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El muro de Roger

Publicado el 21 Febrero 2012 Blog 1 comentario

Cuenta el mito urbano que en julio de 1977, Pink Floyd ofrecía un show en Montreal, Canadá, en el marco de la gira del disco “Animals”. En medio del concierto, varios fanáticos comenzaron a increpar a los músicos por lo que consideraban un set-list poco interesante.

Wp-Waters-600La reacción del líder de la banda, Roger Waters fue tan violenta como imprevista, decidió escupir a los fervorosos fans.  Detrás de ese gesto de Waters había una mezcla de rabia y miedo, se preguntaba que habían hecho para que aquellos que seguían su música se sintieran con el derecho de agredirlos de manera impune, entonces fue que la idea de colocar un muro entre la banda y los espectadores no le pareció descabellada.

The Wall fue creado y elaborado conceptualmente por Roger Waters, junto a Gilmour, Mason y Wright durante 1978, para ser publicado el 30 de noviembre de 1979 en el Reino Unido. Definido por muchos como uno de los mejores trabajos de la historia del Rock, The Wall nace de la suma de todos los miedos confesos de Roger y la temprana locura del primer vocalista de la banda Syd Barrett. Es así como la ausencia de la figura paterna, la sobreprotección materna, la educación británica, la presión por ser un rockstar, forman un cóctel que moldea al personaje de Pink como un ser autodestructivo que sumado a la locura lo aíslan del mundo y colocan en riesgo su propia vida.

El éxito demoledor de The Wall en Gran Bretaña, motivó al director Alan Parker a plantear a los músicos del grupo la posibilidad de llevar el disco al cine, de esta manera, la obra dio un nuevo paso gracias a la particular visión del director de “Fame” y a las animaciones de Gerald Scarfe. The Wall dejaba de ser un conjunto de sonoridades y letras atormentadas, para pasar a ser un ícono visual para Europa y el mundo, sumando al disco, canciones inéditas y varios temas reversionados especialmente para la cinta.

Curiosamente el Muro de Waters sería el comienzo del fin de la banda, el personalismo del bajista en la construcción de las letras, en el guión de la película sumando a las diferencias constantes con su socio David Gilmour, terminarían con Pink Floyd en 1985 tras otro proyecto ultra personal de Waters como lo fue el álbum The Final Cut, donde nuevamente ocupó a la banda para una historia familiar como era el recuerdo de su padre muerto en la Segunda Guerra mundial sumado a su crítica a la reacción inglesa en Malvinas.

Tras una serie de disputas legales por los derechos musicales del grupo, el nombre, el merchandising,  Gilmour y Waters recién hoy pueden convivir de manera armoniosa. No volverán a tocar juntos como Pink Floyd, pero si se dan el tiempo para compartir en escena en algunos eventos como el Live 8 del 2005 en Hyde Park o las actuaciones de esta gira de Waters el año pasado en el 02 de Londres, pero dejando en claro que por ahora no pasan de ser encuentros aislados.
Sin embargo, como una constante de su vida, la marca y el sonido floydiano son para Waters su propio muro,  del que le ha costado escapar. Roger no pudo consolidar su carrera solista sin tener el fantasma de Pink Floyd  sobre su cabeza, tuvo algunos aciertos creativos, incluso se las arregló para coquetear con la opera rock en CA IRA, pero lo claro es que terminó siempre, donde el público quería escucharlo, tocando los temas de su mítica banda.

En un par de días tendremos la opción en Chile de ver el monumental espectáculo que Roger Waters ha montado para celebrar las tres décadas de The Wall, según su propia confesión una obra que no pierde vigencia “porque hoy simboliza lo que pasa con los muros creados entre países, en política, en religiones” .

Quizás sea esta una de las razones, por las cuales esta gira que arrancó el 15 de septiembre del 2010 y que sumará 191 shows, tiene entre sus asistentes una gran cantidad de espectadores que ni siquiera habían nacido cuando se publicó el disco.

En el mundo que vivimos, marcado por las redes sociales, por la Internet y la globalidad de las comunicaciones, curiosamente muchos construyen sus propios muros alrededor de un computador, un teléfono inteligente o las paredes de la oficina. Para muchos adolescentes chilenos la sensación de ser un ladrillo más en la pared del mediocre sistema educacional público criollo es una película en la que actúan a diario y que decir de la ausencia de la figura paterna. No es necesario ser un rockstar para estar afligido.

Más allá del buen negocio que representa para Waters y sus músicos el realizar esta gira, el inglés vive un momento de renovación, donde por fin logra disfrutar de los shows, según sus propias palabras “entendiendo mejor aún la obra al tocarla en vivo” .

El año pasado el comunicador argentino Bebe Contepomi le preguntó si no se sentía muy expuesto al tocar The Wall sabiendo que todos conocen el origen de la historia , Waters lo miró y le dejó una gran reflexión “a través de la exposición de los miedos más profundos es que logramos la manera de acercarnos”.

>Roger Waters + David Gilmour: Comfortably Numb, Live, O2 Arena 2011

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1 comentario

  1. rodrigo dice:

    interesante articulo, lo unico que falta para q sea perfecto es que me regalen una entrada, estan casi agotadas y opciones para ir muy bajas…………….

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