Si hace diez años se da el vamos a la termoeléctrica cerca del santuario Punta Choros, el hecho habría pasado sin pena ni gloria. Salvo los ecologistas de antaño, nadie habría elevado la voz. Sin embargo, lo que sucedió ayer refleja claramente que no somos los mismos chilenos de hace una década.
Ya al medio día, las redes sociales ardían. #Termoeléctrica, era uno de los términos más más twiteados del día. Lo curioso es que mientras la gente protestaba virtualmente, los canales seguían minuto a minuto el contacto con los mineros atrapados en el norte. Es decir, las personas generaron su propia pauta noticiosa, dejando de lado lo entregado por los medios.
Horas más tarde a través de Facebook y Twitter se organizó una protesta en Santiago a la que llegaron 3 mil personas que defendían la consigna: Salvemos Punta de Choros. Como era una marcha no autorizada, el asunto terminó con 38 detenidos, 25 hombres y 12 doce mujeres. Muchos personajes públicos, que participaron como Leonor Varela o Copano twiteaban en vivo lo que sucedía con miles de personas siguiéndolos por la red.
Durante la campaña presidencial pasada se habló mucho de la desidia de los jóvenes frente a la política. Según los sondeos a muchos no les interesaba participar. Sin embargo, el asunto no es que la juventud ‘no esté ni ahí’ con nada, por lo visto cuando el tema les importa salen a la calle a demostrar lo que piensan. Esta protesta fue una clara señal de que la gente no se traga cualquier dulce que le den. Y en La Moneda no se han hecho los sordos. Esta mañana se analiza el tema del descontento popular por la aprobación de la construcción de dos termoeléctricas a carbón en las cercanías de ese verdadero santuario natural que es Punta Choros. Que las autoridades y políticos tomen nota. El clamor popular se hará sentir cuando lo amerite.
*Las fotos son gentileza de Christian Varas Kallens, a quien contactamos a través de Twitter.
Un permiso post natal por seis meses, suena como embriagador canto de sirena para cualquier mujer. La duda es… ¿sería realmente un beneficio o al final una peligrosa caja de Pandora?
Veamos. Por experiencia personal, no le doy a nadie la noche anterior a volver al trabajo. Tu hijo no alcanza a tener tres meses, pero según una, en su mirada se lee la frase: “mamá, no me abandones”. Si tienes la suerte, cada vez más escasa por cierto, de tener una nana que lo cuide… el asunto puede rayar en paranoia. Pues comienzan las preguntas: ¿lo cuidará bien?, ¿si se ahoga sabrá que hacer? y la más esquizofrénica de todas: ¿la guagua sabrá después que yo soy la mamá? En fin… La otra opción, es dejarlo en una ultra ascéptica sala cuna…pero el riesgo del sincicial y otros virus de nombres aterradores siempre está presente. Esa vida es la que corresponde a una madre profesional del segmento ABC1, que no tiene que tomar el Transantiago y que gana lo suficiente como para poder costear un sistema de cuidado para su hijo. Y si por último, le dio con no ir a trabajar porque no puede con el ‘desapego’, tiene un marido que suele ganar más que ella y que se hará cargo de los gastos por unos meses más. Para mantener la oficinaen stand by, se van por el camino fácil: le piden al pediatra una licencia por reflujo. Que me perdonen los médicos, pero en muchas ocasiones el sistema funciona así y todos los saben.
No obstante, ésa no es la realidad de la gran mayoría de las madres de Chile. Muchas, no tienen la menor posibilidad de dejar el trabajo y están obligadas a volver en el tiempo que la ley lo indica… literalmente deben meterse el desapego y la lactancia por donde les quepa. Tal vez esa sea, a mi juicio, la primera respuesta. Efectivamente una guagua de dos meses y medio es muy frágil. No es lo mismo dejarla en casa o donde sea con dos meses más, cuando por último es más manejable. Es decir, efectivamente habría que extender el post-natal porque se hace corto.
No hay caso con el Transantiago. Nació para la polémica. El ex gobierno de la Concertación sigue defendiendo la obra y culpa al actual por subir las tarifas.
En la pelea por las platas del sistema de transportes, pocos tienen la película clara. Acá les presentamos el video con agudo análisis que hace Tomás Mosciatti de Radio Bio-Bio para CNN Chile y algunas líneas que escribió para CARAS.
“El Transantiago es la peor política pública en 20 años de democracia.
¿Quién se acuerda que no iba a costar ni siquiera un peso a los
contribuyentes?,¿Que los buses iban a ser 4.500 y no 8.000?, ¿Que no
superarían los 60 kilómetros por hora, que los choferes iban trabajar
uniformados, que no habría comerciantes ambulantes? Un día antes de que el
sistema empezara a funcionar, el subsecretario de la época, Danilo Núñez
dijo que los buses pasarían cada un minuto por los paraderos.
¿Cuanto ha costado el Transantiago? No lo sabemos. Hay que sumar las
inversiones que tuvo que hacer el metro (líneas, trenes, personal); la
infraestructura de vías exclusivas, paraderos, estaciones intermodales; y,
claro, las pérdidas. Son miles de millones de dólarer… son muchos puentes
Bicentenario.
La última novedad la anunció el Ministro de Transportes y
Telecomunicaciones Felipe Morandé, quien está empeñado en bajar la evasión.
Dijo que mientras más pasajeros pagan, mientras menos evaden, aumentan las
pérdidas. ¿La razón? A las empresas privadas se les paga más que el costo
del pasaje. Ahora, se anuncia que la competencia ayudará a mejorar el
asunto. Un poco como antes…pero sin el color amarillo, sino con el verde.
El verde esperanza.
Todos los días llegan a mi mail descuentos y promociones relacionados con el Mundial. Lo curioso es que no son para comprar Lcd’s más baratos o conexiones al canal del fútbol, sino que provienen de peluquerías y centros de estética. Desde la keratina hasta masajes más baratos durante todo el mes que durará Sudáfrica 2010. No se puede negar que es una buena estrategia. El fútbol, tradicionalmente masculino (aunque ahora hay muchas ligas femeninas), cambiará o modificará nuestras vidas de una forma u otra, durante un mes. Las mujeres frente a este fenómeno suelen reaccionar de distinta manera.
La mundialera. No es que le guste el fútbol. No sigue los partidos del Colo-colo con la Chile durante el año, pero el Mundial está de moda y hay que seguirlo. Se pone la camiseta de la Roja, despertará al ‘negro’ temprano con un rico desayuno y se instalará con él a ver el partido de Chile con Honduras. Si por algún motivo llegamos a pasar a la segunda ronda, organizará un asado con la familia y los amigos, y gritará cada gol, mientras corre con las ensaladas.
Twitter, Facebook y los medios electrónicos están atiborrados de post sobre Ceratti, así que asumo que el mundo está enterado de la frágil situación de salud del cantante.
Entrañable el flaco ese… más encima se casó con chilena (como diría mi abuela). Recuerdo los tiempos de ‘Un misil en mi placar… mi placar’… o ‘Jet set, yo quiero ser del Jet set‘… y una de mis favoritas ‘Tus ropas caen lentamente Soy un espía un espectador Y el ventilador desgarrándote Se que te excita pensar Hasta dónde llegaré’. Fuerte para esos años. Buenos tiempos, también para Cerati y Soda. Seguramente años que vivieron intensamente. Hoy que el ex vocalista, de uno de los grupos más importantes de Argentina, está grave todos hacen análisis de cuántos cigarrillos se fumaba a diario…
La semana pasada se lanzó en Chile el libro de la bloguera Yoani Sánchez, Cuba Libre: vivir y escribir en La Habana. Se trata de una recopilación de los mejores post que ha publicado en su blog Generación Y, que se ha convertido en la voz disidente de la isla. A la presentación de la obra publicada por Random House Mondadori asistieron importantes escritores nacionales, quienes sdestacaron la pluma y la valentía de Yoani… sin embargo, ella no estuvo presente. Si para cualquier cubano salir de la isla es un trámite que se convierte en una odisea, para Yoani es simplemente imposible.
El acceso a su blog está bloqueado dentro de Cuba, pero para el resto de los internautas es la realidad que se vive en la isla, lejos de los resorts, las playas paradisíacas y los atractivos turísticos, que han contribuido a lavar la imagen cubana. Hace un par de días publicó: “Para los cubanos de mi generación, la idea de anhelar el éxito implicaba el padecimiento de una terrible desviación ideológica, no sólo si se pretendía sobresalir en lo personal sino también en el ámbito profesional o económico. Se nos educó para ser humildes y se nos impuso la norma de que al recibir algún reconocimiento público, era obligatorio subrayar que, sin la ayuda de los compañeros que nos rodeaban, hubiera sido imposible obtener semejante resultado. Lo mismo ocurría con la simple tenencia de un objeto, el disfrute de una comodidad o la “malsana” ambición de prosperar”.
Mientras en Santiago nos seguimos sacudiendo con las réplicas (no saben cómo se sienten en este piso 18), hace un par de días Ricky Martin zarandeó al mundo con ’su verdad’: “hoy ACEPTO MI HOMOSEXUALIDAD como un regalo que me da la vida. ¡Me siento bendecido de ser quien soy!”. Bien por él… de paso nos obligó a hablar del asunto. Ayer mismo en un almuerzo había quien reclamaba que no era sensata tanta publicidad por las declaraciones del puertorriqueño, mientras otras abogaban que sí es tema porque hay mucha gente en la misma situación.
Se habla de salir del clóset. Es la expresión usada para calificar la acción de hacer pública la condición sexual (gay o lesbiana). Pero hay diversos tipos de clóset… no sólo los que se relacionan con la opción sexual. Muchos viven por años encerrados, sin confesarse ni a sí mismos su realidad. Por eso es que quizá la mejor parte del twiteo de Martin es: “Me siento bendecido de ser quién soy”. ¿Cuántos son capaces de decirlo con la mano en el corazón?
Enfrentar las propias verdades puede ser duro. Incluso puede dañar a otros. No es fácil decir ‘No te quiero’ y dejar de vivir una relación que nos hace infelices. También es fuerte decir ‘No me gusta mi profesión, mi camino va por otro lado‘. Optar por la verdad, siempre tendrá costos, si no creen googleen hoy ‘Ricky Martin’. Pero decir la verdad siempre alivia y ¡por Dios que libera!
Ayer no faltó el chiste inmediato: “¡Es que Dios es de la Concertación!”, aludiendo a la sacudida de piso, justo a la hora del cambio de mando. La escena era de Fellini. La gente corría por los cerros de Valparaíso, mientras un incolumne Sebastián Piñera juraba, frente a las caras pálidas y ojos en blanco del Príncipe Felipe, Evo Morales, Fernando Lugo y un Álvaro Uribe, que claramente prefiere enfrentar el narcotráfico que el terremoto, ya que hasta arrancó de la sala por unos momentos.
Y comenzó el gobierno de Piñera. Acelerado como él, con imprevistos como a él le gusta sortear, con cambios en la agenda a último minuto… tal vez sea su sino.
Quedarán dos imágenes en la retina de este 11 de marzo. La primera, la difundida por los diarios extranjeros en internet, con los rostros de espanto de los mandatarios (fotos que les mostramos en este blog y su galería adjunta). La segunda, el primer acierto comunicacional del nuevo gobierno: el presidente en acción con casco y todo.
¿Echaremos de menos el lado maternal de Bachelet o nos acostumbraremos al pragmatismo ejecutivo, si es lo que necesitamos ahora? ¿Esta, es la peor pesadilla de Piñera? o ¿Su gran oportunidad de convertirse en Rambo?