Para mí salud y belleza siempre van siempre de la mano, pero no hablo de ese ideal de que se plasma constantemente en las modelos de las revistas, sino de aquella hermosura que se proyecta de forma natural, sin fijarnos en el peso o en la talla de una persona.
Se trata de vivir en armonía consigo misma, como mujer, dueña de casa o profesional para lo cual no hay receta, sino una cierta preocupación al alimentarnos. Es muy importante no intoxicar el cuerpo, que es nuestro templo, porque si está enfermo o desequilibrado, obviamente no funcionará bien … esa sanidad que viene de dentro, esa que se refleja, se consigue con la alimentación adecuada.
Debemos tener presente que hay que preocuparnos de nuestro espíritu y cuerpo siempre, porque de alguna forma ese cuidado se revela en una piel sana. Esta afirmación no se refiere a un rostro o cuerpo lleno de ajustes, sino simplemente de ponernos los nutrientes básicos que necesita la piel.
* Entrevista a Catalina Pulido en CARAS extra verano del 15 de enero.




