
Caminar por el Barrio Lastarria o Bellas Artes ha sido siempre una forma de mezclarse con la cultura hipster de Santiago. Con los años, el barrio ha aumentado la oferta de restoranes y tiendas vanguardistas, manteniendo las fachadas antiguas. Cada puerta se ha transformado en un portal que divide lo antiguo y conservador, reflejado en la arquitectura exterior, de un interior moderno y liberal, expresado en estilos minimalistas, kitsch, y otras tendencias urbanas importadas y nativas. Paseo obligado de extranjeros y punto destacado de todas las guías como Lonely Planet de Santiago.
Al Emporio La Rosa, el clásico Berri y Squadrittto, se han sumado tantos lugares nuevos que es difícil enumerarlos. A fines del año pasado se instaló el Bar The Clinic y hay fuertes rumores de que una nueva sucursal del Liguria abriría también sus puertas muy pronto.
Esta vez me fui a conocer la nueva carta de uno de los lugares más premiados de este año. El Catedral. En la esquina de José Miguel de la Barra y Merced, se encuentra el histórico edificio que alberga a tres diferentes lugares para conocer de la buena mesa, todos con el sello y supervisión de Matthew Mitchell.
En la planta baja está el Ópera, el hermano mayor, más formal, elegante y refinado de la familia; a su lado, el menor y recién inaugurado, Café del Ópera con helados, pasteles y sandwiches. Subiendo al segundo piso nos encontramos con el hermano del medio, El Catedral, que reúne en su local a varios estilos de comensales. La barra da la bienvenida a un espacio de doble altura con mucha madera. La decoración no se destaca por sí sola, pero contribuye a hacer que el salón sea ideal para un relajado almuerzo, para tomarse unos tragos en la tarde o comer. Luego a eso de las 1:00 AM todo se transforma en escenario y pista de baile para alguna de las bandas de artistas emergentes y consagrados que de martes a sábado recorren estilos tan variados como la cueca, el pop, la cumbia y el jazz.
De la carta recomiendo a ojos cerrados el estofado belga, un contundente y aromático plato de carne sabrosa y jugosa. También la corvina a lo pobre. Para compartir el combinado Donaldo que mezcla carne, queso y papas y es perfecto para tener algo en el cuaerpo para cuando lleguen los cocktails.
De postre, fiel a mi fanatismo, probé el mousse elaborado con un 73 por ciento de cacao venezolano muy bueno. Sin embargo, confieso que el postre que se robó mi corazón fue la Carlota de manzana con helado de vainilla.
Si van a caminar por el barrio a cualquier hora del día, ya saben que el Catedral es una buena opción donde partir la tarde o terminar la noche.
4 comentarios
En Lastarria hay demasiados lugares bacanes. En este los tragos son grandes pero la comida un poco cara
El Opera es bueno, pero en ese barrio hay tantos lugares estupendos que es muy recomndable pasear por varios, The Clinic es muy entretenido también. :)
saben si en el barrio lastarria hay algún lugar para onda bailar??? en la noche, no se, algún bar, pub, donde pongan buena música??
Cindy:
En el Opera a veces sacan la sillas y se arma la fiesta.
El otro legendario para bailar en el barrio es el Túnel.
El cellar también está bueno, más electrónica a veces depende del grupo que esté tocando. EL Amanda, es muy entretenido pero queda en Vitacura.
Saludos!