En el comunicado enviado por la defensa del sacerdote, a cargo del estudio jurídico de Luis Ortiz Quiroga se mencionaba que el otrora secerdote de la parroquia de El Bosque, había recibido con “dolor” el fallo entregado por la ministra en visita de la Corte de Apelaciones, Jéssica González.
En dicha resolución se acreditaba que este hombre abusó sexualmente de tres de sus denunciantes, James Hamilton, Fernando Batlle y Juan Carlos Cruz, entre los años 1980 y 1995. Legalmente se señala de forma explícita que “cometió abusos deshonestos reiterados”.
La noticia se esparció en segundos y el prestigio –que Karadima construyó durante cuarenta años–, desapareció entre sus dedos.
De su familia poco se sabe, son ocho hermanos y hace algunos meses Óscar, uno de los menores, se atrevió a dar una entrevista en la Revista Qué Pasa, donde hizo mención especial a la compleja personalidad de Fernando, dejando claro que “él no era ningún santo, era un manipulador y había que hacerle caso en todo”. Perfil que más de alguna víctima ha compartido desde que comenzó la investigación.
¿Será entonces que para este religioso la mayor pena es haber sido sometido al escrutinio público y haber salido perjudicado con mayúscula, en vez de pasar sus últimos días tras las rejas, como es el deseo de muchos chilenos? Considerando que el caso fue sobreseído por prescripción de los hechos y que una reclución carcelaria era una utopía gracias a la actual normativa jurídica chilena, creo que sí.
Hablamos de una carrera destruída por completo, que no puede ni tiene un punto de retorno, que ni siquiera puede optar a un lavado de imagen, un apellido que está en el colectivo de la sociedad marcado con rojo, para que no se borre y que si eso llegase a ocurrir la prensa trabajaría en algún especial que diga: “Cinco años después del fallo” o “Kardima, unos años después”.
En países como Estados Unidos, Irlanda o Colombia, por mencionar sólo algunos, los abusadores pagan con días de presidio, aunque el domingo anterior hayan dirigido la homilía. En Chile, también existen casos como el del cura Tato (12 años) o el padre Carrera (540 días) quienes han recibido condena y hoy rezan en celdas individuales. Aunque el mayor de los escándalos no corra con la misma suerte, el ojo público, la habladuría y la sociedad si han aplastado la vida y trayectoria de este cura, que por décadas creó una estampa e hizo que su voz fuera escuchada tanto dentro como fuera de la iglesia.
Hoy, ya no existen los aplausos, abrazos o reconocimientos post la homilía dominical, sólo hay cabida para el rechazo popular. Duro golpe para Karadima, porque vivía de esa gloria personal. Dicen que siempre fue un hombre tajante , al que le costaba emocionarse y que vivía escoltado hasta cuando visitaba a su madre. Se sabía poderoso y rodeado de buenos contactos, muy capaz de lograr los objetivos que se proponía, todos elementos para crear un gran perfil. Sin embargo, este lunes algo se rompió, algo que tal vez constituye el peor de los castigos en su caso, su imágen… hoy embarrada por sus propios pecados.
7 comentarios
Creo que la manipulación de las personas es realizada por mentes enfermas. Tan mala, como la actitud de Karadima, es la actitud de quienes encubrieron y empantanaron el desarrollo del caso en sus inicios.
Me sorprende las declaraciones del cardenal Errázuriz, quien dice en una de sus cartas: “Don Fernando Karadima es un sacerdote que ha trabajado fecunda y generosamente casi toda su vida en la Parroquia del Sagrado Corazón de El Bosque, cultivando en los feligreses la vida de oración, el amor a la Sma. Virgen y a la Santa Misa, como también la preocupación por los pobres. A su persona están unidos en gratitud muchos laicos, como asimismo numerosos sacerdotes y religiosas, por haberlos guiado espiritualmente durante largos años. De él, Dios se ha valido para despertar numerosas vocaciones al sacerdocio, al episcopado y a la vida consagrada. Una acusación contra su persona tenía que remecer a la Iglesia, no sólo en Santiago”.
Pero, en su declaración a la jueza dice: “el ambiente existente en la parroquia, dirigido y controlado por el Padre Karadima, no era sano; el orgullo, prepotencia, autosuficiencia del Padre Fernando era lo más nefasto en él y se traducía en la forma que dirigía la Acción Católica, los jóvenes y a los feligreses en general. Siempre se mantuvo marginado de la agrupación Acción Católica, que era asesorada y dirigida por el padre Karadima, debido al conocimiento que tenía del carácter fuerte del padre, su don de mando, lo que le permitía concluir que no sería bien acogido”.
Cuando alguien tiene la misión de ser un guía en la sociedad, habla con la verdad siempre. Y quien habla con la verdad, no cae en tan grandes contradicciones. Tampoco puede permitir que el rango de Cardenal, sea sobrepasado, solo por temor, por un sacerdote. El superior no puede temer al subordinado.
Sí, Karadima habría perdido dos batallas, ésta que tan bien se nos comenta y la del Vaticano. Pero ganó la guerra, eso lo debe tener más que satisfecho. Su “obra” pemanece incólume, tal como Marcial Maciel y sus Legionarios. La “pís” Sociedad Sacerdotal no fué tocada, y eso era lo más importante, una mafia de 50 curas y obispos formados por él y sus seguidores a ultranza siguen impertérritos adelante y nadie los obstaculiza. El fariseo del Ezzati mintió al decir que los investigaría y consultaría en el Vaticano. Nada, no hizo nada. Arteaga, Barros, Morales y Cía. tienen luz verde para seguir en sus ocultos y lucrativos manejos.
Karadima fué sólo el chivo expiatorio, ni se le dió la oportunidad de abrir la boca en público para defenderse, lo importante era salvar la “pía” a toda costa, y lo lograron. Tres gangsters del opus dei vinieron ex profeso a Punta de Tralca a dar instrucciones al respecto y lo lograron. Ahí hay un par de millones de dólares que nadie sabe de dónde salieron y quizás qué otras cosas más, un who is who muy importante (alarmó a Matte que corrió a tratar de sobornar al Fiscal Nacional) y un how to que maneja Karadima desde su cómodo alojamiento a través de su computador y fono móvil.
El resto es dejarse engañar. La Iglesia es muy sabia…y muy poderosa.
¡Por Dios que cuesta ser creyente! Con Karadima protegido por la jerarquía y poderosos económicos que se dan el lujo de ir a pautear a las autoridades. Karadima llega a declarar en autos de lujo mientras el cura de la parroquia nos recuerda cada domingo que debemos aportar nuestro 1%. ¡Señor, dame fe!
Desde muy pequeño una gran persona me crio y enseño que la IGLESIA es incorruptible, y toda vez que veamos o escuchemos en contra de ella siempre pensar y creer en un ser superior y en una IGLESIA más allá de los hombres que las guían, con este caso se ha demostrado que nada en esta vida se termina sin castigo terrenal de los hombre, pero todavia hay un juicio Celestial donde daremos cuenta de nuestras acciones y actos, solo el sabe de sus pecados y atrocidades cometidas, y vemos con tristeza que este Señor Karadima cometio los actos en contra de personas inocentes que por creer en el fueron sometidos a sus mas bajos instintos, la condena social creo que poco le importa ya que de sus privilegios NADA perdio, pues lo unico fue no oficiar MISAS, y en más de una ocasión a los VIOLADORES se les manda a la carcel con pena efectiva, por que el no por llevar una SOTANA, siendo que el Vaticano lo condeno, cual es el trasfondo de la jueza por no dar una pena de carcel, quien mas de este grupo de poderosos esta metido y no ha sido vinculado a este caso y a tantos otros que no sabemos, puede un solo hombre llegar a manejar los destinos de cómo se hacen las cosas en este pais, la cabeza de la Iglesía Católica seguirá encubriendo a estas bestias que destruyen en nombre de Dios la fe de tantas personas y con mucha amargura veo que esta bestia se rie de nuestras leyes al creerse intocable, y donde fue recluido para el es la mejor jubilación que una persona pueda tener.
SEÑORES KARADIMA ES UN PEDOFILO? QUE HACE LIBRE? SI ES UN PELIGRO PARA LA SOCIEDAD
Muy buen resumen de este, un capitulo más para la iglesía católica y su turbio proceder… Muchos exitos Celine Mahou!!
Cuesta entender el fallo de la justicia y más aun comprender porque los curas tienen un TRATO ESPECIAL cuando cometen horrores, es que acaso son ciudadanos de primer nivel y son intocables?; como el común del ciudadano cuando comete un crimen o abusos va a la cárcel y los curas no?…hasta cuando!!! y lo más triste es que la gente sigue llenando las iglesias de estos intocables. Cuantos horrores más hay que descubrir y sacarlo a la luz pública para que se den cuenta de la pudrición que existe en la iglesia.
Que tristeza del alma, Karadima hizo abuso de la FE de las personas y de su PODER ESCLESIASTICO que pobreza de Espíritu