Con más de 30º de calor pegados en el termómetro, muchos añoramos la caída del sol para sentir esa brisa fresca que a veces se digna a aparecer y enfriar un poco el ambiente. Y qué mejor que disfrutar del atardecer con una copa en la mano y sentados en una estupenda terraza. Acá les proponemos 3 distintas para que las conozcan y elijan su favorita.
Tramonto: La terraza del Noi
Con su impresionante vista panorámica de Santiago se convirtió rápidamente en una de las favoritas de la capital. De lunes a jueves a eso de las 6 de tarde la piscina da paso a “Luce Dorata”, la fiestas al atardecer del Hotel Noi.
Un Dj se encarga de crear el ambiente y el barman Luis Felipe Cruz es responsable de preparar los más ricos cocteles como el Sunset Sour o el Cherry brullé, ron de frambuesa, grand marnier y jugo de naranjas, flambeado con amargo de angostura y cerezas. Si tienes ganas de experimentar pide un trago de su línea molecular, puede ser una espuma de martini o las esferas de red bull. Sólo para innovadores.
Sillones blancos y luces inteligentemente dispuestas le dan un glamour especial sin perder la calidez y relajo de una terraza.
Un After Work junto a una “MOJITOMANIA DE VERANO” es la oferta de la terraza recién remodelada del Hotel Plaza El Bosque. Nueve variedades de Mojitos de todos los sabores y colores imaginables, excelentemente preparados. Sus variedades van desde los clásicos Limón o albahaca hasta los más innovadores como el Mojito Coco con Ron de Coco, menta y jugo de limón. O el Mojito VX preparado con Ron Appleton VX mucho más fuerte y con un sabor más potente. Para los y las dulceras el Mojito Apple es como un postre veraniego hecho trago. Muy bueno.
Una variante entretenida para los que no toman Ron es el Mojito Diablo, preparado con tequila, crema de cassis, frutilla y menta.
Acá lo bueno es reservar y llegar tipo 8:30 justo cuando los colores de Santiago se acercan al rojo.
El W
En el piso 21 del hotel W está el Red2One Bar, una terraza de doble altura junto a la piscina y con un vista privilegiada al nor-oriente de Santiago. En el sector más cercano a la piscina hay mesas con quitasoles muy cómodas, perfectas para probar un Frutilla Frenzy, con vodka, jugo de arándanos, frambuesas y leche! O un Clementine Rush, a base de vodka, jengibre, tónica jugo de naranja. Un consejo reserve y llegue antes de las 20:00 porque de otra forma se quedará sin mesa y tendrá que subir las escaleras, y no al cielo.
El segundo piso del bar es sin duda uno de esos lugares donde la frase “Ver y ser visto” cobra un gran significado. Cubos de sillones sin respaldo forman distintas figuras geométricas y están dispuestos bajo un techo de tela. Un gran living donde es posible examinar a cada uno de los comensalesy mirar, mirar y mirar. Me faltaron rincones para conversar más cerca y contar las estrellas.









