Esta debe ser la frase más desafortunada del año. No sólo por la inusual dureza del hasta ahora anónimo instructor de vuelo que la usó por escrito para graficar las capacidades del teniente Juan Pablo Mallea, piloto del Casa 212 que cayó en el mar de Juan Fernández a comienzos de septiembre.
Tampoco porque entre líneas se descubre el maullido de un gato encerrado en la Fach, por lo menos en cuanto al nivel de exigencia que permite que una persona que no sabe multiplicar y “tiene una carencia de análisis para la toma de decisiones” y “comete errores repetitivos, casi increíbles” llegue a sentarse al mando de una aeronave. También porque vuelve a poner en evidencia que los errores de omisión, la comodidad de no tomar medidas, evitar meterse en problemas o permitir que las cosas sean como siempre han sido, pueden costar muy caro.
Imagino la tristeza de la familia del teniente Mallea y lamento que al dolor de perder a su hijo en tan trágicas circunstancias deban sumar ahora el que se le exponga de una manera tan descarnada como el principal responsable de la tragedia. Su madre ha hablado de un “asesinato de imagen” y aunque el propio ministro en visita Juan Cristóbal Mera ha salido en su defensa, llamando a los medios a “ser más discretos en el uso de la información”, me temo que va a ser difícil evitar que se instale la convicción de que no era la persona. No seré yo quien haga leña del árbol caído. Después de todo, los datos sobre la falta de pericia de Mallea están a la vista. Pero sí me parece inaceptable la expresión del magistrado. Una cosa es no hacer escarnio o evitar mofarse de una persona fallecida, otra muy distinta es decir las cosas por su nombre, dar a conocer los antecedentes y preguntar en voz alta quiénes y por qué insistieron en darle a Mallea atribuciones para las que “no le daba el maní”.
He tenido la oportunidad de conocer muy de cerca a algunas de las instituciones castrenses de este país, principalmente al Ejército, a la Fach y a Carabineros. Algo que me llamó siempre la atención, particularmente de las dos últimas, es la “cosa social”. La discriminación por origen, apellido y hasta por color de piel son una norma. Hay, básicamente, personas de primera categoría (oficiales) y de segunda (suboficiales), nada nuevo por lo demás, eso lo sabe todo el mundo. Si no, que lo diga la mamá del cabo Flavio Oliva, también fallecido en el accidente y quien ha denunciado presiones de la Fach para no continuar exigiendo explicaciones, cuando ni siquiera le han devuelto los objetos personales de su hijo, cuyo cuerpo es uno de los cinco que no fue encontrado.
Pero tampoco nos engañemos. El clasismo no es exclusivo de las Fuerzas Armadas, como tampoco lo es el compadrazgo, el tráfico de influencias o el “tratamiento discreto” de alguna información, todas costumbres chilenas arraigadas que no pocas veces permiten que alguien llegue a cargos o posiciones que no merece o para las que no está capacitado.
Este asunto es peligrosamente serio respecto a funcionarios públicos o personas en posiciones de influencia. Y si además de considerar las competencias profesionales incluyéramos las psicológicas encontraríamos mucha gente a la que en efecto no solo “no le da el maní”, sino que derechamente le falla y está ahí, muy campante, votando nuestras leyes, administrando el erario fiscal, oficiando de testigo de fe, dando clases, impartiendo justicia, pilotando un avión o un helicóptero.
Si hubiera alguna forma de sacar esos incómodos trapos sucios al sol estaríamos en serios problemas, sin duda. Pero algo me dice que sólo por un lapso breve, porque siempre aparece rápidamente alguien con el poder suficiente para hacer que una verdad incómoda se maneje con discreción. Había un poco de escándalo y luego todo volvería a la normalidad de siempre, a ese status quo donde los mediocres bien recomendados campean a vista y paciencia de los que no tienen más suerte que seguir sacándose la mugre día a día.
9 comentarios
Hace rato que no estacionaba mis ojos en este revista y especialmente en el blog de este querido periodista, ya sea porque me parece que la revista cada día se pone mas fome o bien el señor articulista que escribe se volvió por no decir menos demasiado autorreferente, hay ocasiones que parece que estamos leyendo el diario de Bridget Jones de nuestra querida Helen Fielding y creo que esto ya es suficiente.. Ahora bien es imposible mantenerse al margen de tantos y malos comentarios respecto a un hombre que murió en el cumplimiento de su labor que no era otra cosa que servir de piloto en aviones de la “”FACH”” pero que en realidad realizan labores de radio taxi””GRATUITO”” para canales de televisión los cuales, por ahorrar unos pesos prefieren pedir la “paletea´”” a los siempre dispuestos jefes del TTe. Mallea. Entonces a los que no nos da el maní, nos afecta sobremanera el juicio que se hace a las calificaciones de este muchacho que solo perseguía un sueño, sin animo de caer en lo que critico(Bridget J.) escuche, conocí y comparto con uno de los mejores abogados del medio, siempre que hay una fusión, una colocación de bonos en Europa, este amigo siempre esta a la cabeza del equipo negociador, y les cuento que en la universidad no le daba EL MANÍ, con suerte 4.5 en las pruebas solemnes, lo normal eran puros 3.5. y 3.8 a los cuales el llamaba “”moraitos´”” para distinguirlos de los rojos.. y miren mi amigo en lo que se convirtió es el mejor e incluso sus profesores hoy por hoy le piden asesorias..plop.
Como la periodista del mentado reportaje del canal de todos no pensó en el daño que hacia a la familia, con reportaje de este tipo. Y haciendo memoria en mi pequeño maní creo que es la misma que en reportajes anteriores dejo instalado en el “maní” nacional que el pdte. Allende lo había matado uno de sus acompañantes, ese fatal día 11 de septiembre del 73. Entonces, hoy por hoy, que nos queda y por favor siga mi consejo: cuando se tenga que operar pida un certificado de concentración de notas del cirujano que realizara dicha intervención, no sea cosa que el tipo tenga reprobado algo importante, y de esa misma forma a todos los que se involucran en nuestras vidas. Sinceramente a mi me gustaría ver las notas de la periodista para comprender si tiene alguna excusa su reportaje de tvn, en una de esas no le daba el maní en cierto ramo y ya la podemos eliminar por no dar el perfil del canal ..y por ultimo no quiero pensar que estará pasando por la cabeza de los pilotos 20 y 21 tomando en cuenta que el tte.Mallea era el 19..plop
Mis respetos a la familia del TTE. MALLEA, somos muchos los que adherimos a su dolor
Los hermanos Parisi son demaciado, inteligentes, preparados, cultos tec.etc para este pais. ME ENCANTA leerlos y escucharlos, aprendo muchísimo
Querido Jaime, intenté ser claro al decir que no era mi intención hacer leña del árbol caído, pero no nos confundamos. Decir las cosas como son no es lo mismo que echarle carbón al fuego. Lamento profundamente la triste suerte del teniente y, por otro lado, no seré yo quien sostenga que las notas académicas son un indicador válido de algo diferente a la buena memoria o la facilidad para adaptarse al sistema. Para mi no valen nada en la vida real, que es otra cosa. Por si no quedó claro, la crítica va dirigida a una institución que debe responder por muchas irregularidades y hacia la costumbre nacional de permitir que el compadrazgo o el tráfico de influencias pueda más que las reales capacidades de la gente, esas que tienen que ver con el carácter o el talento, cosas que seguramente le sobran a tu amigo el abogado y, aunque parezca terriblemente injusto decirlo, todo indica que le faltaban al teniente. Y no lo dice la prensa, lo decían sus instructores. Saludos!
“”alea iacta est”":como dijo Julio César cuando cruza el Rubicón”" o mejor pienso que solo fue un “lapsus cálami” de su colega de TVN al narrar en la forma y en la oportunidad que lo hizo. Entonces nos olvidamos de ella y aquí no ha pasado nada (ojala la vida fuera tan fácil) yo creo que la familia Mallea no la olvidara nunca….ahora bien usted en la antepenúltima línea de su contestación a mi primera epístola hace un “”juicio de valor”" al señalar que carácter y talento son cosas que le faltaban al teniente, entonces me dedique a buscar algunos sinónimos de esas dos palabritas:
CARÁCTER: naturaleza, personalidad, temperamento, idiosincrasia, condición, genio, índole, talante, temple, manera, modo de ser, aspecto, apariencia, expresión, exterior, firmeza, entereza, voluntad, energía, temperamento, fuerza, garra, severidad, inflexibilidad, rigidez//
TALENTO: agudeza, alcance, alcances, aptitud, cabeza, cacumen, cerebro, chirumen, competencia, despejo, destreza, entendederas, entendimiento, facultad, genio, ingenio, inventiva, recurso, recursos, valía. etc., etc.
Estimado Amigo, creo que en esto ultimo reboto, como el mejor de los guatapiques de mis tiempos de colegio, ni pensar no tener CARÁCTER para lograr tomar el mando de un taxi volador ya sea para volar a Juan Fernández con solo mar por paisaje o volar a alturas que ni los mas viejos pájaros se atreven, para salvar a un detective que sin avión se muere. Lógicamente cosas que solo el TALENTO puede lograr. Ahora, si lo extrapolo a mi cuerpo, estoy seguro que mi reducido maní me impediría lograrlo, si ya vivir en un piso 9 o manejar por la alameda me acobardan. Nuevamente mis respetos a la familia Mallea..No los conozco pero no hay que tener mucho “”maní”” para saber lo que están sufriendo..
Elamentable la pena que debe estar sufriendo la familia Mallea, pero no hay que olvidar que 20 familias más están pagando las consecuencias por el poco juicio de los superiores del Tte, si solo uno de ellos hubiese tenido carácter se podrían haber salvado vidas preciosas.
Que básico, no reconocer errores de terceros. El hombre no estaba a la altura para confiarle un avión con esa cantidad de personas y punto. Sabemos que la familia de Mella sufre, pero que pasa con el resto de las familias?
Dejémonos de ser políticamente correctos. Mella no era la persona indicada para dirigir ese avión y la institución que representa, no ha sido lo suficientemente consecuente como para dar las explicaciones del caso.
Pdta : el ejemplo del amigo abogado lo encontré PATETICO. Yo tengo muchos amigos sin nombre que han almorzado con Zeus y todos los dioses del Olimpo. Pero seguirán siendo amigos sin nombre y sus acciones solo conocidas por quienes se las quieren imaginar.
Hay muchos muertos que en vida cometen errores…… porque es tan complicado aceptarlo?
Cuando los errores dan pena, no son errores?
Mis condolencias para la familia de una persona que cometió un grave error en su trabajo.
Corrijo el apellido Mallea . Mis disculpas
que podrá explicar, que existan personas que se esconden en seudónimos para opinar, puede ser que tengan alguna nana pendiente con la justicia. o bien son artificios de otros para aumentar el comentario..quien sabe..si sabe me responde…plop
ahh, yo podría firmar mis notas como “”Lord Robert Stephenson Smith Baden-Powell, I barón de Gilwell”"….misch no seria malo..