediante el anclaje, mayor tolerancia a los espacios públicos y a las situaciones cargadas de estímulos y una mejora en las habilidades sociales y de conexión con el medio. En tanto, en las TAA se trabajan objetivos como aumentar el contacto visual, mejora en habilidades sociales, mayor conexión con el ambiente y las personas, disminuir las estereotipias, seguimiento de instrucciones, habilidades de la vida diaria como vestuario e higiene, mayor permanencia y concentración en distintas actividades, integración sensorial, mejora en las habilidades sociales y prácticamente cualquier objetivo que sea necesario trabajar con cada niño o joven.

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OTRAS TERAPIAS

COACHING CON CABALLOS

La terapia asistida con caballos ha demostrado su eficacia para mejorar el equilibrio y la movilidad, y por esto se ha empleado en personas que sufren diferentes tipos de parálisis. Pero también tiene efectos sobre la comunicación y el comportamiento, y puede mejorar la calidad de vida de personas con necesidades especiales. La equinoterapia es considerada por el paciente como una actividad recreativa, que se realiza en un entorno agradable que ayuda a relajarse. Además, el caballo es un animal muy inteligente que parece entender a las personas cuando intentan comunicarse con él, y esto permite establecer un estrecho vínculo entre el jinete y el así, la relación afectiva que establece el paciente con el animal le permite desarrollar su capacidad de empatía, favoreciendo su integración social y su capacidad de adaptación a diferentes situaciones. Una nueva tendencia que también permite mejorar el bienestar personal es el coaching con caballos, y es posible practicarlo en el Centro Ecuestre de Piedra Roja. Se trata de una modalidad innovadora, experiencial y tremendamente efectiva. Los expertos aseguran que mejora la comunicación efectiva tanto a nivel interpersonal como laboral; ayuda a reconocer y comunicar límites, necesidades personales, y desarrolla la autoestima. Este entrenamiento permite tomar consciencia de las fortalezas y capacidades, del propio actuar de la comunicación, las relaciones y de la energía que se transmite cuando se quiere lograr resultados. Así lo describe Jackie Abt, Coach Ontológico Integral y Facilitadora Certificada EAGALA, Equine Assisted Growth and Learning Association, que está a cargo de los talleres en Piedra Roja, Chicureo. (contacto@akuda.cl) Estos simpáticos mamíferos son muy alegres e inteligentes y se han conseguido muy buenos resultados cuando se han empleado en la terapia con niños autistas. Los estudios que se han realizado sobre delfinoterapia han revelado que la interacción con los delfines mejora la concentración y la capacidad de comunicación de menores afectados por algún trastorno generalizado del desarrollo. La terapia asistida por delfines para ayudar a chicos con autismo hace años que se utiliza en otros países europeos y en Estados Unidos.