Las últimas dos semanas se instaló en el mundo político, medios y sociedad, la discusión por la extensión del postnatal. Titulares iban y venían. Mientras la Concertación sacaba a la luz las desventajas del nuevo proyecto, el oficialismo repetía firmemente que estaban dispuestos a ser flexibles sobre los diferentes puntos que involucraba la legislación. Finalmente fue aprobada la idea de legislar con los cambios exigidos por la oposición y ahora depende de la Cámara de Diputados lo que suceda.
A mis 25 años debo confesar que al principio, el tema no me llamó mucho la atención. Quizás porque actualmente no tengo hijos y tampoco los considero en un futuro cercano. Realmente no sabía lo que se estaba votando y tampoco cómo me afectaría.
“Extender el postnatal a seis meses”, excelente iniciativa –pensé–, pero a mí qué. Además, debo agregar que crecí en un círculo en el que las mamás de mis amigos, al igual que la mía, no trabajaban o por lo menos la mayoría no lo hicieron. Estuvieron en casa desde que nació el primer hijo hasta el último y ni se enteraron de lo que significaba tener el beneficio pre y post natal, simplemente lo vivieron de otra manera.
Obviamente bastaba leer la prensa para estar enterada de la polémica, pero los beneficios y derechos que se perdían me quedaban un poco a tras mano. Fuero maternal de 24 a 21 meses, tope máximo de subsidio de 30 UF, fin del derecho a amamantar, 20% de la población más pobre recibe cobertura, etc. En fin, datos y más datos. Sin embargo, por vueltas del destino me vi investigando el tema; es más, escribiendo sobre la controversia y sólo entonces me di cuenta de que en reiteradas ocasiones había hablado del postnatal con mis amigas, pero desde otro punto de vista.
No habíamos conversado sobre el derecho de amamantamiento, de sala cuna, fuero maternal, del subsidio, los tipos de enfermedades cubiertas y la extensión del permiso, pero sí lo habíamos hecho sobre la nueva generación de niños criados por las nanas. Y siempre caíamos en la importancia de estar con nuestros hijos en los primeros meses de su vida el mayor tiempo posible; no obstante, como jóvenes profesionales, trabajar nos da independencia y nos gusta. El hecho de mantener nuestro puesto también fue determinante en la conversación.
Hoy sí que me importa el tema y los detalles del futuro postnatal. Ayer finalmente el proyecto salió hacia la Cámara de Diputados con nuevas indicaciones como regular las licencias médicas por enfermedades graves del niño menor de un año, mantener los plazos actuales del fuero maternal (24 meses). Y en cuanto a la cobertura, el Ejecutivo decidió aumentar del 20% al 60% más pobre de la población para que reciba el beneficio y el tope de 30 UF fue reemplazado por uno de hasta 60 UF.
Si estoy de acuerdo o no con lo planteado no es tema, existen peros por ambos lados y las licencias falsas por enfermedades son un hecho, aún así el punto clave es la importancia que tiene ese proyecto para las mujeres jóvenes y el lugar que muchas de nosotras no le damos en una conversación entre amigas. Esta propuesta, más allá de una lista de beneficios y derechos, es un pilar importante para construir el país y es el futuro lejano al que me veré enfrentada como madre en algún minuto. Quizás no esté trabajando en ese momento ¿Pero… y si lo estoy?
2 comentarios
Soy de tu generación y pienso exactamente igual que tu, durante mi infancia mi mamá jamás trabajo y estuvo siempre presente; pero hoy eso es una realidad privilegiada, por lo que la iniciativa es completamente destacable, el vínculo entre madre e hijo debe existir, más aún cuando hablamos de los primeros meses de vida.
Mi madre siempre trabajó, y me siento afortunada de la vida que tuve, me acompañó en la tareas y fue y es un gran apoyo en mi vida.
Hoy estoy embarazada, gano más de 650.000 y mi jefe no será flexible en una futura extensión de postnatal. Entonces el tema no es solo mejorar el apego madre – hijo que me parece fantanstico, es poder mejorar las condiciones de ese hijo en el contexto de familia y sociedad y esta ley no lo refleja a mi modo, sigue siendo un tema de la mujer solamente donde en mi caso estoy fuera.