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Qué pena su pascua

Publicado el 15 Diciembre 2011 Blog 16 comentarios

El viejo pascuero me parece un personaje aborrecible. Cada vez que lo digo –y procuro decirlo siempre que puedo-  la gente reacciona airada. Amargado es lo menos que me gritan. Sus argumentos van desde que es una tradición antigua por cierto obispo San Nicolás, hasta que los niños y sus caritas de alegría. Pamplinas.

Wp-ViejopASCUERO-600El viejo pascuero es una vergüenza para la cultura cristiana occidental, una ofensa a la inteligencia de los adultos, una manipulación artera a la sagrada inocencia de los pequeños. Un chiste del que solo se ríe a sus anchas el padre de todas las mentiras, el único al que se le pudo ocurrir semejante disfraz perfecto para robarse la Navidad.

No les voy a dar una lata pechoña del tipo “recordemos de quién es el cumpleaños” como esas que usa la iglesia. Probablemente sea una lata peor. De modo que trolls, vayan a ver tele.
Tampoco soy una especie de Grinch que odia la Navidad. Por el contrario, me gusta mucho. Hay en esta efeméride algo sumamente profundo, tal vez lo más serio que podríamos plantearnos los pobres mortales, que lógicamente va más allá del árbol con luces, los duendes y los renos, incluso que el humilde pesebre, los reyes magos y el pastor tamborilero. Aclaro que no soy católico –gracias a los Dioses, superé las supersticiones en la infancia- y me asumo  cristiano por una cosa sociocultural obvia. Pero he estudiado toda mi vida a Jesús de Nazareth y he llegado a la comprensión de que se trata de algo mucho más divino de lo que sus propios seguidores sospecharían. No es mi intención un análisis teológico de Cristo, pero es necesario decir sobre él un par de cosas, antes de embestir al ridículo viejo pascuero ese.

El 25 de diciembre se celebra el nacimiento de Jesús, aunque verdaderamente debió nacer entre marzo y abril. Ocurre que la iglesia primitiva se apropió de la antigua fiesta del solsticio de invierno, Natalis Invicti Solis, obviamente para que los nuevos conversos no se sintieran huérfanos de tradiciones. De hecho, la antigua mitología solar tiene mucho que ver con la fe cristiana. A fin de cuentas, la iglesia se adueñó de todo lo que podía servirle para atraer adeptos. En lo esencial, aunque su curita amigo y las monjitas le hayan dicho otra cosa, mitos como el de Jesús hay muchos. Para los hindúes se trata del Avatara, la encanación del dios Visnú en Krishna, Buda y otros varios. Parecido es Horus, en Egipto, el Ormuz en los persas y Quetzalcóatl o Kukulkán en Mesoamérica. Es el arquetipo el dios creador que se hace como uno más de sus creaturas, para vivir y padecer lo que ellos y enseñarles la verdad de su origen divino y de que todos somos hermanos.

Solo a una mente muy siniestra podría ocurrírsele robarnos ese mensaje de amor y la esperanza de que seamos algo más que un simple capricho de la biología en una roca perdida en el cosmos, a cambio del consumo desenfrenado que nos esclaviza y motiva a pisotearnos entre nosotros. ¿O a usted no le da pena ver a miles de personas aglomeradas en los centros comerciales, cargadas de paquetes, odiando y maldiciendo por comprar regalos para comprar el afecto o solo por obligación? Porque, perdonénme, si es por cariño verdadero, basta un “engañito”. Y en medio de todo, como el  guaripola de un desfile demente, ese vejestorio regordete que le dice a los niños que basta con pedir para recibir, porque eso de portarse bien ya pasó de moda. Les enseña a asociar el cariño y la felicidad a la posesión de bienes, inculcándoles de manera subliminal el materialismo que ha hecho a sus padres esclavos obedientes del sistema financiero, ese que logró reemplazar el “amaos los unos a los otros” por la competencia enferma de tener y ostentar, al precio que sea, y que tiene a la civilización cristiana al borde del colapso.

El personaje es tan burdo como estudiado. Mientras más simple, más fácil de asimilar, desplazando así todo lo comeplejo y profundo que fundamenta la efeméride navideña. ¿O a usted le enseñaron algo sobre la festividad de Helios Invictus? Todos sabemos que fue diseñado por la agencia neoyorkina de una marca global de refresco basura, cuyos propietarios seguramente profesan una creencia en la que Jesús no fue más que un agitador político. Pero ahi está la chusma inconciente, soñando con una blanca Navidad modelo Central Park.

Lo bueno del caso es que se puede ignorar la trampa. Basta con no hacerse mala sangre y decirle a los niños la verdad cuando ya pueden comprenderla. Me parece muy bien que haya quienes salgan en Nochebuena a llevarle sopa a los indigentes, pero eso bien puede ser cualquier día. El significado es otro. Basta con darle una mirada al pesebre que muchos, todavía, ponemos bajo el árbol, y pensar en el simbolismo de un dios que nace pobre entre animales para traer un mensaje de amor y bondad. Me gusta pensar que ese sentimiento de paz, esa intuición de todo lo bueno de lo que somos potencialmente capaces que, cual más cual menos, experimentamos en algún momento de la cena, antes o después de los regalos -seguramente, es cierto, al ver la sonrisa de los niños-, es precisamente el misterio del sol, fuente de la vida, que invicto que se niega a sucumbir a la oscuridad también en el interior de nosotros mismos.

Les deseo pues, una Feliz Navidad.

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16 comentarios

  1. Bonita columna.

    Yo realmente tengo cierto rechazo a la navidad, por diversas razones. Pero la principal es por el hecho de poner la materialidad y el supuesto “deber” de hacer regalos por sobre un sentido algo más espiritual.

    Además uno tiene muchos días del año para poder hacer un “engañito” a la gente que estima.

    Felices fiestas

  2. Isa dice:

    A derrocar todas las tradiciones que nos han llevado a la perdición actual, pucha que sería lindo eliminar todas las fechas en que el capitalismo nos roba nuestros pocos pesos inventando que seremos o haremos mas felices a otros.
    Adiós tradiciones que unen a algunos, mucho mejor un mundo individual, cada uno por su lado sea en esa u otras fechas. Me encantaría que eso se hiciera realidad por lo menos durante mi paso por este triste mundo.

  3. Ximena dice:

    La famosa Navidad, por muchos años la odié justamente por el hecho de tener que “hacer regalos” a los adultos, puesto que se supone la Navidad es de los niños como dicen por ahí pero en realidad el consumismo nos ha consumido tanto, que nadie habla de Jesús, que tampoco nació en estas fechas… en fin, igual con los años te vas soltando y hasta te gusta hacer regalos… quizás inconscientemente nos ponemos menos egoístas… eso es lo que hay que rescatar del intercambio o no de regalos, aprender a ser menos egoístas y regalar con deseos de hacerlo y no obligados. Feliz Navidad siempre con o sin regalos! Paz y Amor para el mundo. Amen.

  4. Lord Robert Baden-Powell, I barón de Gilwell dice:

    bien, protegido por mi nuevo seudónimo, comienzo a opinar del querido Viejito pascuero, que ser mas noble y dulce, que hace todo por dejarnos felices en esta fecha tan importante, como es el nacimiento de Jesús, por suerte somos muchos los que creemos y lo mas importante mantenemos esta tradición, que: de origen verdadero o no, que cristiana o pagana, que cosa del diablo o de dios, etc., etc. de alguna forma une a nuestras familias, y que importa gastar un peso mas o un peso menos cuando se puede, que importa hacer una fila para comprar la tonterita de moda, y como si fuera poco esperar media hora para que envuelvan la tonterita(generalmente son Scout los que hacen esta pega), toda la espera, todo el gasto energético, todo el calor, vale la pena cuando nuestros enanos y no tan enanos se arremolinan frente al arbolito de navidad y el director de ceremonia empieza a cantar los nombres de los favorecidos, por tal o cual papel de colores, que dentro trae desde una joya hasta un calcetín…que importa si la fecha es exacta o no, que importa que sea de consumo o no, lo que yo creo que si importa, es el hecho que ese día, mi familia se une como nunca en el año, y eso es el verdadero regalo que me hace creer en el viejito pascuero.
    Ah y se me olvidaba señor periodista cuando una sale por las noches a ayudar a las personas en situación de calle, lo menos que lleva es sopa, los años de experiencia nos enseñan que nadie se la toma, los viejitos pascueros que en la calle duermen solo quieren café, cigarros, y una botella que no precisamente es de agua, pero sopa nunca..ese es un error.
    Feliz navidad..

  5. De comienzo si miran mi sitio web verán de imagen a el pascuero, sin embargo, es solo una imágen que se me ocurrió como algo falso, sin pies ni cabeza, al igual que si historia. Estoy tan de acuerdo con lo que dice y explica Daniel, quién no pudo haber explicado mejor las cosas. Lamentablemente ya como parte de la “ideología” social general del mundo es imposible no crecer con la creencia de que “El Viejito Pascuero” existe, mas aún en mi tiempo (90) se pensaba que el viejito venía por causa de obediencia aunque ya desde allí se comenzó a perder aquello.
    Sí, como dice la sombra “Lord Robert… y bla bla bla” en el comentario anterior, este señor Pascuero es un ser noble y dulce, mas no por eso es el símbolo de la navidad y que da igual si es “de origen verdadero o no, que cristiana o pagana, que cosa del diablo o de dios, etc., etc”.
    Sin embargo, esta ideología lo que más hace, y es cosa de parar y mirar la sociedad, es ver como las personas anan estresadas, enojadas, y furiosas ya sea por tener que comprar o por que no recibirán un regalo. (Cosa que yo creo que eso solo debería ser para niños pequeños creyentes de este señor)
    Ya nada se puede hacer para celebrar navidad en el tiempo que debería ser, el cual yo creía que era entre abril y junio, también es un poco tarde hacer que las personas se fijen en lo que es el pesebre, pero se le puede volver a dar aquel significado familiar del que cito nuevamente a “Lord Robert… bla bla bla”: “es el hecho que ese día, mi familia se une como nunca en el año”; sí la familia se une como nunca ese día, ¿Por qué entonces “alabar” a un señor inexistente, a un árbol muerto y un pesebre olvidado? ¿Qué no sería mejor reconciliarnos con nuestra familia, amigos y enemigos. Unirnos una vez más con ese amor tan característico de la Navidad y rehacer las uniones de amor que en un momento se estropearon?
    Mejor que enseñarles a los pequeños el sentido dela Navidad regalada, es enseñarles el sentido de la Navidad amada y familiar.

  6. felipe dice:

    Monton de amarretes, no les cuesta nada comprar un regalo lilndo a sus hijos, ellos lo merecen al final es la oportunidad de regalarle alguna cosita a los que quieren, mal que mal en el año casi no lo hacen. PAREN DE PONER A JESUS EN MEDIO PARA SER CAGADOS CON LOS DEMAS!!! Pero pa tomar y fumar no les falta la platita jajajaj

  7. Foromotos.cl dice:

    FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!

  8. Artemisa dice:

    Excelente culumna Sr. Trujillo.
    Vivimos en una sociedad saturada en el consumismo, pero tan pobre en lo espiritual y como nada hay de riqueza interior, nada tenemos para entregar y pensamos que comprando y comprando saciaremos ese vacío tan evidente. El aborrecible viejo pascuero nos representa a todos como sociedad, pensando que con un jo-jo-jo estará todo “aparentemente” bien. El cola de flecha siempre se ha infiltrado tratando de hacer de las suyas y lo consigue.
    Recordar el Nacimiento del Niño Jesús es el verdadero y único sentido de la navidad y transmitir paz y amor a todo el mundo. Mi deseo es que dejemos de ser menos viejos pascueros y seamos más niños Jesus. Entreguemos más bondad, seamos más comprensivos, regalemos más sonrisas, seamos más tolerantes, y esto no se compra en ninguna tienda, se trabaja en nuestro propio mundo interno. Feliz Navidad.

  9. Marilyn Monroe de Kennedy dice:

    ups!!!… toita la razón. Al viejo pascuero y la que lo parió, una tremenda patá donde te dije. No puede ser que un viejo decrépito, con la guata colgando, con una bárba asquerosa llena de “tallerines” pegados, le rindamos tanta pleutesía. Más lindo es el Bebé Jesús, rollizo, precioso que nos visita cada año con su paz y su amor. Si quieren regalar y endeudarse hasta el cuello, busquen una fecha distinta, creen el día del regalo y sean felices. El 25 de Diciembre, es claramente para celebrar otra cosa. Chao, giles del gasto fácil. MMdeK

  10. @Daniel_Tujillo dice:

    Mi amiga artista genia @malditaflor me recordó un dato que debí incluir en esta columna. “…dice la leyenda que junto a San Nicolás estaba Krampus, un demonio que metía a los niños malos en un saco”. Obviamente, es el origen de la historia del viejo del saco, pero sobre todo importa porque evidencia la dualidad universal presente en este mito.

  11. Susie Scruce dice:

    Qué curioso ver como simplemente las personas no entienden nada, y qué con la intención de respaldar su “opinión” se cierran hacia cualquier posibilidad de desarrollo; respaldándose en argumentos que la verdad denotan justamente una falta de (aunque suene duro) inteligencia. No comprendo cómo, el simple hecho de exponer una realidad, a la que muchos prefieren cerrarse, argumentando algo así como “no sean amarretes” ó “es bueno regalar a los que uno quiere” etc. son incapaces de comprender que el cliché del verdadero “sentido de la navidad” es algo mucho más profundo y hermoso, lo cual, la verdad, no es necesario opacarlo con el demonio del materialismo, y permitirle el ingreso en nuestras vidas, nuestro hogar e incluso en la decoración de la casa.
    Regalar a los que uno ama, es válido, pero ¿es necesario esconderse atrás de un veterano de barba para poder expresar cariño? además las laaaaargas filas denotan justamente una falta total de interés y amor hacia el prójimo, no por qué nos esforcemos por un iphone o por la más moderna consola de juego. El amor será mayor y el detalle más preciado. Mi familia y yo no necesitamos de una fecha especial pare demostrarnos cariño y amor. Al contrario cada día es una oportunidad nueva para evolucionar expresar nuestro amor y a la noche al dormir sabemos que algo distinto hay en nosotros. Con o sin viejito pascuero.

  12. Lord Robert Baden-Powell, I barón de Gilwell dice:

    genial esto de los nombres ficticios, realmente funciona, puedo ser ser un millón de personas comentando de lo humano y lo divino ya sea por si o por no. me gusto..quien podre ser mañana, ummm podría ser el desgraciado de Pinkerton o bien la sufrida de Cio Cio San en Madama Butterfly, espero el siguiente comentario para ocuparlos…plop

  13. ciberbook dice:

    Que agrado leerlo amigo !! lo raro es que antes de leerte ya concordábamos … un saludo a ti y a tu familia … felices fiestas paganas

  14. Brillante! Felicidades…

  15. jazmin marchito dice:

    Lamentablemente en cada hogar habita un viejo pascuero, en ocasiones nos premia y en otras nos castiga ya sea fisica o verbalsiempre para las fechas importantes se convierte en un ogro, en el viejo del saco o Krampus. De que sirve ser tan analitico e intelectualizarlo todo si siempre termina llevando la batuta el gran ogro…la navidad no es la excepcion.

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