Hace un par de meses que mi nana me dio la fatal noticia. Después de cuatro años anunció su partida. Lo vi venir, porque hacía tiempo que en nuestras conversas me decía que el pololo se vendría a Santiago y que la idea era vivir juntos. Y ahora resulta que ella parte a su felicidad, que lamentablemente es mi infelicidad… ¿Egoísta?, sí lo acepto.
No sé cuál de las dos va a echar más de menos… Yo porque no sólo tenía a quien me mantenía todo en orden y limpo, sino que era mi persona de confianza, mi asistente, mi amiga y muchas veces mi confidente. Quien me veía llegar callada o con la cara larga y sabía perfectamente que algo había sucedido. Ella extrañará su autonomía, gerenciar la vida de todos, ‘manduquear’ a los maestros y al jardinero… porque admitámoslo, la dueña de casa era ella.
El orígen de la palabra NANA no está bien claro. Algunos aseguran proviene del quechua ñaña (hermana mayor), mientras que otros dicen sería una palabra nacida de los primeros vocablos de los niños; es decir, de orígen onomatopéyico, igual que papá o mamá. Muchos de los de mi generación crecimos con nuestra nana al lado, varios incluso pueden decir que aquella mujer que los crió sigue en la casa, firme como un roble. Por mi parte, lamentablemente, le perdí la pista a varias mujeres entrañables, que en cada reunión familiar recordamos… ¡qué habrá sido de ellas!
El instructivo de Las Brisas de Chicureo dejó la escoba porque tocó el corazón de muchas familias. Reflotó diferencias sociales, que un mundo hiperconectado y opinante como el de hoy no acepta, por lo menos de la boca para afuera. No obstante, no hay que hacer un temporal de una lluvia pasajera.
Las trabajadoras de casa particular, nombre formal del oficio, durante los últimos 20 años han logrado varias conquistas. El primer índice, es que cada día hay menos chilenas que realizan esta labor y las que la hacen cobran bastante caro por ella. ¿Por qué?, hoy las chicas de escasos recursos tienen otras opciones de desarrollo y de trabajo, ya que gozan de un mejor nivel de estudios. Sé que esta frase parece imperdonable después de un año de protestas estudiantiles, pero no recuerdo durante mi niñez haber tenido una nana que hubiera cursado más allá del octavo básico. Por eso hoy no es raro que cuando buscas a alguien para el aseo, surjan 1o veces más peruanas. En segundo término, en la actualidad cuentan con la dignidad que corresponde en la mayoría de los hogares –aunque debe haber excepciones–, ya nadie se atreve a llamarlas “empleadas” en tono despectivo, ni a que tengan un menú diferente al del resto, o que coman con cubiertos diferentes, como me tocó ver muchas veces!
Ser nana es un trabajo, como cualquier otro, con deberes y derechos y el delantal es un uniforme de trabajo, nada más que eso. Somos nosotros los que le damos otra connotación. Ser nana no es humillante, y nadie debe avergonzarse por serlo. Por lo demás, algunas ganan bastante más que varios que pasaron por la universidad cinco años.
Las famosas reglas de Las Brisas son ridículas, estoy de acuerdo, y me parece que son resabios de una sociedad que ya va en otra dirección. Créanme que en 10 años, el llamado trabajo doméstico sólo podrá ser pagado por gente de altos, altos ingresos, como sucede en Europa y así se criará una nueva generación que no conocerá el regazo cariñoso de las nanas.
9 comentarios
Estoy totalmente deacuerdo con tu opinion pero por Dios que nos cuesta ser cuerdos y ordenados para discutir, como si no pensaramos tiramos pura mierda y mala onda. Te felicito clara y presisa!!!!!
Gracias Sofía!!!
Creo que somos un país desubicado y alegador sin base. hace un tiempo medio Chile pataleaba por un instructivo que instaba a las mujeres a vestir menos provocamtivamente en su puesto de trabajo, en el área pública, ahora pataleamos porque se le pide a las nanas que usen el mismo uniforme que usan en su trabajo dentro de la casa, pero cuando realizan el trabajo fuera de la casa. ¿Que nos pasa con la ropa? ¿por que nos cuenta tanto usar lo adecuado para el momento? porque esta claro que si voy a una reunion de trabajo no me pondre short y hawaianas a menos que vaya a pedir pega como salvavidas. El delantal no denigra como dice Paula, ni afea el paisaje, lo que si denigra es el maltrato y el abuso que si mucha gente da a sus asesoras del hogar y eso sigue permaneciendo a puerta cerrada.
“…y así se criará una nueva generación que no conocerá el regazo cariñoso de las nanas”. Exacto. En general, en los países desarrollados el mantenimiento doméstico de las familias pasa porque el hombre se incorpore a las tareas domesticas de manera igualitaria, además de otros arreglos sociales y comunitarios, y no como en Chile donde la decisión de trabajar remuneradamente de una mujer pasa por traspasar “su” rol en la mantención del hogar a otra mujer. Pero se puede, millones de familias europeas así lo comprueban. Y esperemos que así sea, que el desarrollo económico del país alcance para que los hijos de esas mujeres, que de otro modo tendrían que emplearse en casas como la de la columnista, puedan gozar del regazo cariñoso de sus madres.
Interesante verlo desde el punto emocional… yo he vivido la mayor parte de mi vida fuera de esta sociedad y cuando tuve nana un par de años lo aprecie muchisimo, es un gran alivio delegar tareas tediosas de la casa a otra persona. Este año nuevamente me fui al extranjero y tuve que tomar las riendas de mi hogar.. y la verdad que esta vez lo aprecié mucho más, todo lo esencial de ser yo la que esta ahí para las niñas y que mi esposo sea parte de las labores del hogar. Esto nos ha dado una mayor apreciación por el trabajo domestico, pero también nos ha unido más en esto que al fin del día es la vida en familia. Pero como Marcela en su comentario anterior lo dice, yo soy parte de una familia chileno europea en donde todos colaboramos y no la tipica familia chilena llena de prejuicios cuando se trata de las cosas de la casa.
SOLO DECIR QUE SOMOS IGUALES ANTE LA LEY, SE SUPONE, PORQUE ENTONCES NO PODEMOS SOPORTAR QUE LAS NANAS CUMPLEN UNA DE LAS MAS GRANDES LABORES, CUIDAR DE LAS CASAS Y LOS NIÑOS, MIENTRAS LOS RESPONSABLES CUMPLEN CON SUS TRABAJOS LABORALES QUE NOBLE TAREA Y TANPOCO IGUALITARIA
Además, sea dicho de paso, además das trabajo a otra persona
Asesora de Hogar. Efectivamente. Me asesoraba cuando mis hijos estaban enfermos y a veces los llevaba al mèdico; les enseñò a caminar y ha hacer “pichi”; con el cuidado de la casa; los reprendìa y enseñaba cuando se portaban mal; les revisaba la cabeza y yo no a veces no me daba ni cuenta; me hacìa rendir la despensa, inventaba una comida de la nada, me asesoraba cuando no sabìa que hacer con un problema, me decìa què ropa me quedaba bien o mal, limpiaba mi casa… les enseña de la vida, ufffff. No les parece haberlo vivido?
A mi nana Rosita Leiva, mil gracias.
Vivo en nueva York y soy una nana que trabaja para la misma familia por 8 Años ojalas algun dia en mi pais se cambia la cultura de las clases sociales, aca mi hijo puede ser amigo de un doctor y nadie lo ve mal he ido a club super privados por mi trabajo y jamas he sufrido discriminacion, nunca he usado uniforme y jamas me Han prohibido la entrada a algun lugar y mi jefe son socios de club super privados . La Verdad tenemos muchas cosas positives en chile pero otras jamas cambiaran