Blog

Cuando Barak Obama ganó las elecciones norteamericanas, entre los factores clave del triunfo se nombró a Twitter. Pocos pensaron –excepto los geeks que ya lo usaban–, que ese espacio de 140 caracteres llegaría a ser un arma política no sólo de grueso calibre, sino lo que es peor, de doble filo.

twitter-follow-me-post

Ya durante la campaña, varios candidatos tuiteaban lo que hacían y pensaban. Incluso las posibles “primeras damas” tecleaban desde sus teléfonos las actividades del día, y más de alguna se enfrascó en una polémica virtual. Hasta ahí miel sobre hojuelas. La primera alerta fue cuando los periodistas quiesieron saber si efectivamente eran los políticos en persona los que escribían o algún asesor. No fuera ser que alguien quisiera engañar a la comunidad twittera, que en silencio ya afilaba sus dientes.

Junto con el pendrive, muchos ministros del nuevo gobierno abrieron una cuenta en la red social. Digamos que el terremoto ayudó a que el fenómeno se expandiera en Chile. Por esos días fue un instrumento de comunicación y localización vital. Para qué decir unos meses después con el episodio ‘mineros’. Llegamos a ser trendtopic mundial y @lgolborne sumaba y sumaba seguidores.

Pero el veranito de San Juan duró poco. Vinieron los chascarros del ’sueldo reguleque’, la organización de la marcha por Punta Lobos y luego las de #Hidroaysén. La cereza de la torta: en medio de uno de los capítulos más memorables de Tolerancia Cero (que este año ha tenido varios aciertos), Pablo Simonetti contaba su historia personal… mientras, algunos ministros de alma más liberal no resistieron la tentación de dar su apoyo tuitero al escritor de ‘Madre que estás en los cielos’ y de paso al matrimonio gay. Ardió Troya. Ya todos saben que algunas de las consecuencias de esa “licencia tuitera” se vivieron pocos días después en el cónclave de la UDI, y los secretarios de gobierno tuvieron un fuerte llamado de atención de Piñera, recordándoles que son ministros 24/7 y que en las cuentas de tuiter seguían representando al gobierno. Era algo obvio, pero parece que algunos no lo tenían claro. ¿La última? Escándalo y protesta en twitter porque el gobierno quiere usar un software que recoga lo que se dice de ellos en las redes sociales. ¿Pecado? ¿Intromisión a la intimidad? No, no, no… nada de eso señores. Aquí no hay derecho a alegato.

Veamos algunas definiciones. Las redes sociales son escencialmente eso! Redes sociales, públicas, que equivalen a dejar un escrito firmado en la Plaza de Armas. Todos saben que usted es el autor de esos dichos. Por otro lado, la exposición y comunicar lo que se hace y donde estás es una nueva costumbre de muchos. ¿Dudas? Facebook ya llega a los 600 millones de usuarios en el mundo (mal que mal su creador conversa de igual a igual con los miembros del G8) y la aplicación Foursquare, que con ayuda de un GPS, le indica a todos donde te encuentras, ya tiene 10 millones de usuarios.

¿Y quienes son? ¿Quienes están detrás de esos avatars?  La Tercera y la Universidad Diego Portales realizaron una interesante encuesta que nos marca un perfil claro. El 78% de los usuarios de Twitter son ABC1 y usan sus cuentas varias veces al días, sobre todo durante la mañana y desde las 19 a las 22 horas. Además su principales motivaciones son: informarse, debatir y expresar su opinión. Lo más impactante de todo es que el 75% de esos usuarios, mayores de 18 años, sí están inscritos en los registros electorales. ¿Entonces? Si los tuiteros quieren ser escuchados y son una masa de votantes futuros… el gobierno tendría que ser muy inepto si no quisiera saber qué se dice de ellos en 140 caracteres.

Si usted tiene una cuenta en Twitter y cree que ese software es un espía en su Time Line, recuerde que no sólo @Sebastianpinera lee lo que usted escribe, sino que también se enteran los cientos o incluso los miles de personas que lo siguen. Si no quiere ser seguido por desconocido ponga el candado. Y le recuerdo  que aunque esté solo en su pieza, con su teléfono en mano, lo que usted escribe lo comparte con TODOS los que lo siguen. Social Network… Red Social… no olvide su significado.

Uno de los mejores “días de la amistad” de mi vida lo pasé en el Piégari de Buenos Aires. Fue hace unos años, cuando vivía allá. Nuestros vecinos trasandinos son maestros de la celebración y cada 20 de Julio no queda silla vacía ni alma en soledad en toda la Argentina, por lo que sólo buenos recuerdos tengo de aquel lugar.

piegari2

Curiosamente, el Piégari de Capital Federal tenía más de 3.000 clientes chilenos registrados en su base de datos, lo que definitivamente empujó a sus dueños a instalarse en Chile y nada menos que en el recién inaugurado hotel NOI en Vitacura. Su casa nueva es un estiloso salón con cascadas de agua, madera, cuero y mimbre trabajado elegantemente. Según su gerente Hugo Altamirano, El Piégari promete serle fiel al espíritu familiar y cálido de su padre argentino.

De la carta de entradas me gustó mucho la “berenjena al forno gratinada con muzarella”, láminas delgadas de esta verdura preparadas con maestría, que espantan todo prejuicio de amargura en su sabor. Otro plato recomendable para empezar es el prosciutto con muzarella búfala y tomates deshidratados, riquísimo.

Chespirito

Publicado el 10 Junio 2011 Blog 4 comentarios

La televisión ya no es lo que era. Tiene normas incomprensibles, que obedecen más al rating que a cualquier otra cosa. No importa mostrar mucha piel, violencia, sangre o cirugías de todo tipo. Tampoco reírse de minorías sexuales o defectos físicos. Eso, al parecer, es socialmente aceptado y hasta celebrado. Pero hay otras cosas imposibles de mostrar por la pantalla.

Imagine que llega a un canal de televisión o productora con un piloto para un programa infantil. ¿De qué se trata? Veamos.

El programa, ya está dicho, está dirigido a los niños, y es protagonizado exclusivamente por adultos, muchos de ellos vestidos de niños, que viven en un block.

Hay una madre –podría ser soltera, viuda o separada– con su hijo mimado. Ambos, por chilenizarlo de algún modo, rotean al resto de las personas que allí viven. La madre –aquí radica la importancia de que no tenga una pareja conocida– tiene un claro y evidente romance con el profesor de su hijo.

Llenan los espacios de los medios. Despiertan una inquietante fascinación los indignados. Generan perplejidad en los círculos del poder. Los sociólogos están de fiesta con el nuevo fenómeno. Se llenan la boca los políticos, tratando de aparentar que son receptivos a las demandas de dichos ‘indignados’.

Están en la Puerta del Sol de Madrid, aunque empiezan a mostrar signos de cansancio por estos días. Han vuelto en semanas recientes a la plaza Tahrir de El Cairo. Aparecen ahora en la plaza Taksim de Estambul. Adivinamos que luchan sin resultados por emerger en Beijing.

Foto: efeverde.com

Foto: efeverde.com

También los vemos más cerca, en la Alameda de Santiago. Los vimos el 21 de mayo en Valparaíso.

Se ponen de acuerdo en Facebook y Twitter. En el norte de Africa, en el Medio Oriente, en la Península Ibérica y en la capital y las regiones de Chile.

Son “los nuevos ciudadanos”, los del siglo 21. Tienen voz propia. Los que en un país como éste rechazan casi por igual, y por mayoría absoluta, al gobierno y a la Concertación. “¡Que se vayan todos!”, gritan. Indignados.

¿Alguien pone atención a los contenidos? No hablamos de lo que contienen lienzos y demandas de los protestantes, sino de aquellos sujetos contenidos: ciudadanos, trabajadores y estudiantes, adultos mayores y jefes de hogar. Cabe temer (o celebrar) que son muchos más en número que los indignados.

La verdad es que hace falta una radiografía confiable de los indignados. Pero al mismo tiempo debemos tener una noción de quienes son, qué piensan y qué quieren los contenidos.

De los primeros hay algunos rasgos que parecen reiterados y serían reconocidos: no están conformes con el estado de las cosas; se movilizan por causas nuevas como la del medio ambiente, que han reemplazado a las viejas ideologías; son mayoritariamente jóvenes y adultos jóvenes; son instruidos y pertenecen sobre todo a grupos socioeconómicamente medios; no quieren nada con los partidos políticos …

Otros los califican también de “desencantados”, pero habría que preguntarse  hasta qué punto estuvieron encantados con algo alguna vez. Muchos no fueron nunca partícipes entusiastas de la democracia. Por juventud o “desencanto de origen” (lo que podría encerrar, hay que admitirlo, una contradicción).

De los contenidos se sabe menos, porque (ya está dicho) son muchos más; por lo mismo son más diversos y, atención, también más complejos.

Malos de la cabeza

Publicado el 3 Junio 2011 Blog 5 comentarios

Santiago, la ciudad recomendada como destino turístico top, es una selva contaminada, violenta y peligrosa. Cada noche alguna banda de menores de edad se mete a alguna casa y aterroriza a una familia. Hasta ahora hemos querido creer que son hechos aislados… que si dos monos que trepan por la ventana y, desatados, se masturban manoseando a una mujer con seis meses de embarazo y después la patean en el suelo, es algo que le pasa a otros y que sucede rara vez. Pero no es así. Aceptémoslo antes de que sea tarde: asaltar casas ya es una costumbre entre los flaites. Y hay hordas de ellos, organizados o a la desbandada, asolando la capital de Chile.delincuencia-juvenil

Es tiempo de hacer algo antes de que el próximo ranking consigne que –además de este permanente ataque a los ciudadanos en la intimidad de sus hogares y de la proliferación de delincuentes sexuales, pedófilos y asesinos–, en Santiago “grupos anti sistémicos” ponen bombas en bancos y embajadas. Que decenas de veces cada semana, una pandilla roba un auto y lo estrella contra una vitrina para saquear las joyas o para arrancar de cuajo un cajero automático. También sería feo que se dijera que la moda de los escolares chilenos es agarrarse a golpes mientras otro graba con su celular y sube el video a Internet, que varios no soportan el acoso y se suicidan. Santiago, capital del bullying. Feo. No creo que tampoco sea un buen gancho turístico la ciudad llena de gas lacrimógeno, con policías y ciudadanos ensangrentados como hemos estado viendo.

Me gusta Woody Allen. Digan lo que digan de él, me entretienen sus relatos omnipresentes aunque sus detractores digan que son innecesarios. Match Point y Scoop son historias redondas y bien contadas.  Y cómo olvidar la película donde él era un director a punto de quedarse ciego, que para mí es una de las más geniales.

Con todo este background y un prometedor nombre por delante llegué al cine a ver You´ll meet a dark tall stranger o Conocerás al hombre de tus sueños. El film narra las historias de un conjunto de personajes que se entrelazan, como es común en las producciones del neoyorkino. El problema es que a este tejido le faltan varios puntos, por lo que los lazos son más bien hebras forzadas que resultan poco interesantes.

Esta semana, y en días consecutivos, un diario regional nortino publicó dos avisos económicos que han provocado fuertes reacciones. El primero, aparecido el 23 de mayo, ofrecía “niñitos hot”, junto a un teléfono de contacto y la especificación de ’servicios’ ofrecidos: “masajes, tríos, activos, pasivos, sensuales, potoncitos, discrección” (sic).

Foto infanciahoy.com

Foto infanciahoy.com

El aviso se extendió rápidamente por las redes sociales, y se llenó de usuarios indignados denunciando la situación. Luego, el medio emitió una declaración pública lamentando que este aviso hubiera vulnerado los filtros existentes. Hasta ahí muy bien con la reacción, asumiendo su error y comprometiéndose a estar más atentos. El problema fue que el 26 de mayo apareció, en la misma sección del mismo medio, un aviso ofreciendo “pingüinitas”. Servicios ofrecidos, teléfono de contacto… La declaración anterior quedó en nada, al parecer.

Las últimas dos semanas se instaló en el mundo político, medios y sociedad, la discusión por la extensión del postnatal. Titulares iban y venían. Mientras la Concertación sacaba a la luz las desventajas del nuevo proyecto, el oficialismo repetía firmemente que estaban dispuestos a ser flexibles sobre los diferentes puntos que involucraba la legislación. Finalmente fue aprobada la idea de legislar con los cambios exigidos por la oposición y ahora depende de la Cámara de Diputados lo que suceda.28_foto_lactando1
A mis 25 años debo confesar que al principio, el tema no me llamó mucho la atención. Quizás porque actualmente no tengo hijos y tampoco los considero en un futuro cercano. Realmente no sabía lo que se estaba votando y tampoco cómo me afectaría.
“Extender el postnatal a seis meses”, excelente iniciativa –pensé–, pero a mí qué. Además, debo agregar que crecí en un círculo en el que las mamás de mis amigos, al igual que la mía, no trabajaban o por lo menos la mayoría no lo hicieron. Estuvieron en casa desde que nació el primer hijo hasta el último y ni se enteraron de lo que significaba tener el beneficio pre y post natal, simplemente lo vivieron de otra manera.

Esta es una de las mejores épocas para viajar a NY. Es primavera, las nubes se borran poco a poco y los “niuyorkers” con cuatro meses de invierno encima, ven un atisbo de sol y salen en polera a hacer picnic en las plazas, aunque el termómetro no se estabilize por sobre los 16 grados.
Con la baja del dólar y el cambio de estación, mi envidia crece como maleza y, por ahora, no me queda más que echar mano a los recuerdos culinarios de mi último viaje. Imagen 1

Acá les doy un excelente dato para comer barato en pleno Manhattan. El Pukk , un restorán cuyo lema es ‘Eat More Greens’ (come más verde) –muy de moda por estos días–, es uno de los pocos lugares de la isla donde puedes comer rico por menos de 10 dólares. Ubicado en el # 71 de la 1era avenida entre la 4ta y la 5ta del Lower East Side.

El Pukk es de inspiración tailandesa, pero con muchas recetas de creación propia. Un local rectangular, donde predomina el blanco y los azulejos. A primera vista es como estar comiendo en una piscina o en un lujoso baño, pero de a poco se va notando que cada detalle forma parte de un estilo muy bien cuidado. Las mesas nacen de las paredes, para aprovechar mejor el codiciado metro cuadrado de Manhattan. Cada pieza del mobiliario está cubierto por lunares blancos estilo mosaicos y los cojines son de lo que parece una resina blanda y verde.

El martes, el Ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter anunció la suspensión del uso de bombas lacrimógenas para contener manifestaciones, “hasta que nuevos informes médicos nos permitan disipar cualquier duda sobre la procedencia y el empleo de estos gases”. Básicamente, la suspensión se debe a un estudio del toxicólogo de la Universidad de Chile, Andrei Tchernitchin, que demostraría efectos abortivos, edemas pulmonares y otros efectos nocivos de estos gases en la salud.

Foto: chilesur.indymedia.org

Foto: chilesur.indymedia.org

Lo curioso –o no tanto– es que el estudio fue realizado en 1986. Hace 25 años. En el intertanto volvió la democracia y tuvimos cuatro (cinco con el actual) gobiernos que siguieron utilizándolas, haciendo caso omiso de estos antecedentes.
Este anuncio, celebrado por muchos, criticado por otros, se hace a menos de una semana del 21 de mayo, día en que el Presidente Piñera dará su cuenta pública… y en que las calle de Valparaíso, y probablemente de otras varias ciudades, hervirán de manifestantes. Las Fuerzas Especiales de Carabineros estarán, de seguro, planificando lo que harán a falta de las prohibidas bombas.