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El secreto de la felicidad

Publicado el 18 Octubre 2011 Blog 5 comentarios

El ministro de Desarrollo Social se mostró interesado en medir el grado de felicidad de los chilenos. “Cada vez más países están comenzando a medir el bienestar subjetivo, o sea la percepción, cómo se siente la persona”, explicó Joaquín Lavín, presentando la nueva encuesta Casen. “Es feliz o no es feliz con su vida, y qué hace la felicidad. La salud, el dinero o el amor”.

Wp-Felicidad.minEl tema se ha estudiado científicamente. El mes pasado se dio a conocer un estudio de la Universidad de la Frontera que revela que tener sentimientos positivos y estar a gusto con la alimentación son dos cosas indispensables cuando se quiere evaluar la satisfacción con la vida.

Así de importante es la comida. Tanto, como los sentimientos positivos. (O así lo percibe la gente.)
La investigación, que forma parte del proyecto Fondecyt “Relación entre bienestar subjetivo, alimentación y comportamiento de compra de alimentos” utilizó una muestra de 316 personas de Chillán, Concepción, Temuco y Puerto Montt.

Se ha definido el concepto de “satisfacción” como una evaluación positiva que una persona hace de su vida. El estudio determinó que la satisfacción con la alimentación aumenta la satisfacción con la vida. Lo que se explica por las circunstancias que rodean también al acto de alimentarse. Se come compartiendo con otras personas en un evento agradable. Hasta la maniobra de ir a comprar las cosas es agradable, cosa de observar en un supermercado el regocijo de las personas que preparan un asado.

Por ejemplo, los sábados como a la una de la tarde llega el equipo de futbolito a la sección “Carnes” y se regocija escogiendo: “¿Le pondremos unas chuletitas?”, dice uno. Otro aparece con un enorme saco: “Me han dicho que este carbón se prende solo”. “Ya traje las marraquetas para los choripanes”… No han comido nada, pero ya están disfrutando.

Wp-Felicidad-granDespués, todo el ritual de hacer el asado es algo maravilloso. Desde ensuciarse con el carbón a preparar los cucuruchos de papel. Todo se comparte, todo es divertido.
Siempre he pensado que la comida es un atajo (difícil de superar) al placer fácil e inmediato: basta morder una barra de chocolate y uno se siente recompensado, gratificado.

Es difícil combatir eso. Es difícil luchar contra la obesidad.“No hay soluciones, pero hay lomitos”, dicen algunos, arguyendo que, de todas las cosas de la vida, sólo disfrutan el comer.

Pocas cosas me dan placer, pero el manjar es una cosa segura.Obviamente, no es así. Muchas otras cosas dan placer y ayudan a la sensación de felicidad. Una de ellas es la tranquila conversación con los amigos. La conversación inteligente sin la talla fácil ni la broma destructiva.

También está la combinación de los placeres: uno arriba de otro, como en una torta de milhojas. De niño yo disfrutaba del desayuno en la cama, leyendo un libro de Emilio Salgari y escuchando hermosas melodías en la radio.

Una persona me contaba el otro día una velada que había tenido en su casa con un amigo. Mientras uno se puso a comer un resto de goulash que había quedado del almuerzo, el otro se tomaba un trago. Estuvieron así mucho rato conversando y al final dijeron: “¡Pucha que se necesita poco para ser feliz!”.

En circunstancias precarias, la satisfacción es más simple: Para Primo Levi, en un campo de concentración nazi, “tener un trapo seco sería una auténtica felicidad”. En la abundancia, es más complejo. Uno tiende a sospechar que la gente que tiene mucho dinero tiene muchas preocupaciones también (una de ellas, la preocupación de que te roben). Y, como dice el blues de Muddy Waters, no puedes perder lo que no tienes. Ahora, la buena onda (“los sentimientos positivos”) es esencial.

Hay otros factores también, como la salud, la familia, la relación de pareja, el trabajo…
El placer de comprar de manera compulsiva (¿zapatos?).

Y el sexo. El placer sexual. Un periodista investigó hace años los siete placeres principales que experimentaban las personas. Para algunos, el placer sexual era insuperable. Una editora declaró que un golpe periodístico le producía mayor satisfacción aún. Otros mencionaron leer un buen libro, tomar un buen trago, escuchar una buena obra musical o ver una buena película.

Creo que el propio Epicuro, citado por Nietzsche, decía: “¿Qué es la felicidad?: Una tarde sentado bajo un árbol, algunos higos, un par de amigos”.No más que eso. Pocas cosas.
Y permitirse ser feliz. Y darse cuenta de que uno es feliz porque está ahí, arropado, viendo una buena película con los hijos.

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5 comentarios

  1. En Universia se encuentra un artículo sobre el estudio de la UFRO que dirigió la Dra. Berta Schnettler: http://noticias.universia.cl/en-portada/noticia/2011/09/15/866989/estudio-ufro-revela-mitos-verdades-respecto-satisfaccion-vida.html

  2. Varios resultados muy interesantes, vinculados al proyecto de la Dra. Berta Schnettler, están publicados en el sitio “Psicología Económica y del Consumo”: http://www.psicologiaeconomica.cl/

  3. Un amigo compartió conmigo la siguiente reflexión acerca de la felicidad:
    “Te cuento que en mi casa la felicidad brota desde la cocina, es nuestro punto de encuentro, nuestro lugar de conversación y donde afloran todas las sensaciones ansiosas y felices producto de los aromas y de la expectación del resultado culinario.
    “La cocina es un buen lugar para ser feliz, lo recomiendo, sin duda. Y cuando hablo de la cocina hablo desde que vas a comprar, regresas, te preparas, sacas el wok o cualquier sartén, etc hasta llegar a saborear tu plato…..y mientras cocinamos entre todos, surgen las más entretenidas conversaciones para luego continuarlas en la mesa… Surge el buen humor, la tertulia, que se corona finalmente con un aromático café, o un helado y una simple galleta Frac Capuccino.
    “En mi casa todos jugamos a cocinar. Mi señora, mi hijo (24), mi hija (21) y yo (53) somos fans de inventos culinarios… No de la alta cocina, simplemente de los ricos sabores.
    “Los años me han demostrado que la felicidad se encuentra en lo cotidiano, y por lo mismo, tu artículo lo leí con una sonrisa dibujada, me sentí absolutamente interpretado”.

  4. Marco A. Peña M. dice:

    Estimado Alexis, “hojeando” diarios y revistas me encontré con tu blog. Parto por agradecer la publicación que haces de mis palabras en el comentario anterior.
    Y justamente en relación al artículo publicado rescato las siguientes 7 frases que tú nos dices:

    1.- “tener sentimientos positivos y estar a gusto con la alimentación son dos cosas indispensables cuando se quiere evaluar la satisfacción con la vida.”
    Me parece tan cierto, y sobretodo mirado desde la perspectiva de la alimentación básica, nadie está hablando de riquezas ni de lujos culinarios. Acá sólo se necesita desparramar amor sobre la olla.

    2.- “El estudio determinó que la satisfacción con la alimentación aumenta la satisfacción con la vida. Lo que se explica por las circunstancias que rodean también al acto de alimentarse.”
    Es tan grato el ambiente alrededor de la preparación de una buena comida. En mi casa los Viernes nos preparamos pizza, ni te explico el juego de ingredientes y de sabrosos experimentos enriquecidos con un muy buen ambiente colmado de humor, amor, compañía y reflexión.

    3.- “la comida es un atajo (difícil de superar) al placer fácil e inmediato: basta morder una barra de chocolate y uno se siente recompensado, gratificado.”
    Dicen que siempre se debe tener una barrita de buen chocolate en el velador….(ojo, todo esto que menciono no tiene que ver con la obesidad, hay un eficiente camino paralelo para combatirla)

    4.- “Muchas otras cosas dan placer y ayudan a la sensación de felicidad. Una de ellas es la tranquila conversación con los amigos.”
    Muy cierto, los amigos(as) dulcifican la vida.

    5.- “¡Pucha que se necesita poco para ser feliz!”.
    Así es, el problema es que a veces la vida se ve obligada a hacernos sufrir con precariedades para posteriormente reflexionar y valorar las cosas simples, lo cotidiano.

    6.- “El placer sexual. Un periodista investigó hace años los siete placeres principales que experimentaban las personas. Para algunos, el placer sexual era insuperable.”
    Absolutamente de acuerdo….¿entienden a lo que me refería en el punto 3 de más arriba, de los eficientes caminos paralelos combatiendo la obesidad? Ojo, éste es sólo uno de los caminos, el resto tiene que ver con los ejercicios tradicionales

    7.- “Creo que el propio Epicuro, citado por Nietzsche, decía: “¿Qué es la felicidad?: Una tarde sentado bajo un árbol, algunos higos, un par de amigos”.No más que eso. Pocas cosas.
    Y permitirse ser feliz. Y darse cuenta de que uno es feliz porque está ahí, arropado, viendo una buena película con los hijos.”
    Me gusta eso de “permitirse ser feliz”. Tengo la impresión que por más dificultades que se tenga en la vida siempre hay un camino para ser feliz. Todo está en la mirada que uno le pega a la vida.

    Un abrazo

  5. Lo último que dices, Marco, es lo más importante. La decisión de permitirse ser feliz, que uno siempre aplaza (sin muchas razones): “Voy a esperar a mejorarme de este resfrío para ser feliz”; “voy a esperar a conseguir un mejor trabajo para ser feliz”; “voy a esperar a ganar ese concurso para ser feliz”… Creo que eso es muy mala idea.
    A veces, basta con un solcito agradable, o con un lindo atardecer.
    Efectivamente, nadie está hablando de lujos culinarios. Basta con un buen arroz hecho con mucho cariño.
    ¡Me imagino esas pizzas! ¡Tanta variedad de ingredientes que ofrece la pizza! La favorita mía es muy simple, pero requiera albahaca fresca: mozzarella y tomates. Un chorrito de aceite de oliva. Se llama Margarita.
    Un abrazo, Marco.

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