Los pronósticos indican que en el 2011 la tendencia será trabajar desde casa. No es broma. Cada vez son más las empresas que en Inglaterra permiten que sus empleados trabajen desde el hogar.
Bancos, oficinas de gobierno, call centres, despachos de abogados y consultorías están aceptando cada vez más que la productividad no depende de tener a sus empleados encerrados entre las cuatro paredes.
De acuerdo con la última encuesta de Fuerza de Trabajo realizada en Inglaterra, casi 700 mil británicos trabajan desde casa, utilizando su computador y teléfono, ignorando por completo el estrés que significa trasladarse en vagones de metro repletos de oficinistas y camiones atiborrados de personas con prisa.

El abanico de actividades profesionales que pueden realizarse desde la comodidad del estudio, la mesa del comedor o el dormitorio es enorme, nos dice Melanie Pinola, bloguera del sitio about.com, que promueve el trabajo freelance.
Hacer traducciones, análisis financieros, diseño gráfico, ilustraciones, investigación, contabilidad y telemarketing, son algunas de las actividades que esta experta nos menciona. Y es que concluye, prácticamente todo lo que requiera computadores y telecomunicaciones puede hacerse a distancia y de forma remota.
Suena increíble e incluso ideal. Olvidarse de levantarse tempranísimo para medio arreglarnos y salir corriendo a la oficina. Si entre los propósitos de Año Nuevo tienen cambiar de trabajo o explorar alternativas laborales, les puede ser muy útil visitar las páginas de Elance y oDesk, las principales compañías que promueven el trabajo freelance. Allí podrás analizar el tipo de trabajo que se está realizando a distancia así como los mecanismos que existen para garantizar los pagos. Ya verás que el esquema es súper interesante.
El director general de Elance, Fabio Rosati, no duda en señalar que la tendencia de contratar “trabajadores online” es un fenómeno en crecimiento que promete extenderse y consolidarse en el 2011.
Y el éxito que está teniendo este nuevo esquema de trabajo radica, entre muchas otras cosas, a que es incluyente y global. Los candidatos pueden ofrecer sus servicios desde cualquier lugar del mundo sin importar la edad o el género, pues lo único que cuenta a la hora de la contratación es la habilidad y la calidad del trabajo ofrecido.
El atuendo y el maquillaje tampoco valen. Lo que importa, nos dice el analista Mathew Ingram, es que con este nuevo esquema se abre la posibilidad de ganar dinero haciendo lo que a cada persona le apasiona. Las cifras así lo revelan. De acuerdo con las últimos estudios, el 56% de las personas que hoy trabajan desde casa estaban buscando ser su propio jefe, tener control de su tiempo y además participar en proyectos que les resulten interesantes.
Tal parece que la oficina del futuro no será el edificio inteligente de cristal y acero, sino nuestra propia casa o incluso nuestro dormitorio.
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