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Un buen momento para ser azul

Publicado el 7 Diciembre 2011 Blog 4 comentarios

Yo era muy niño cuando le pregunté a mi papá: “¿Qué equipo de fútbol me debería gustar?”. Mi papá respondió “Los equipos de las universidades son lo mejor: la Universidad Católica y la Universidad de Chile”.

Wp-Universidadblog-600Casi tirándolo al cara y sello, terminé de niño siendo un fanático de la Universidad de Chile.Claro, en ese tiempo, fines de la década del 50 y comienzos de la del 60, era un muy buen momento para ser fanático de la “U”. Estaba el “Ballet Azul”. Los vi muchísimas veces. Veníamos de San Antonio con mi papá a ver los tradicionales clásicos universitarios, con los fabulosos espectáculos de Rodolfo Soto y Germán Becker.
Después, ya instalados en Santiago, me encontraba con los jugadores del Ballet Azul en el Físico de la Universidad de Chile (adonde nos llevaban del Instituto Nacional a hacer gimnasia), o en la piscina de Los Leones de la Universidad de Chile.
El Ballet era un equipo espectáculo; se lucía en los famosos “Hexagonales” de verano, donde una vez se dio el lujo de derrotar al Santos de Pelé por 4-3.

Eran tiempos muy civilizados para ir al estadio: nadie gritaba, nadie se paraba; todo el mundo iba con la familia. Si hacían un gol, la gente aplaudía flemáticamente.
Los tiempos habían cambiado cuando, hacia 1994, la “U” consiguió una nueva corona. Estaba surgiendo una cosa que llamaban la Internet. Yo la seguía desde la revista “Siglo XXI, Ciencia y Tecnología”, de El Mercurio, donde trabajaba. Y surgió “La Lista Azul”. Era atendido por la función Majordomo, un sistema que automatizaba la administración de listas de correo. Funcionaba por correo electrónico (e-mail) en un tiempo en que muchas otras cosas no estaban disponibles todavía.Uno mandaba un mail, y todos lo recibían.

Durante los años 1995, 1996 y 1997, vivimos pegados a “La Lista Azul”, transmitiendo los partidos de la “U” por chat, y entregando información por mail. Recuerdo a un Carlos Toledo, mayor que nosotros, que desde Suecia nos entregaba información de lo que había hecho la “U” en los años 50… Él era “El Abuelo Carlos”; yo era “El Tío Alexis”.
El administrador era Alberto González Rubio, del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile (DCC), a quien llamábamos “Albertvs”.
Varios miembros de la “Lista Azul” estaban desparramados por Japón, Taiwán, Estados Unidos y Europa. Algunos podían dar una vuelta al mundo visitando amigos de la “U” en distintas partes. Lo hizo Müller, de Japón. Yo mismo me reuní con Ignacio Fernández en San Francisco y con el cineasta Luigi en Nueva York.
En la medida que hubo más información disponible, “La Lista Azul” perdió su sentido.Ya no había un afán en transmitir los partidos de la “U” por chat, si la información salía por todos lados.
Llegó un minuto en que ya no éramos necesarios, y “La Lista Azul” no fue primordial.
Seguimos yendo al estadio, y gozando cuando la “U” salvaba los partidos en los últimos 10 minutos.
Nos acostumbramos a ser un hincha sufrido de la “U”. No importa: la “U” siempre es grande, aunque pierda. Esta fue nuestra razón de ser.
Sufrimos, sufrimos siempre, pero seguimos siendo de la “U”.

Hace poco, un fanático de la “U” tiró en un mail desde Alemania: “¿Y qué pasa si la U pierde la final contra la UC?”.  No pasa nada, se contestó. Seguimos siendo de la “U” siempre. Eso es la “U”. La barra que sigue alentando cuando le hacen un gol, cuando van perdiendo.
Eso es la “U”.Una maldición que se te mete dentro.No importa si gana o si pierde.Siempre es la “U”, lo más grande, lo único que te hace saltar el corazón cuando sale a la cancha…Eso es la “U”.Por eso, a los sufridos fanáticos de la “U”, nos ha tomado por sorpresa esta “U” de Sampaoli que nunca pierde. Porque estamos acostumbrados a pasarlo mal…

Esta “U” que lleva 32 partidos sin perder nos parece extraña.La amamos, pero no lo podemos creer.Estamos preparados para seguirla queriendo igual cuando pierda, pero no pierde.Eso es la “U”, algo que se mete adentro, que no puedes evitar, que hace vibrar tu corazón cuando sale a la cancha.Algo indescriptible.La “U” no es una religión, no es una pasión; es un sentimiento; algo que te acompaña siempre. Y si gana (como con Sampaoli), mejor.

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4 comentarios

  1. Grande, Alexis. Bien lo has dicho: la U es un sentimiento, algo que se lleva dentro del corazón, sin importar si se gana o se pierde.
    Cada cual tiene sus pequeñas y grandes historias que recordar en torno a la camiseta azul!
    Esta tarde, y la próxima semana, celebraremos, sin importar el marcador. AgUante el Bulla!

  2. Gracias, Lilian. Mi historia es más larga no más. ¡Vamos la “U”!

  3. Mario Lanas dice:

    Sincero tu articulo Alexis, me gusta mucho. Es verdad que antiguamente ir al estadio era una toda una experiencia positiva. Para mi;fue el primer encuentro 3D en tiempo y espacio real. Que siga ganando la U.

  4. Gracias, Mario. Me sigue encantando ir al estadio. Hasta me gusta ir a partidos sencillos de Palestino en La Cisterna, para recordar los viejos tiempos en San Antonio, viendo a San Antonio Unido con Osvaldo Díaz y el Peta Fernández.

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